Un amor con alas: llegando más allá del cielo

Capítulo 4

En algún lugar…

Dharius

Todas las criaturas se encuentran totalmente fuera de control. No entiendo qué es lo que pasa.

—Señor, me atrevo a informarle que ha sido encontrado— Ezquer, la persona en quien más confío me notifica esto con una expresión de total sorpresa.

—¿A quién te refieres?

—Hablo del hijo de Sailas, está escondido entre los humanos. Aún no ha causado ningún caos, pero debemos traerlo antes de que suceda —su preocupación es notoria en cada palabra que dice.

A mi alrededor las hadas, elfos, duendes y todas las demás criaturas, se mueven inquietas de un lado a otro, mientras que otras se alejan con temor y preocupación.

Sailas fue un ser muy poderoso, de las criaturas más respetadas entre todos nosotros, la criatura con más poderes que ha nacido en nuestro mundo, o de la que nosotros tengamos conocimiento. Desgraciadamente tomó malas decisiones, y un bando que no era el suyo.

Antes de que desapareciera, amenazó y aniquiló desquiciadamente a cualquier criatura que se cruzara por su camino, sembró miedo y pavor. Logró que la sola mención de su nombre provoque caos y desespero, inclusive al día de hoy.

Nadie entendía por qué tal desquicio y aberración hacia su propia gente, hasta que habló, y cuando lo hizo selló una promesa con un peso bastante oscuro.

- Quién se haya atrevido a delatarme, quien se haya atrevido a delatar a mi amada, morirá de la manera más dolorosa que pueda imaginar. Morirá en nombre de mi hijo. ¡Morirá en nombre del hijo que me han arrebatado!

Fue entonces cuando todo comenzó. Mató a tantas criaturas como se puedan imaginar, y aún así nunca supo quién lo había delatado ante nuestro rey; nadie se atrevió a decirlo, nadie se atrevió a siquiera decir algo.

Desde entonces cualquier cosa en relación a él había sido totalmente desconocida, durante décadas se utilizaron todos nuestros recursos para tener aunque sea pistas; no sabíamos si aún vivía o si había abandonado esta vida. Jamás nadie lo ha vuelto a ver, yo era sólo un niño que logró esconderse para no acabar muerto, antes de que desapareciera. No lo hemos encontrado precisamente a él, pero sí hemos encontrado a su hijo, quien puede ser la llave para llegar a Sailas.

La pena y miedo que sentí aquella noche han desaparecido por completo. Tiene que pagar por todo el daño que causó a su misma raza, a su gente. Mató a cientos de los suyos sólo para desaparecer después, y ahora después de décadas de buscar sin descanso, hemos encontrado algo vinculado directamente a él, lo que nos hace creer que posiblemente también podamos atraparlo.

¿Será el hijo de Sailas a quien hemos encontrado? ¿O se trata de alguien más? No tenemos nada claro, lo que provoca la inquietud y duda de todos aquí. No podemos arriesgarnos a que la historia se vuelva a repetir.

Uno de los brujos mayores nos ha brindado su ayuda, los rumores de que el hijo de Sailas no había muerto se volvieron cada vez más constantes, generando cada vez más dudas. El brujo estuvo tratando de localizar cualquier cosa que tuviera algún vínculo con Sailas, algún objeto u otro ser, con el que haya tenido alguna relación significativa. Y por fin lo ha encontrado, ahora tenemos que ir por ello para obtener la información que necesitamos para dar con él.

—Señor, no puedo asegurar que se trate de él, pero lo he sentido, definitivamente tiene algún tipo de conexión con Sailas —a pesar de que no es completamente seguro, debemos aferrarnos a ese indicio, si no todo habrá sido en vano.

—Podemos deducir que ha sabido utilizar muy bien sus habilidades. Ha tenido un muy buen maestro, quien debe ser realmente bueno para que haya logrado mantenerse oculto por tanto tiempo.

—Si está de acuerdo, puedo intentar buscarlo personalmente —el brujo me mira con un poco de duda en espera de mi respuesta.

—¿Cómo sería eso posible? No sabemos cómo luce su físico —me mira con atención antes de decir.

—No he visto su rostro, pero sí he sentido su aura la cual es única en cada persona. No será difícil identificarlo, nunca había sentido un aura como la de él, puede confiar en mí —Me observa esperando alguna afirmación o negativa de mi parte mientras lo consideró por unos minutos.

—Hazlo, pero tienes que asegurarme que no habrá errores; no quiero que traigas contigo a alguien equivocado, sólo porque tu percepción del aura de repente sintió diez iguales, ¿está claro? —Clavo mi mirada en sus ojos como advertencia.

—Tan claro como el agua, Señor.

Se despide con un asentimiento antes de desaparecer con un movimiento de su capa. Espero que obtengamos resultados positivos, atrapando a esa bestia y haciéndola que pague; la tranquilidad que le fue arrebatada a este mundo, podrá ser recuperada por completo.

Leah

Me despierto antes de que mi alarma suene. Me siento extrañada en la orilla de la cama, no recuerdo lo que soñé, ni siquiera si lo he hecho.

Me levanto aún un poco somnolienta y comienzo a arreglarme para las clases. Hoy tendremos sólo las primeras tres clases, por lo que el resto del día lo tendré libre. Tendré que arreglármelas ahora que Cristal no estará para no morir de aburrimiento.

Reviso mi celular, leyendo el mensaje que me ha enviado Cristal.

5:45 a.m.

Cristal: ¿Cómo que te desmayaste y fuiste a parar al hospital? ¿Estás bien? ¿Por qué no me llamaste? ¡¿Por qué no me dijiste nada?! Espero tu llamada para que me des los detalles. Te amuuu, besos.

Releo el mensaje unas dos veces ¿cómo se enteró? ¿Qué hace despierta a estas horas? Decido no responderle, ya la llamaré más tarde. No quiero agobiarla ni volver a pensar en lo extraño de todo eso.

Ya lista, bajo a la cocina para tomar una fruta e irme a la uni. Mi madre ha dejado una nota avisando que se encontraría en su oficina y que no sabe si llegará temprano.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.