Una mañana, fui a dejar tu menú favorito a la mesa. Te encontrabas hojeando un cuaderno y pusiste un cigarrillo en el cenicero.
No dije nada, pero sin querer pude apreciar uno de ellos, era un rostro de alguna persona.
#26474 en Otros
#7681 en Relatos cortos
#41819 en Novela romántica
desamor, amor adolescente, tragedia dolor tristesa y nuevo comienzo
Editado: 26.07.2020