Daniela llevaba todo el día con el ceño fruncido. No podía quitarse de la cabeza la forma en que Cristian había reaccionado frente a Laura en el recreo. Esa tensión, esa rabia... no era normal. Y menos aún, si se trataba de una simple compañera.
Cuando terminaron las clases, Daniela lo interceptó en la salida.
Daniela (cruzándose de brazos, con tono cortante): -Cristian, necesito que me digas qué demonios pasa con Laura.
Cristian (desconcertado, intentando evadir): -Nada, Dani. Ella y yo... simplemente no nos llevamos bien.
Daniela (alzando la voz, con furia contenida): -¡No me mientas! Yo no soy tonta. Vi cómo la mirabas, cómo le hablabas... eso no es odio, Cristian, eso es otra cosa.
Cristian suspiró, mirando al suelo. No estaba acostumbrado a que alguien lo confrontara así, y mucho menos Daniela, que solía ser dulce y tranquila.
Cristian: -No deberías meterte en esto...
Daniela (dando un paso más cerca, furiosa): -¿Meteme en esto? ¡Ya estoy metida! Tú eres mi novio, Cristian. Y si esa chica fue algo tuyo, yo merezco saberlo. ¡Así que habla!
El silencio pesó unos segundos. Cristian alzó la mirada, sus ojos oscuros reflejaban una mezcla de rabia y dolor.
Cristian (con voz baja, casi quebrada): -Laura... no fue "algo". Ella fue todo. Y me dejó.
Daniela lo miró como si le hubieran dado un golpe en el pecho.
Daniela (con incredulidad): -¿Qué...? ¿Qué estás diciendo?
Cristian (apretando los puños): -Nos conocimos antes de que tú aparecieras, Daniela. Yo confié en ella, le di mi tiempo, mi confianza... y un día simplemente desapareció. Sin explicación, sin despedida.
Daniela retrocedió un paso, sintiendo un calor subirle al rostro.
Daniela (gritando): -¿Y ahora me vienes a decir esto? ¿Después de tanto tiempo? ¿Después de que yo...? ¡No lo puedo creer, Cristian! ¡Por eso no la soportas! ¡Porque todavía la quieres!
Cristian no respondió de inmediato. Cerró los ojos, respiró hondo, pero no negó nada. Ese silencio fue peor que cualquier palabra.
Editado: 13.03.2026