Hasta aqui...
He leído muchas historias donde la chica indefensa está en peligro de muerte y ¡Pam! llega un divino guardaespaldas que, hermosamente, se enamoran, pasan por mil circunstancias, se casan, viven felices por siempre y bla bla bla.
Pero, claro, a mí no me tocó ese tipo de historia, porque en el tiempo que lleva Mark aquí que es un mes para ser exacta, he tenido que soportar a un chico totalmente desconocido y sus momentos posesivos hacia mí, no deja que haga nada, solo que Bárbara, Carlys y Gabriela_la chica del casting de la película que habíamos mantenido contacto desde entonces_me visiten después de las clases y uno que otro fin de semana, se la pasa burlándose o sacándome en cara todo lo que hago, sin contar que le cuenta todo a Joshua y a mamá, que por cierto, había vuelto la misma noche que mi pesadilla viviente llegó.
Ella es la que nos frena en cada discusión que son muchas por día, lo que se la pasa todo el tiempo interviniendo cuando estoy apunto de darle un puñetazo.
Pero centrándonos en el presente, me encontraba en el auto de Mark yendo a la universidad, las clases empezaron la semana pasada lo que significaba que el verano lastimosamente había culminado.
Pero lo que más me sorprendió de este año, es que compartía asignaturas con Alan, dos de hecho, que eran historia del arte y estética, él estudiaba cine y yo literatura, así que casi chocamos.
Alan y yo nos volvimos más cercanos, las cosas se fortalecieron de forma linda y simpática, al principio, Mark no dejaba que me acercara mucho a él, siempre me salía con eso de un metro de distancia que me hacía rodar los ojos simplemente por ser órdenes de Joshua, pero que ciertamente no obedecía.
Bueno me volví a desviar el tema.
Bajé del auto sin despedirme y me adentré a la universidad empujando la puerta de esta con una mano solo para ver a dos tortolitos en uno de los pasillos mirándose con picardía, Mason acorralaba a Babi con las manos apoyadas en los casilleros donde la chica tenía la espalda recostada atrapando la con los brazos a ambos lados de su cabeza.
-¿No te gustaría experimentar?_dice Mason coqueto_¿Hoy en la noche?.
-¿Tienes co...?.
-Si_la interrumpe_¿A las siete?.
-Claro...
Carraspeo.
-Eso es asqueroso, ¿Pueden tener sus conversaciones en privado?.
Ambos rodaron los ojos.
-Como sea, debemos ir a clases_ella tomo la mochila de Mason y lo arrastró por el pasillo_¡Nos vemos luego en la cafetería!.
Subo al segundo piso para ir al aula donde vería la clase de Estética, la verdad, me gustaba la clase, pero odiaba a la profesora, tenía una voz que irritaba tus días.
Tomo asiento en las últimas filas anotando los apuntes de la clase, miraba de reojo el asiento a mi lado. Alan, que siempre se sentaba allí, hacía lo mismo que yo mientras hablabamos en voz baja.
...
Al ver las primeras clases del día bajo a la cafetería y me siento en las mesas del centro, siempre son las más silenciosas. Me pareció raro que ninguno de los chicos vinieran a almorzar a pesar de que me habían dicho que lo harían, sin embargo no me molestó, camino dandole vueltas a los alrededores de la escuela hasta que me senté en uno de los escalones de las gradas, mirando a la nada, pensando en no sé cuántas cosas. De repente, una mano en mi hombro me hace sobresaltar pero me calmo al ver al chico alto de cabello algo corto.
-Hola Vicky.
-Hola, Yeiler...
-¿Puedo?_señala con la cabeza el lado vacío de las gradas, a pesar del espacio me moví un poco para que se sentara a mi lado.
-Y...¿Cómo estás?.
-Bien, ¿Y tú?.
-Bien...
Él se me queda mirando unos segundos antes de llevar su vista al otro de las gradas, dejando a mi visión su perfil. Piel levemente bronceada, ojos color chocolate oscuro, nariz algo perfilada, el labio superior un poco más grande que el inferior pero al final finos, mini pecas salpicaban la piel de sus mejillas y nariz, mandíbula algo marcada, pestañas largas y el cabello corto.
Yeiler era un chico atractivo, muy atractivo de hecho, todas las chicas querian con él, ero él, solo tiene ojos para Bárbara, si, exacto, desde que la vió he empezado a notar que la mira más de la cuenta, una vez estaba que me levantaba de la mesa donde estábamos y le ofrecía una servilleta por la baba que derramaba en el suelo. Pero como Bárbara siempre anda como distraída o en las nubes.
«Eso se llama: Efecto Mason.»
No se da cuenta de nada, incluso Carlys lo sabe, cosa que me sorprendió un poco cuando me preguntó al respecto porque no es de meterse en esas cosas, pero sí, la cosa esta grave, porque Mason es amigo de Yeiler, y ver a tu amigo besar a la chica que te gusta y saber que son novios no debe de ser una sensación muy agradable, y entiendo por qué no se la pasa mucho con el castaño, me imagino para darles privacidad a su amigo y asi comerse a la chica que le gusta.
-No te he visto últimamente, ¿Dónde andabas?_dice mirándome de reojo.
-Siempre estoy en la biblioteca o en la cafetería, solo que hoy quise salir de mi rutina.
-Oh..._suspira_la verdad, quería preguntarte algo...
-¿Qué cosa?.
-¿Sabes si...?, no_se corta a si mismo, pasándose las manos por el cabello_Si tú vieras a un amigo salir con la chica que te gusta, ¿Qué harías?_lo miro sin saber que decir.
Ya se a dónde va esto, y me pone nerviosa saber de quién se tratan.
-La verdad, no se que decirte, nunca me ha llegado a gustar una persona... pero solo te podría dar un consejo_asiente_si de verdad te gusta, deja que sea feliz sea con quién sea...
-...O puedo tratar de luchar por estar con ella.
Siento que mis hombros se tensan por sus palabras, ¿Qué...?, no, no podría hacerlo, eso significaría que Bárbara y Mason terminarían, y el ambiente se volvería incómodo si llegáramos a ir algún lado. Y sé que Bárbara no haria algo así, dejar a Mason por otro chico del mismo instituto. No, la conozco bien, sé que es de esas chicas que se aburren rápido de los demás, pero con el castaño era diferente, ellos dos siempre han tenido su historia como para que venga este imbécil a arruinarlo.
Editado: 01.06.2026