Una llegada indeseada.
(No te quiero cerca de mi)
-¿No vas a venir a abrazar a tu padre?.
No reacciono, ¿Qué hacía aquí? ¿Cómo entró?, tenía estrictamente prohibido acercarse a mi y a mamá a más de quinientos metros, estaba violando la ley.
Y estaba poniéndome nerviosa.
La espalda se me tensa, las manos me tiemblan.
Tenía la misma apariencia de la última vez que lo ví, el cabello corto y canozo, las arrugas en las esquinas de sus ojos, el traje a medida que siempre lleva, la sonrisa arrugando ligeramente sus mejillas.
De verdad estaba ahí, delante, a menos de un metro.
-¿Victoria...?_la voz de Alan me hace apartar la mirada del hombre que aún estaba en el umbral de la puerta.
No podía decir que mi padre tenía prohibido estar aquí por un orden de alejamiento, eso solo lo haría sentir curiosidad, y me preguntaría cosas que sinceramente, no estaba de humor para responder, así que solo sonrío incómoda y termino de bajar los escalones, el abrazo que le otorgo es frío y sin sentimientos, se siente más como una obligación que otra cosa.
Al separarnos él me sonríe haciendo que le devuelva el gesto sin emoción. Me giro hacía el trigueño.
-Alan, él es Joshua, mi...papá_digo con un nudo en la garganta_papá, él es Alan.
Ví que se cruzaba de brazos y lo miraba igual como cuando un padre vé a su hija con un chico por primera vez, solo que él lo hacía parecer indiferente, a Alan se le tensaron los hombros involuntariamente cuando notó su miraba fulminante.
Ya sé qué va a preguntar.
-¿Tú eres el novio de mi hija?_ preguntó directamente, pero su tono demostraba que le valía verga si era o no mi novio.
-Es solo un amigo.
-Si señor, mucho gusto_él extendió la mano.
Joshua vió por unos segundos que parecieron eternos su mano extendida, hasta que por fin le sonrió y se la apretó para agitarla de arriba abajo.
Pero la acción no parecía natural, por más que sonriera, por más que fingiera el tono de interés. No era real.
-Bueno, subiré a mi habitación, estoy cansado por el viaje_se gira hacía mí_es un placer verte de nuevo cariño_besa mi frente antes de ir a las escaleras.
¿Su habitación? ¿Cariño? ¿Qué coño?.
-Ahora vengo_le digo a Alan antes de seguir a Joshua.
Subo las escaleras, lo veo entrar a la habitación de mamá con toda la calma del mundo, dejando sus maletas a un lado del diván de la cama.
-Sabes que no puedes estar aquí, es mejor que te vayas o...
-¿O qué, Victoria?_habla sin mirarme, está sacando las ropa de las maletas.
-O llamaré a la policía...
Él solo se rió en un gesto que demostraba lo absurdo que le parecía la idea, como si de verdad le divirtiera.
-No, no lo harás_afirmó con confianza y seguridad, cosa que hizo irritarme aún más.
-¿Quién dice que no?_saco mi teléfono del bolsillo.
-No lo harás, porque, en vez de hacer que me saque de aquí y me metan en la cárcel que, ¿Un mes?, lo que vas a conseguir es perjudicar a tu madre cuando vean que tú, aún siendo menor de edad, estás sola en una casa que no tiene ningún método de seguridad mientras tu madre está al otro lado del continente jugando a coser y no sé qué mierda.
Aprieto el teléfono en mi mano.
-Ya no soy menor de edad, cumplí los 19 este año.
-Si, lo sé, aún así, sigues siendo responsabilidad de tu madre. Así que ahorrale otro juicio y guarda ese teléfono.
Mierda.
-Por lo menos, no duermas en su habitación.
-Victoria, ya vete a atender a tu novio o lo que sea que sea ese chico.
Con el enojo enrojeciendo mis mejillas y cuello, bajo las escaleras, Alan está en el sofá tecleando distraído, me acerco, pero apagó el celular antes de que yo pudiera ver algo.
-¿Qué ves?.
-Estoy hablando con Mason.
-Ah, vale_volví mi vista a las escaleras , tenía una mala sensación.
-¿Todo bien con tu padre?.
-Si_respondo a pesar de que era todo lo contrario.
-¿Por qué te gusta leer?_pregunta de la nada dejando en la mesita de centro su teléfono.
La pregunta repentina me hace olvidar mi molestia anterior.
-¿Eh?
-Mason dice que eres una maniaca con los libros, quiero saber qué tienen de interesante como para tener en tu habitación repisas repletas de ellos.
-Oh mmm...no lo sé, creo que es la manera de ver la vida de diferentes formas, es como conocer nuevas personas, cada una con una vida distinta, te hace reflexionar sobre tí mismo.
-¿Cuál es tu libro favorito?_pregunta de nuevo.
Me siento nerviosa a su lado, es la primera vez que una persona_sobre todo un chico_me pregunta sobre mi o de las cosas que me gustan.
-Mmm....es difícil decidir.
-Bueno, entonces dime cuáles has leído que te han gustado.
-Vale_dejo salir un suspiro pensativo, acomodandome mejor en el sofá_pues...he leído muchos, pero mis favoritos son los de Dark Romance o los Enemies to lovers... como, el arte ser nosotros o...no lo sé, Amor ruso_suspiro_en realidad he leído muchos libros.
Él miró su teléfono y vió que le había llegado un mensaje que, según el registro que mostraba la pantalla era de su madre, él se levantó para responder, por el tono de voz que llegué a escuchar de la mujer se notaba tranquila y relajada, un poco preocupada creo, pero aún así era ligera.
Fruncí el ceño cuando me miró por encima de sus hombros y antes de colgar dijo un sincero 'yo también te amo'.
-Tengo que irme_su voz tenía ese tono que me decia que lamentaba tener que irse.
-Vale_me levanté para acompañarlo hasta la puerta.
-¿Estas libre mañana?_pregunta, mirándome fijo y curioso.
-Mmm...si, creo.
Él sonríe.
-Bien.
Y sin decir más nada se fue y yo me quedé ahí, parada como si él fuera a regresar.
Cerré la puerta, me dí la vuelta y ahí estaba Joshua mirándome de brazos cruzados con una ceja enarcada, me sobresalté al verlo allí, no lo había escuchado bajar
Editado: 13.05.2026