Un Amor Prohibido

14

- ¡Susie, Susie! -grite intentando descubrir donde estaba Susie.

“Quien lo diría, estoy corriendo por todo el castillo solo para encontrar a una mujer que hace unos minutos se enojó conmigo” me dije a mi mismo. Susie no me respondía y tampoco mostraba señales de vida, o por lo menos así fue hasta que escuché a alguien llorar, fui revisando por cada habitación y en ninguna la veía, hasta que solo quedaba en la que nosotros habíamos estado durante estos días, “pero que tonto soy como no se me ocurrió esto”

-Susie puedo pasar-dije tocando la puerta.

Susie no me prestó atención y siguió llorando así que no me quedo más opción que tumbar la puerta, después de todo cuando los gusanos entren será el fin de todo lo que se encuentra en este lugar. Susie al verme solo se asustó un poco; sin embargo, después de un rato siguió llorando, yo me posicione al frente de ella, le limpie la cara y eso incluye también el hocico. Al terminar de hacer esto me senté al lado de ella.

-Julio no sabes cuánto duele todo esto-me dijo con un cierto tono de tristeza en su voz.

-No sé cuánto sufres; pero, desde luego sé que es lo que te está pasando-le dije tranquilamente.

-Tu que sabes, tú no sabes nada-me dijo un poco molesta.

Susie estaba poniéndose cada vez más nerviosa y a su vez un poco de humo empezó a salir de su hocico, al ver esto me asuste un poco, ya que nunca había visto a Susie de ese modo.

-Claro que lo sé, es lo mismo que les pasa a todas las mujeres en una determinada edad-le dije un poco inseguro.

Susie al escuchar esto se rio un poco, después se enojó rápidamente y termino por restregarse dos dedos por el inicio de su hocico.

-Inútil las dragonas no menstruamos, nosotras lo que hacemos es algo conocido como crecimiento anual-me dijo con una sonrisa en su cara.

- ¿Que es el crecimiento anal? -le pregunte.

- ¡Anual, imbécil! -me grito y a la vez me dio una muy fuerte cachetada.

No era mi intención decir esto o preguntarle de esa manera; pero, es que eso fue lo que yo escuche. Susie a pesar de haberse enojado un poco conmigo empezó a hablar.

-El crecimiento anual es como la menstruación para las mujeres, simplemente que nosotras no sangramos y no ocurre mucho en nuestros adentros, ya que como su nombre indica es el crecimiento que tenemos las dragonas, comenzamos desde los 12 años y termina a los 20: desde los 12 a los 16 años los senos tienen oportunidad de crecer, desde los 12 a los 19 años la cola deja de crecer, desde los 12 a los 13 el hocico deja de crecer, desde los 12 a los 20 años dejan de crecer los dientes y los colmillos-dijo todo como si estuviera en un documental.

Todo parecía importante y claramente le puse atención; pero, aun así, ya se me olvido la mayoría, como, por ejemplo, los años, ahora lo único que me acuerdo es que: a Susie ya no le crecerán los senos, su cola se seguirá agrandando más y más y eso que ya le llega a las rodillas, el hocico al parecer ya había alcanzado su largo máximo y que sus colmillos van a ser aún más fuertes de lo que ya son.

-Las dragonas de fuego podemos empezar a lanzar pequeñas bolas de fuego a esa edad; pero, las que lanzamos son inútiles, en cambio cuando ya termina todo en los 20 años, o podemos lanzar una bola de fuego un poco grande y que cuando choque haga una onda explosiva, o podemos dejar de lanzar bolas de fuego y convertirnos en unos lanzallamas en carne y hueso-dijo un poco desinteresada.

Susie y yo pasamos el tiempo en el cuarto sin hablar y cuando me dispuse a decirle lo que le quería decir la otra vez, Taneri llego al cuarto y nos grita para que salgamos todos a la sala principal del castillo porque los gusanos estaban a punto de entrar.

Susie y yo la seguimos; pero, había algo mal con Susie, se estaba tropezando muchas veces, al mirar atrás suyo me di cuenta de que su cola se estaba haciendo más grande conforme los segundos pasaban claramente que lo hacía muy despacio.

Los tres llegamos a la sala principal y todos ya estaban afuera esperándonos, al parecer todos estaban en sus puestos, ya que estaban posicionados en un extremo de la cueva; pero, había una topo que no estaba con los demás y esa era Terry.

-Ella será su boleto de salida-me dijo Taneri señalando a su hija.

- ¿Pero y tu porque no estás en una posición de salida? -le pregunte a Taneri.

-Julio, Susie, escuchen, sé que si no hay nadie que distraiga a los gusanos todos morirán, así que alguien tiene que quedarse aquí para distraerlos-nos susurró.

Yo al escuchar esto me quede un poco impactado, ya que literalmente Taneri nos dijo que se iba a suicidar para que todos pudiéramos salir de aquí. Susie al parecer todavía no había captado el mensaje, porque simplemente estaba asintiendo y cuando ella hace eso es porque no ha entendido nada.

-Pero Taneri, no puedes hacer esto, tu hija y tu nieta te necesitan-le dije rápidamente.

-Hijo, ellas ya no me necesitan, ahora lo único que necesitan ellas es seguir con vida-me dijo mientras me ponía una mano en el cachete.

Susie al ver esto se enojó rápidamente y la verdad es que no me importaba mucho. Taneri dejo de tocarme y enseguida puso una cara de seria y nos gritó- ¡vayan con mi hija que no tenemos mucho tiempo! -con una expresión de dolor.

Susie y yo le hicimos caso y nos dirigimos a donde estaba Terry; sin embargo, en medio de la caminata Taneri me dijo-Julio, por favor mantén a mi hija viva-con unas lágrimas en los ojos.

Yo solo asentí con mi cabeza y me fui corriendo a donde estaban, Terry, Susie y un topo que al parecer estaba coqueteando con Terry.

Al llegar lo único que hizo el imbécil fue decirme que quien coño era, como lo haría cualquier persona me enoje con él y lo agarre del cuello.

-Julio deja de hacer eso, Tork solo estaba bromeando-me dijo rápidamente Terry.

Susie solo se estaba riendo por mi acción y no hizo más que observar y reír mientras que Terry me pedía que pare.




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