Un Amor Prohibido

15

“El agua está muy fría” pensé, como es que Susie se atrevió a lanzarse como si nada pasara, “sé que está en un momento muy doloroso y confuso para ella; pero, no se tiene que sentir así, después de todo solo somos amigos”.

Al estar nadando me di cuenta de que el lago subterráneo no era muy profundo, de hecho, había paredes por todos lados, esto hizo que claramente me chocara con todo, o por lo menos fue así hasta que vi por encima de mí, y ahí fue cuando vi algunas luces, cuando llegue arriba lo primero que hice fue tomar mucho aire y salir del agua solo para encontrarme con un grupo de lagartijas cafés mientras tenían una charla con Susie.

-Julio-dijo Susie mientras corría a abrazarme.

Pero que mierda, cuando yo la abrace me alejo y ahora esta cariñosa conmigo.

Las lagartijas corrieron y me apuntaron con unas lanzas, identifícate o deja que te olamos para poder reconocer que clase de amenaza eres.

-amigos, amigos no hay necesidad, él es un simple humano que viene conmigo-dijo Susie rápidamente.

- ¿Susie quiénes son estos monstruos? -le pregunte a mi amiga.

-Ellos son los dragones de tierra: neg y prog-me respondió Susie tranquilamente.

Los dragones seguían apuntándome con sus lanzas y se veían muy amenazantes haciendo esto.

-Susie conoces el código de los dragones: nunca meterse con un humano y si lo hacen es mejor destruirlo-dijo Prog.

Neg simplemente asentía con la cabeza dando su afirmación a todo lo que decía el otro, Susie suspiro un poco y les respondió a sus amigos dragones.

-En primer lugar, él es un amigo y no nos hará nada y en segundo lugar créeme que en estas circunstancias no saldríamos vivos si Julio pelea contra los 3 a la vez-dijo Susie con una voz un poco cortante.

Después de estas palabras por parte de Susie ella se empezó a reír de la nada mientras que Neg me apuntaba con su lanza y Prog apuntaba a Susie. Neg al ver esto giro a su compañero e hizo que apuntara en mi dirección.

-Miren no quiero pelear, solo quiero saber cómo salir de aquí-dije tranquilamente.

Trate de bajar sus lanzas, pero al hacerlo Prog me la incrusto en el pecho y Neg en la mano. Susie se puso a bailar en círculos por otro lado de la cueva. El dolor de la lanza en mi pecho fue enorme; sin embargo, unos segundos después mi pecho y mi mano se empezaron a volver negras y empezaron a tragarse las lanzas.

- ¡Qué coño has hecho! -grito Neg muy enfadado, Prog ni siquiera sabía a donde mirar, al parecer ni siquiera sabía dónde estábamos.

Yo no les respondí y simplemente saque las lanzas de mi mente, “o refugio de armas, o yo que sabré como se llame”, y se las di. Prog no se veía sorprendido; pero, aun así, no mostraba ninguna expresión, además estaba viendo a Neg como si fuera un enemigo.

- ¡Alto ahí maldito! -grito Prog.

Neg al ver esto solo se froto dos dedos por el hocico y le grito a Prog que no pasaba nada.

-Al ver que no podemos hacer nada contigo y que eres un peligro para nuestro mundo subterráneo te llevaremos arriba-dijo Neg estrechándome la mano-pero eso si nosotros no cuidaremos de tu amiga si se desmaya o algo-

Al escuchar esto me quede sorprendido “ósea como es que alguien puede desmayarse estando en ese estado, si hasta se la ve más feliz que nunca”.

-Las dragonas cuando les llega su crecimiento se vuelven: histéricas, enojonas, alegres, locas, paranoicas, amigables, antisociales, bipolares, depresivas, destructivas y todo por el dolor que sienten-dijo Prog sonando tranquilo.

-En fin, tu solo imagínate estar así por un mes entero-dijo Neg mientras bajaba su arma y se la ponía en la espalda.

- ¡Que mierda, su crecimiento dura un mes! -grite muy confundido.

Neg y Prog simplemente asintieron con la cabeza “como es que aguantan tanto dolor por un mes entero” pensé tranquilamente.

-De un mes mínimo a tres meses como máximo-dijo Neg seriamente.

-Ya cállense malditos, ya quiero irme a mi casa e irme a mi cama y tal vez dormir junto a este galán-dijo Susie intentando coquetearme.

Ahora Susie está muy irreconocible, ella nunca ha actuado así, de hecho, en todo el mes que nos hemos conocido ella siempre ha actuado muy distante.

Yo me quería alejar de ella; pero, Susie estaba muy apretada a mí, no se quería soltar, estaba abrazada a mí, de hecho, hasta me estaba empezando a oler el pelo y a tocar los cachetes.

-Bueno, será mejor que duerma así que pongámonos en marcha-dijo Neg sonando muy valiente.

Los dragones empezaron a subir rápidamente y en cuestión de segundos ya tenían un agujero enorme para que nosotros podamos pasar.

-Vamos Susie tenemos que irnos-le dije seriamente.

-No mejor quedémonos aquí, acostémonos un rato y pongámonos traviesos-dijo Susie entre risas picaronas.

Yo la empuje hacia un lado y salí corriendo por el túnel.

-Arghhhh, Julio en serio que te odio, solo me haces subir, quiero descansar ya-refunfuño Susie a lo lejos.

- ¿cómo mierda puede cambiar su personalidad tan rápidamente? -le pregunte a Prog.

-Las dragonas no tienen consciencia propia al momento del crecimiento-dijo Prog sin dejar de excavar.

Al mirar para abajo vi como Susie iba pisándonos los talones; pero, por lo menos no estaba enojada y no quería pelea.

En cuestión de minutos ya habíamos llegado a la superficie y al fin podía volver a respirar aire fresco; aunque, se me hizo difícil, ya que mis pulmones recién se estaban acomodando al oxigeno de afuera.

-Bueno hasta aquí nuestra ayuda, el resto resuélvanlo ustedes dos-dijo Neg bastante serio.

Después de decir esto los dos dragones se dieron la vuelta y se dirigieron otra vez al mundo subterráneo. Al voltearme a ver todo me di cuenta de que era de noche y que estábamos un poco cerca de la escotilla de la antigua secta. Esto me trajo antiguos recuerdos que desataron mi ira sellada poco a poco.




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