Catalina nunca había tenido amigas de verdad. Era más de estar sola, de confiar en su música, en sus cuadernos rayados y en su intuición. Pero últimamente, había una incomodidad que no la dejaba tranquila: sabía que Daniela no la quería del todo cerca. Y lo entendía… aunque no lo decía.
Un viernes, en clase de arte, el profesor dividió al curso en parejas para una actividad: pintar algo que representara la “unidad”. Y sí, el destino hizo lo suyo: Catalina y Daniela juntas.
Se miraron. Suspiraron. Silencio.
Catalina fue la primera en romperlo:
—No quiero pelear contigo. Sé que te importa Santiago. Y no vine a quitarle nada a nadie.
Daniela levantó la mirada. No fue grosera. Solo honesta:
—Santi es mi mejor amigo. Mi hermano. Y me dolió sentir que lo perdía... aunque nunca fue mío.
Catalina dejó el pincel a un lado. Respiró profundo:
—No tienes por qué perderlo. Él te quiere muchísimo. Y yo también te respeto. Aunque… sí, me gusta. Mucho. Y creo que él también siente lo mismo.
Daniela asintió, y por primera vez, la rivalidad se volvió entendimiento.
—¿Sabes qué me dolía más? —confesó Daniela— Que tú fueras buena persona. Porque no podía odiarte. Y eso me obligaba a enfrentarme a mí misma.
Catalina rió suavemente.
—Te entiendo. Eres brava… pero sincera. Me gusta eso de ti.
Se miraron. Sonrieron. Y sin decirlo, se perdonaron.
---
Esa tarde, cuando terminó la clase, salieron juntas. Santiago las vio llegar hablando como si fueran amigas de años y casi se cae de la sorpresa.
—¿Qué está pasando aquí? —dijo fingiendo drama.
Daniela respondió:
—Teníamos que hablar. No podemos estar en guerra por un bobo como tú.
Catalina añadió:
—Así que decidimos aliarnos… por si acaso te portas mal, las dos vamos por ti.
Y rieron. Los tres rieron. Pero Santiago, en el fondo, se sintió más amado que nunca.
---
Esa noche, en casa, Julián lo miró desde la puerta del cuarto:
—¿Por qué sonríes así, Santi?
—Porque... creo que todo se acomodó. Daniela y Catalina ya no se odian. Y yo... creo que estoy enamorado.
Julián entró con una sonrisa nostálgica.
—Entonces prepárate… porque si amar es lindo, también es una aventura.
#5516 en Novela romántica
#2267 en Otros
#577 en Humor
amor familiar y crecimiento, juventud y descubrimiento, romance y aceptación
Editado: 27.07.2025