Cierra la ventana
Estábamos sentados en el comedor desayunando_o él_unos sándwich que Joshua hizo, y yo lo mismo de siempre. El silencio era lo que invadía la habitación, un poco tenso por mi parte, aún estaba pensando en la propuesta de ayer por la noche.
-Hoy saldré con...
-No_me interrumpió sin mirarme.
Enarco una ceja.
-No estaba preguntando, solo avisaba
-Y yo dije que no vas.
Me molestaba que hablara sin mirarme, como si le valiera lo que dijera. Aunque sinceramente lo era.
-Voy a salir a correr_empujé la silla para levantarme, no quería verle la cara.
Luego de unos minutos, estaba en mi habitación, no encontraba la camisa de tirantes que había elegido para ponerme, así que estaba en brasier.
Me agacho para ver si se me ha caído bajo la cama o el escritorio, al levantarme, me golpeo la cabeza con la mesa haciéndome soltar un quejido.
-Mierda.
Al alzar la vista hacía la ventana enfrente de mi, un chico me miraba desde_suponía que era su habitación_que estaba en brasier, me acerqué torpemente a la ventana y cerré las persianas, enrojecida por la vergüenza.
Y como si el universo quisiera que eso sucediera, ví la camisa en el sofá individual.
Genial.
La tomé de mala gana y me la puse, luego mi sudadera gris para meter mi teléfono y audífonos en sus bolsillos, amarro mi cabello en una cola alta y salí.
—Georgia, wrap me up in all your, i want you in my arms, oh, let me hold you, i'll never let you go again like I did, oh, I used to say, i would never fall in love again until I found her, isaid, "i would never fall unless it's you I fall into"
Cantaba en un susurro mientras corría de forma regular, pensando en cómo podía convencer a Joshua de salir de salir, de verdad quería ir y él muy imbécil no me deja.
Me senté en la misma banca que solía transcurrir y tomé un poco de agua, mi pecho subía y bajaba de forma rápida. Después de unos minutos de haber descansado y de ver a otras personas en la misma actividad que yo, me alzo para seguir corriendo y llegar a casa, cuando un ladrido me hizo sobresaltar, era un perro color canela, por suerte tenía la correa y así no me haría daño.
-Perdón_dijo el chico tirando de la correa para evitar que el perro se lanzara. O lo intentaba, el perro se me acercó a punto de morderme, pero lo esquivé de milagro.
-¡Quiero llegar entera a mi casa!_dije con las manos levantadas como en señal de rendición, cosa que el muy perro imbécil no entendia.
-Es difícil controlarlo, perdón.
-¿Cómo puedes ser tan lindo, y malo a la vez?_le dije al perro, ahí mismo se me lanzo hacia adelante para morderme pero me aparté.
Le resté importancia pasando por su lado y seguí corriendo como si nada. Me dí cuenta que alguien me imitaba justo a mi lado. El chico y su maldito perro.
-¿Me estas siguiendo?.
-El parque es libre, ¿No?.
-Si pero eso no incluye seguir a la gente.
Me ignoró de forma descarada mirándome de reojo.
Llegué_-mejor dicho llegamos_a la curva del parque para cruzar la calle y poder irme a casa.
Esta vez caminaba para no cansarme y tener la respiración normal.
Miro de reojo, el chico era alto, el cabello de color castaño oscuro, pecas sobre nariz y mejillas, ojos grises con detalles azules, y una característica seriedad que la verdad, aburría.
El perro caminaba con toda su elegancia al frente de mi, al parecer se le había pasado la rabia y me miraba como si nada hubiera pasado, incluso llegó a acariciarme la pierna con su cabeza.
Llego a la puerta de mi casa y él aún seguía ahí, como si esperara a que lo invitara a pasar.
-¿Quieres pasar?.
-¿Te dejan?.
-¡Era ironía!.
-Ok_dudó_de todas maneras no quería.
Metí las llaves en la cerradura, y cuando estaba apunto de pasar dijo algo que no me esperaba.
-Y cuando te vistas trata de cerrar la ventana_dijo con esa sonrisa burlona que me provocaba darle una bofetada.
-Hijo de tu....
-Antes de que me insultes o digas algo, no es mi culpa que mi vecina no tenga precauciones al vestirse y me enseñe las tetas.
-¡Cállate!.
Pasé y cerré con tanta fuerza que hasta yo misma me sorprendí.
Subo a mi cuarto a darme un baño y quitarme la sensación sudorosa de mi cuerpo.
Ya era insoportable.
Dejé la toalla en el tendedero al lado de la ducha y abrí la llave.
El agua tibia recorrió mi cuerpo entero erizando lo por el contacto, me quité la coleta y terminé de mojar mi cabello por completo.
¿Quién era ese chico?, no lo había visto antes por esta zona, ni siquiera en el parque, tampoco ví ningún tipo de mudanza o algo para saber si se había mudado a la comunidad.
Al final, no me dí tanto rollo al asunto y salí del cuarto de baño antes de dejar la ropa sucia en la cesta y buscar mi teléfono. Cuatro llamadas perdidas.
Puse una mueca de disgusto cuando me acordé de la mini conversación que tuve con él en la mañana.
Con la molestia encima volví al baño y peine mi cabello húmedo mirandome por el espejo.
Tengo que buscar la forma de salir.
Bajo las escaleras, mi padre_o lo que vendría siendo_estaba en el salón viendo la tele.
Paso directo a la cocina abriendo el refri por un poco de jugo.
-¿Qué tal la película?_pregunto de forma casual, si quería convencerlo, tenía que ser persuasiva.
-Bien, y no, Victoria, no me harás cambiar de opinión.
«Maldita sea»
-Solo quería ser amable_ruedo los ojos y finjo estar indignada mientras lavo el vaso donde bebí_estaré en mi habitación.
Él no respondió nada ni hizo gesto alguno, así que rápidamente subí de nuevo.
Tengo que buscar la forma de salir.
Alan
No sabía el por qué de mis nervios, no era la primera vez que salía con una chica o que interactuaba con una, pero no podía negar que Victoria era difícil de impresionar o de entretener, cuando Mason me hablaba de ella, sobre las cosas que hacían de niños y lo divertida que era, no encajaba con la chica distante e introvertida que vi hace unos días.
Editado: 13.05.2026