Una mañana preparaba el café, llevabas puesto un suéter, fue raro pues era primavera.
Entre al baño, vi sangre en el fregadero.
Pregunté qué había pasado, solo respondiste que habías sangrado por la nariz.
Que tonto fui en creerte.
#25689 en Otros
#7526 en Relatos cortos
#40179 en Novela romántica
desamor, amor adolescente, tragedia dolor tristesa y nuevo comienzo
Editado: 26.07.2020