Akane Harper's
No entendí en qué momento de mi vida llegué a firmar una servilleta, UNA PUTA SERVILLETA....
Solo porque que serkan me lo pidió y hace como unos minutos Ryoga mando a uno de los chicos a comprar helado para el niño..
-Gracias por el helado, Ryoga.-la voz de Serkan todavía resonaba en mi cabeza mientras salíamos del gimnasio.
Al final...
Ryoga terminó comprándole el helado no solamente a serkan si no a todo el gym..
Seguía diciendo que no era su padre, que Cameron había falsificado un contrato y que todo aquello era una tontería.
Pero aun así...
Le compró el helado.
Y Cameron no había dejado de decir durante todo el camino:
"El acusado ya empezó a cumplir con la manutención."
Suspiré.
Definitivamente esos tres eran un caso perdido.
Al llegar a casa, abrí la puerta y Serkan entró corriendo.
-¡Tío Liam!.-liam levantó la vista desde el sofá.
Tenía una guitarra sobre las piernas y varias hojas con acordes repartidas por la mesa.
Sonrió al ver al pequeño.
-¿Cómo estuvo el día, campeón?.
Serkan dejó la mochila en cualquier lugar y comenzó a hablar tan rápido que apenas podía seguirle el ritmo.
-¡Fue muy divertido! ¡Conocí a todos! ¡Cameron fue mi abogado! ¡Demandamos a Ryoga porque no pagaba la manutención! ¡Después firmó unos papeles! ¡Y me compró un helado!..
Liam parpadeó varias veces después me miró.
-¿Qué?...-me quité los zapatos mientras soltaba una pequeña risa.
-No preguntes.
-No...-niega.-Ahora sí voy a preguntar..-miro a serkan.-¿Qué pasó exactamente?..
Me senté a su lado y le conté todo desde que Cameron inventó el juicio, las servilletas, ethan haciéndose pasar por juez, los boxeadores como testigos, la supuesta demanda y el famoso acuerdo firmado.
Cuando terminé, Liam ya se estaba riendo tanto que tenía lágrimas en los ojos.
-No...-negaba entre risas.-No puedo creer que un campeón mundial terminara firmando una servilleta.
-Yo tampoco.-respondí riendo.
-Y Cameron la dobló diciendo que era un documento completamente legal.-Serkan levantó orgulloso la mano.
-¡Y yo firmé!
Liam volvió a reír.-Eso quiero verlo algún día.
El niño sonrió satisfecho.-Ryoga también me compró un helado.
Liam me miró con una sonrisa divertida.-Parece que el supuesto papá sí cumplió...
-No empieces tú también.-respondí negando con la cabeza.-Con Cameron fue suficiente.
Nos quedamos unos segundos en silencio.
Entonces recordé algo.
-¿Y cómo te fue en el ensayo?..-los ojos de Liam brillaron inmediatamente.
-Muy bien..
-¿Sí?.-asintió con entusiasmo.
-Tenemos representante.-sonreí.
-¡Eso es increíble!
-Sí firmaremos el contrato esta semana.
-¿Quién será su representante?.-pregunté con curiosidad.
-Isaías Brouders.-Liam respondió con total naturalidad.
Fruncí ligeramente el ceño..-¿Isaías... quién?
-Isaías Brouders.-repetió.-Es un empresario bastante conocido.-me explico Pero yo seguía sin reconocer el nombre.
-¿Lo conoces?.
Negué.-No.
Liam dejó la guitarra a un lado.-Es el hijo mayor de Cameron Elías Brouders y Andrea Coopers.
Me quedé pensativa.
Ese apellido...
Lo había escuchado hacía apenas unas horas.
-¿Brouders?.
Liam asintió.-Sí es el hermano mayor de Ryoga.
Abrí un poco más los ojos.-¿De Ryoga?.
-Ajá.-comenzó a contar con los dedos.-Isaías es el mayor de los hermanos después vienen los gemelos...-me observa.-Ryoga y Reyner.-su expresión se volvió un poco más seria-Aunque Reyner falleció hace algunos años.-sentí en silencio.-Y la menor es Ivana Brouders...
Terminé de unir las piezas.
-Entonces... Ryoga pertenece a una familia bastante conocida.
-Muchísimo.-respondió Liam.-No solo por el boxeo los Brouders tienen empresas, inversiones y bastante influencia.
Silbé por lo bajo.-Vaya... No lo habría imaginado.
Liam sonrió.-¿Por qué?..
-Porque en el gimnasio nunca presume nada.
-Ese tipo de personas casi nunca lo hacen.-respondió él.
Serkan, que estaba dibujando en el suelo, levantó la cabeza.
-¿Ryoga tiene hermanos?.
-Sí.-contestó Liam.-Uno mayor y una hermana menor.
El niño sonrió.-Entonces Cameron estaba equivocado.
Lo miramos confundidos.
-¿Por qué?.-preguntó Liam.
Serkan respondió con total inocencia.-Porque si Ryoga ya tiene hermanos... No necesita otro hijo.
Liam y yo nos miramos durante un segundo después estallamos en carcajadas.
Todavía seguíamos riéndonos por el comentario de Serkan cuando miré alrededor de la sala.
La casa estaba demasiado silenciosa.
Fruncí ligeramente el ceño.
-¿Y Ian?.
Liam bajó un poco la voz automáticamente.
-Está dormido.
-¿Hace mucho?.-negó con la cabeza.
-No apenas hace unos diez minutos consiguió dormirse.-sonreí con ternura.
-Entonces no haré ruido.-me levanté del sofá con cuidado y caminé hasta el pasillo antes de entrar a la habitación, miré a Liam.
-¿Le dio fiebre otra vez?.
Él negó.-No solo estuvo un poco inquieto toda la tarde creo que extrañaba que lo cargaran.
Asentí despacio.
Era normal.
Ian apenas tenía ocho meses todavía necesitaba sentir que alguien estaba cerca abrí la puerta con mucho cuidado.
La habitación estaba en penumbra.
Las cortinas apenas dejaban pasar la luz del atardecer en la pequeña cuna, Ian dormía profundamente abrazando un pequeño conejo de tela.
Sonreí sin darme cuenta.
Era idéntico a Eliana cuando era bebé, los mismos cabellos oscuros,las mismas pestañas largas y la misma expresión tranquila al dormir pero sus ojos eran color azul..
Sentí un pequeño nudo en la garganta.
Mi mejor amiga...
Mi hermana del corazón...
Nunca llegó a conocer al hijo por el que luchó hasta el último instante, eliana había fallecido al dar a luz.
#2012 en Novela romántica
#56 en Joven Adulto
hijos reencuentro amor humor drama, secreto segunda oportunidad romance, obsesion amor decepcion y sinceridad
Editado: 10.07.2026