Hace unos cuantos días atrás,menos de un semana y juro que lo sabía con exactitud a pesar de que me hubiese gustado que no fuera así, Sophie y yo estábamos en mi , ahora sí, flamante apartamento, siendo bañadas por la tenue y agradable luz del sol durante el atardecer.
Y de no ser porque mi mente estaba sobrecargada con más información de la que me gustaría tener, posiblemente hasta me habría tomado el tiempo de sacar mi móvil y minimo hacernos una selfie o en el peor de los casos una al cielo.
Lamentablemente no fue así y conociendome me lo reprocharia ya que consideraba que este pedazo de cielo transmitía ciertas emociones y no me gustaba pasarmelas por alto.
A diferencia de las mías.
- Puedo volver a insistir en que te mides conmigo?- insistió mientras intentaba descifrar lo que él manual del refrigerador decía.
Cosa que no podría hacer porque :
A) Estaba mojado
B) Siguiendo la linea del punto A , esto caía sobre mis hombros porque mi intuición me repitió hasta el cansancio que no le pidiera a Ruby que lo guardase. Ahora estaba todo mojado.
- Admito que este sitio se ve muchísimo mejor de lo que lo hacía unos días atrás y no quiero saber cuánto debiste pagar para que la empresa te trajera con tanta velocidad tus pertenecias- fingió temblar-Ni a qué entidad le tuviste que encargar tu alma para que llegasen en buen estado.
- Ni yo lo se- respondi, mirando la pared y tratando de descifrar donde colocar el cuadro que devoraría mi living.
- Aun así, siento que nos la pasaríamos de la ostia juntas y podríamos sumar muchas más aventuras al libro- soltó el papel para ofrecer un corazón hecho de sus dedos.
- Y yo agradezco tu ofrecimiento, no obstante sabes lo que opino sobre tener mi libertad y mi espacio propio.
Cómo hija única viví y más deseada de lo necesario para mí propio bien fui criada en una burbuja de protección. Una burbuja donde día tras día me se tía más asfixiada. Por lo que en cuanto tuve la oportunidad de salir de allí ,lo hice y no mire atrás.
- Lo se, lo se- dijo, poniéndose de pie para quitarle el polvo a un de las repisas donde colocaría mi tocadiscos-Al menos ya no se ve tan vacío, y el “bip" que indica la aparición de tu nuevo amigo ya no rebotará en cada esquina, haciendo eco.
Por supuesto que le había comentado de la existencia del susodicho.Era mi mejor amiga. Básicamente le contaba hasta cuántas veces iba al baño. Desagradable? Si, aún así esto mostraba el nivel de confianza que nos teníamos.
- Para comenzar el no es mi nuevo amigo, ya no estoy en la edad de considerar uno a cualquier ser humano que se me cruce por el camino…Virtual o no. Por lo que mi concierne tranquilamente podría tratarse de un asesino serial que se está comunicando conmigo desde la carcel. Aunque él me haya señalado que no lo es.
- Espera un minuto -se giró dramáticamente sobre sus talones - Tuviste el coraje de preguntarle eso?
Asenti sin tener un mínimo de resentimiento.
- Quiero aparecer en las noticias por mis logros. No porque fui captada por una red de trata-sentencie, orgullosa de mi decisión-Ademas dijo cosas bastante… curiosas-cambie el peso de mi cuerpo de un pie al otro para disimular el escalofrío que amenazaba con recorrer mi espalda al recordar la charla anterior.
- No te juzgo, yo también estaría un tanto paranoica con lo que te comento sin embargo tu me conoces y sabes que siempre me gusta ver lo mejor en todo el mundo.
Tuve que morderme la lengua para no decirle que había sido eso mismo lo que la había llevado a cometer muchos errores en el pasado.Honestamente no estaba de humor para discutir con absolutamente nadie. Ya tenía demasiado en mi cabeza como para tener que lidiar con la culpa de haber discutido con mi mejor amiga, quien era básicamente,por tragico que sonara, la única red de contención que tenía ahora mismo.
- Es que , como podria no estarlo? Quiero decir, el tipo sabe exactamente que hay en cada rincón de este condenado edificio, y me lo dijo con lujo de detalles - añadi,llevándome un clavo a mis labios y sujetándolo contra mis dientes-Hasta me comentó sobre esa vecina extraña.
- De eso no debes preocuparte - respondió dándole una cachetada al aire-Ella es así , sufre de una enfermedad que desde hace años no le permite ser ella, durante años quisimos que la justicia interviniera , sin exito alguno , por lo que entre nosotros intentamos como podemos ocuparnos de ella. Claramente hay cosas que escapan de nuestro alcance-se alzo de hombros.
Bien, eso no es suficiente quise responder sin embargo me enfoque en descargar mi “ira" en el clavo que se encargaría de sostener el cuadro. Tome el martillo y golpee una y otra vez y otra vez.
. Lucas interrumpe quejándose del ruido. Discusión.
Hay tensión inmediata, pero también algo eléctrico, difícil de ignorar.
Esa noche, Emily le cuenta al desconocido sobre su vecino. Él responde con sarcasmo… casi como si lo conociera.
Empieza un patrón: discusiones con Lucas de día, conversaciones íntimas de noche.
Emily empieza a abrirse más en el chat de lo que lo hace en la vida real.
El misterio se vuelve adictivo.