Un amor inesperado segunda temporada

Capítulo 29

Jamie

 Han pasado varios días desde que nuestros hijos volvieron a casa. Mi hija está volviendo a ir al kínder, yo me encargo de llevarla y traerla, ya que Alexia es reticente a salir. Pero lo que más me preocupa de todo es que Peter no volvió a amamantarse y eso la tiene muy triste a Alexia. El doctor le dijo que quizás por tanto estrés se le pudo cortar la leche y por eso no lo puede alimentar. Pero esa explicación para ella fue muy dolorosa, aunque disimule siempre que esta bien yo se muy bien que no es así.

 -Amor me preguntaron hoy en la escuela cuándo vas a volver, me dijeron que te extrañan mucho.

 -Por ahora no creo, más adelante cuando Peter crezca un poco más. Además saben que me tome este año escolar sabático para acompañar a María Alejandra. 

-Podríamos ir a cenar a un restaurante hoy, qué te parece la idea? 

-Esta muy fresco para salir con los chicos y están anunciado mal tiempo. Además ya tengo todo listo para cenar. 

-Alexia tienes que empezar a salir, ya no hay peligro para los chicos o para vos. Te aseguró que no la vas a volver a ver más a esa mujer.

 Alexia

 No voy a volver a salir de esta casa, no quiero decírselo pero voy a buscar cualquier excusa para no salir. No puedo creer que esa mujer no salga y quiera volver a hacerle daño a mis hijos o a mi.

 -Ya veremos más adelante. Ahora me voy a duchar, así luego cenamos. 

-Anda tranquila amor, yo cuido a los niños. 

Jamie 

Mientras los chicos están entretenidos en sus cosas aprovechó a organizar las mías. Me lleva un rato largo hacerlo, me llama la atención lo que tarda Alexia en la ducha, ya tendría que haber salido. Me acercó al baño, antes de entrar la escucho llorar, golpeo la puerta.

 -Alexia ya terminaste, porque quisiera ducharme yo también. 

-Ya casi estoy amor, terminó  de secarme y salgo. 

Alexia 

Espero que no me haya escuchado llorar. Me seco las lágrimas, me seco y me cambio para salir. Paso a su lado sin mirarlo a los ojos, no quiero que vea que los míos están hinchados.

 -Mientras te duchas voy a preparar la cena. 

Jamie 

En la ducha pienso que puedo hacer para ayudarla, necesito que se habrá conmigo para que me cuente que es lo que la esta molestando. De esa manera sabré que tengo que hacer para verla mejor. Termino de ducharme y voy al encuentro de mi familia para cenar. 

Cuando finalizamos de comer y mientras Alexia lava los trastos yo acuesto a María Alejandra, le leo un cuento y a la vez le doy la mamadera a Peter.  Una vez que están los dos dormidos vuelvo con Alexia, quiero aprovechar que los niños duermen para hacerle el amor a mi amada esposa. La tomó por la cintura y la atraigo hacia mi.

 -Hola hermosa, sabes extraño mucho esta cercanía. Te necesito mucho amor. 

-Yo también te necesito mucho, hoy me gustaría que me hicieras el amor para olvidar todo lo malo. Quiero sentir algo distinto a la tristeza de estos últimos días. 

-Lo que más deseo es darte todo mi amor, quiero sacarte toda la tristeza que hay en tu corazón. Vamos al dormitorio. 

Alexia 

Me toma en brazos, me aferró a el como mi tabla de salvación. Me baja al lado de la cama, se desnuda y se para frente a mi. 

-Ahora me voy a deleitar sacandote la ropa, para poder besar cada centímetro de tu cuerpo. 

Me baja lentamente el vestido deslizándolo por mis brazos, cae al piso, me acuesta en la cama y me saca la bombacha. Se coloca sobre mi, me besa dándome todo lo que necesito. Luego va dejando un camino de besos hasta mis pechos que los tiene rodeados con sus manos. Chupa mis pezones que se yerguen con su atención. Mi cuerpo cobra vida poco a poco gracias a el. Sigue su camino por mi vientre hasta llegar a la unión de mis muslos. Separa más mis piernas deslizando sus dedos por mis muslos hasta llegar a mi clítoris, traza círculos con el pulgar para luego hacer lo mismo con la lengua, mete un dedo en mi interior. Ya no puedo resistir y mi cuerpo se mueve y arquea con cada movimiento que el hace. Mi cuerpo se tensiona de una manera deliciosa, el orgasmo me atraviesa por completo. 

Jamie 

Me colocó sobre ella y la penetró, lo hago suavemente para sentir cada parte de su interior. Entró y salgo lentamente, su cuerpo se mueve a mi compás. Me giro  sin romper nuestra preciosa unión, quedo acostado y ella encima de mí. -Amor quiero que me tomes tu y hacerlo a tu ritmo. La veo subir y bajar, como mi pene cubre todo su interior. Nunca me voy a cansar de verla de esta manera, se transforma en una diosa sexual. Pongo mis manos en su cintura para ayudarla a medida que comienza a aumentar su velocidad. Nos movemos ambos en una danza exquisita. Veo como cierra sus ojos, me da la sensación que estuviera conteniendo lagrimas, en ese momento me levanto y quedamos frente a frente, la beso para auyentar sus lágrimas. Llegamos los dos a un orgasmo increíble, su cuerpo  se convulsiona en mis brazos cuando empieza a llorar. Su llanto me conmueve profundamente.

 -Qué pasa amor, por favor dime porque lloras?

 -No pasa nada, solo es la acumulación de emociones de estos días.

 -Te entiendo amor, tranquila veraz que pronto todo pasará y volverá a ser como antes.

 Parece que todo se está encaminando poco a poco, ellos volvieron a conectar sus sentimientos. Ella volverá a confiar para poder seguir con su vida y volver a sus actividades?




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