Un Amor imposible

Un beso

Augustus me llevo al estacionamiento del salón. Solté su mano y me senté en una banqueta a llorar. Mis manos iban a mi boca para no hacer un escándalo. Mi maquillaje se escurre pero eso no me importa, quiero irme de aquí no quiero verlo. Lo odio con todas mis fuerzas. Lombardi se hincó y llevó sus manos a mis mejillas.

—No vale la pena, es solo un estupido. Ven— agarra mis manos y me para de donde estaba—. Te arreglaste solo para el. Y mira como te humilló. ¿Quieres salir de aquí?—Asenti. De inmediato camina camino conmigo y me lleva a un lugar del estacionamiento. Alfrente de mi hay una moto —. Te pondré el casco.

— ¿Es tuya?— el solo asiente—.

—Si, es una BMW G 650 GS. Me la regaló el padre de alex, creo que por eso me odia Alex.

— Entonces, sacame de aquí.

— ¿Donde quieres ir?.

—No tengo ganas de salir, así que, a mi casa.

—Lo que usted ordene— sonreí. Augustus enciende la motocicleta—. Vamos.

Antes de subirme a la motocicleta, tuve que subir el vestido para que no me molestara. Agarre la cintura de augus.

—Listo.

Tenía mucho tiempo que no montaba una moto, pero confío en augus. El estacionamiento quedaba atrás del salón y la única salida que había era rodear el salón y salir. Estábamos a punto de salir y alex nos ve.

—Y llegamos.

—¿Tan rápido?— augus baja primero de la motocicleta y me ayuda a bajar—.

—Si, creo que por que andas pensando en cosas que no debes. No te de diste cuenta lo que tardamos en llegar.

—Gracias— Le di una sonrisa—.

—Ahora tienes que entrar, ¿De acuerdo?. ¿Por qué estás tan distraída?— señala el casco que no me he quitado—.

Oh, lo siento— enseguida me quito el casco—.

—¿ Te gusta tanto Alexander hunter?. ¿A pesar de que ni siquiera te miré dos veces?.

—Sonrío—, Voy a hacer que me mire. No te preocupes.

—¿Por qué eres tan testaruda?.

—Será Porque estoy obsesionada.

—hazle deja de ser tan amable con el, mira todo lo que esta haciéndo. El no te quiere, Si el te quisiera no estuviera con anna, ni con otras. Ese chico no tiene agallas para amar a un chica como tú, estas bonita, eres preciosa, vales mucho para que estés con el. Déjalo ir, tu eres libre y puedes conocer a otros chicos.

— Tiene agallas para amarme, es solo que... no me ha visto desde hace mucho y por eso es así conmigo. Ya se le pasará estoy por segura.

— Deja de decir idioteces, estoy diciendo lo que es. Llevo viviendo con ese idiota desde hace 2 años, y se como es y lo que le gusta— augus suspira—. Esta bien. Promete que si el te rechaza nuevamente, lo olvidarás.

—Lo prometo, ¿Te puedo abrazar?.— augus abre sus brazos. Le doy un abrazo sincero y lindo—.  Gracias por todo, eres un buen amigo.

—De nada preciosa, para eso están los amigos. Le avisate a tu madre de que te traje— me despegue de augus—.

Diablos, no le dije. Y dejé mi teléfono en mi bolso de mano.

—augus suelta una risa—. No te preocupes yo le diré. Bueno, entra a casa.

Le di un beso en la mejilla y entre a casa, subí a mi recámara, A vente mis zapatillas a un lado de la puerta. No tengo ganas de quitarme el vestido ni el maquillaje, así que me puse a leer el libro de after.

ALEXANDER

—Imbecil, por eso lo odio.

—Ya Alexander, no le hagas caso.— anna me trataba de calmar—. Mira solo te saliste con la tuya, pero, ¿Quien era esa chica?.

—Alguien de mi pasado que no quiero recordar.

—Me puedes decir.

—Ella y yo tuvimos algo cuando teníamos 8 años, pero eso fue hace tiempo. Se fue de aquí y no supe más de ella, hasta hora que llegó a Seattle. La odio por que me dejo enamorado y esperanzado que volvería algún día, Pero no fue así.

—Pues si tu la odias. Yo también, no me cayó bien y se hace la víctima. Como una estúpida como ella dejaría a alguien como tú.

—No le digas así, ¿Te queda claro?.

—Alexander quien te entiende, me estas diciendo que la odias.

—Es problema mío no tuyo.

Estoy muy enojado con augustus, como se atreve hacerme eso y llevársela. Volteé a ver a donde provenía el sonido de una motocicleta, y ahí va el con ella. Hazle va agarrada de la cintura del imbecil ese.

—Soy yo o es que tu querido primo te está robando a tu ex amor— lo dijo cínicamente—. Bueno, iré a disfrutar la noche— dio me día vuelta y entro ala salon—.

A Lombardi no se la dejo pasar, lo esperaré aquí. No me importa si tarda en llegar pero tengo que saber dónde se la llevó. Paso una hora y estaba augustus a punto de entrar.

Le agarré el saco y hice que me viera—, ¿Donde te llevaste a hazle?.

—Yo no hablo a golpes así que suéltame— Lombardi tiene la cejas fruncidas—.

—Me da igual. Estoy esperando una respuesta Lombardi, ¿Donde está?.

—Me empuja para que lo soltara, y se compone el saco—. En su casa, donde más. Y no se te ocurra ir a verla, La dejaste destrozada. Y ¿Qué haces preguntando por ella?. No que ya la superaste. Mejor vete con tu amiga la... — hace pausa y se toca la barbilla—. Tu me entenderás. así que si me disculpas mis tíos me están esperando.

—agarro su saco nuevamente—. Espero y no le hayas echo nada, ni meterle cosas en la cabeza. Por que te lo juro que te mataré a golpes si hazel se llega hacer algo.

—Sin esperarlo me agarra del cuello del saco—. Si ella intenta hacer algo tu tendrás la culpa, tu hieriste su sentimientos. Y me no estés amenazando por que no te tengo miedo— habló entre dientes—. Eres un hijo de puta, que piensa por tener dinero y estar guapo puedes atraer mujeres. Pues estas equivocado por que haré que hazle no caiga en tus manos, prefiero que encuentre a alguien de verdad—. Me suelta—.

—Me río—. Me das tanta risa, ojalá y tu amiga te haga caso, por que a mi nunca me va a superar, ni por un chico griego. Así que no te aconsejo que hagas eso porque solo gastarás tu saliva.

Pase alado de el dándole un golpe en el brazo. Entre al salón y allí estaban todos. Mis padres estaban saludando a sus invitados. Mi padre me miraba de reojo.




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