Un Destino de Sangre y Magia

Prologo

Año 94. Monte Alaric

"Y entonces, de la paz que reinaba con serenidad sobre los reinos, surgirá un ser fuerte capaz de dominar un gran poder desconocido y actuará como le plazca. Pero está apenas consolidado. Desmembrará todo a su paso sembrando la destrucción y el caos. tendrá cabellos platinos y la dualidad del azul y el morado en sus ojos... pero cuando el fuego abrace la destrucción la tierra temblará bajo su peso. De las cenizas nacerá un poder sin igual capaz de forjar o destruir el mundo. Un vínculo olvidado despertará y la llama decidirá el destino de todos".

Iston terminó de escribir con una letra descuidada que delataba su avanzada edad cuando un largo suspiro salió de sus labios. Sus manos temblorosas dejaron caer la pluma y la punta entintada de esta resbaló por sus ropajes dejando una pequeña mancha y cayendo al fin sobre la descuidada hierba en la que estaba sentado.

Sus azulados y llorosos ojos miraron por última vez aquel trozo de pergamino que descansaba sobre sus frágiles y delgados dedos. Estaba seguro de que aquella dulce voz que había oído arrastrada por el viento decía la verdad ¿Quién era él para desmentir y desprestigiar a Eltharin? Pues cada profecía que había pronunciado aquel dios nunca fallaba.

El viento volvió a golpear su rostro robándole el aliento por unos segundos. Estaba seguro que ese sería su fin.

—Eltharin, llévame contigo cuando quieras ¿Cuánto tiempo más quieres que sea tu siervo, mi señor? —la voz salió rasposa, pues llevaba ya bastante rato recostado en aquel tronco del árbol en lo alto de un monte. Su vista alcanzaba a ver el azulado cielo reflejando su luz en la capital, Alynthi. Desde ahí podía imaginarse las voces de los críos al jugar con cualquier cosa que se encontraban en el desgastado suelo de piedra.

En el paisaje frente a sus ojos, salpicado por colinas y el gran bosque susurrante, se alzaba entre malezas aquella orgullosa ciudadela. Sus murallas, robustas y desgastadas por el paso del tiempo, se elevan como guardianes de un pasado glorioso abrazando en su interior un laberinto de calles empedradas que serpenteaban entre casas de tejados a dos aguas. Donde el humo de las chimeneas se mezclaba con el aire fresco que corría al atardecer.

Las torres, altivas y orgullosas, se asomaban en el horizonte. Sus banderas ondeando al viento como si contaran historias de caballeros y batallas. En la plaza central había un mercado bullicioso y colorido, lleno de magia que cobraba vida al amanecer. Los comerciantes con sus voces alegres ofrecían especias exóticas, telas brillantes, artefactos mágicos y el aroma inconfundible del pan recién horneado.

El aire estaba impregnado del aroma dulce de flores que crecen en jardines colgantes mientras que las melodías suaves de músicos ambulantes llenaban el ambiente creando una sinfonía que acompañaba a los transeúntes. Algunos con orejas puntiagudas, otros, gruñones y con baja estatura o incluso humanos curiosos que amaban molestar a estos pequeños seres.

Los niños de diversas regiones y razas jugueteaban entre risas y gritos mientras los ancianos con sus barbas canas, sentados en bancos de madera, compartían relatos de tiempos pasados y sus ojos brillaban con una chispa de nostalgia.

En el centro de aquella gran plaza surgía del suelo un majestuoso árbol milenario cuyas raíces sobresalían y levantaban ligeramente el empedrado, lleno de hojas marrones cada vez que el otoño caía sobre el reino, pero en primavera, resurgiendo con llamativos colores.

Por si solos los pesados párpados del hombre se cerraron y sus dedos apretaron con fuerza el pergamino que sostenían.

—¡Iston! —Alcanzó a oír un grito antes de que el viento se llevase su último aliento y de su pecho salió el latido final de su corazón.



#1183 en Fantasía
#4779 en Novela romántica

En el texto hay: fantasia, romance, romantasy

Editado: 05.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.