Un Golpe De Confusión

Capitulo 25

RYOGA BROUDERS

Desde anoche...

Akane no me había vuelto a hablar.

Ni una palabra, ni siquiera una mirada que durara más de unos segundos y no podía culparla había cometido un error.

Uno bastante grande.

La fotografía seguía circulando por todas partes y, aunque había intentado no revisar demasiado las redes, sabía que la situación no había hecho más que crecer.

Pero lo peor no eran los comentarios.

Era saber que Akane estaba molesta conmigo durante todo el viaje de regreso había permanecido prácticamente en silencio.

Serkan, en cambio, parecía no notar absolutamente nada hablaba con Ethan después con Cameron, después volvía con Akane y luego conmigo.

Como si todo fuera completamente normal yo lo observaba de vez en cuando.

Era un niño.

No tenía por qué cargar con ninguno de nuestros problemas.

Cuando finalmente aterrizamos en Madrid, sentí que el ambiente cambiaba incluso antes de bajar del avión.

Ethan se acercó a mí.

-Hay reporteros afuera.

Asentí.-¿Cuántos?.

-Demasiados.

Cameron miró por la ventanilla.-Parece que alguien avisó de nuestra llegada.

No necesitaba preguntar quién.

La publicación.

La entrevista.

La fotografía.

Todo había sido suficiente.

Miré hacia Akane estaba junto a Serkan no me miró.

Respiré profundamente.

-No se separen.

Ethan asintió cuando las puertas se abrieron, el ruido llegó inmediatamente.

Gritos.

Cámaras.

Preguntas.

Mi nombre.

El de Serkan.

Y, por supuesto...

El de Akane.

-¡Ryoga!.

-¡Ryoga, aquí!.

-¡Una pregunta!.

-¡¿Es realmente tu hijo?!.

-¡¿Quién es la madre?!.

-¡¿La chica que está contigo es su madre?!.-serkan se quedó quieto.

Miré hacia él no quería que aquella multitud lo asustara sin pensarlo demasiado, lo alcé en brazos.

-Quédate conmigo.-Serkan rodeó mi cuello.

-¿Por qué hay tanta gente?.

-Porque quieren hacer preguntas.

-¿Otra vez?.

-Sí.-Cameron se acercó inmediatamente.

-Vamos.

Ethan y varios miembros del equipo formaron una especie de barrera para abrirnos paso.

Yo tomé la mano de Akane ella intentó soltarla durante un segundo pero la sujeté con cuidado.

No quería perderla entre la gente, no quería que alguien la empujara.

-Quédate conmigo.-murmuré.

Ella no respondió seguimos caminando las cámaras comenzaron a dispararse.

-¡Ryoga! ¿Es Serkan tu hijo?.-n respondí.

-¡¿Puedes confirmarlo?!-seguimos avanzando.

-¡¿Quién es la madre?!.

Sentí la mano de Akane tensarse ligeramente dentro de la mía la miré su expresión estaba seria no estaba cómoda.

Lo sabía.

Pero tampoco podía dejar que los periodistas la rodearan uno de ellos consiguió acercarse demasiado.

-¡Ryoga! ¿Es verdad que Serkan Brouders Harper's es tu hijo?

Me detuve.

Ethan me miró inmediatamente, Cameron también sabía que podía continuar caminando.

Era probablemente lo más inteligente pero entonces miré al niño que tenía en brazos, serkan estaba escondiendo el rostro contra mi hombro y después miré a Akane.

No quería hacerlo.

Pero tampoco quería que los periodistas comenzaran a perseguirla para conseguir respuestas.

-Sí.-respondí los flashes aumentaron.

-¡Entonces confirma que es tu hijo!.

-Sí.-la palabra volvió a salir de mi boca.-Serkan es mi hijo.

Escuché una exclamación entre los reporteros.

-¡¿Por qué nunca hablaste de él?!.

No respondí las siguientes preguntas solo continué caminando pero entonces sentí algo la mano de Akane sus dedos se cerraron alrededor de los míos.

Una presión pequeña apenas perceptible pero yo ya había aprendido a reconocerla.

Era una señal.

Vámonos.

Inmediatamente miré hacia Ethan.

-Ahora.

Él entendió.-¡Abrimos paso!.

Cameron se colocó delante de nosotros.

-¡Atrás!

Los miembros del equipo comenzaron a avanzar, formando un corredor yo mantuve a Serkan en brazos con la otra mano seguía sujetando la de Akane.

Caminamos lo más rápido posible, los periodistas continuaban gritando.

-¡Ryoga!.

-¡Una última pregunta!.

-¡¿Por qué nunca confirmaron la relación?!.

Akane apretó nuevamente mi mano.

No dije nada.

Solo aceleré el paso finalmente atravesamos las puertas de salida el ruido quedó parcialmente atrás, subimos rápidamente al vehículo que esperaba por nosotros.

Primero entró Akane.

Después Serkan.

Lo senté junto a ella y finalmente subí las puertas se cerraron por primera vez en varios minutos...

Silencio.

Serkan respiró profundamente.

-Eso fue mucho ruido.

Akane lo abrazó.-¿Estás bien?.

-Sí.-me miró.-¿Por qué todos preguntaban si Ryoga es mi papá?.

-Porque publiqué una fotografía.

Serkan frunció el ceño.

-¿La del pastel?.

Asentí.-Sí.

-¿Y por eso todos preguntan?.

-Sí.-Serkan pareció pensarlo después apoyó la cabeza sobre el hombro de Akane.

-Qué raros son los adultos.

Cameron, desde el asiento delantero, soltó una pequeña risa.

-No sabes cuánto.

Akane no sonrió seguía mirando por la ventana y yo sabía perfectamente por qué.

Había vuelto a confirmar delante de todos que Serkan era mi hijo.

Justo después de que ella me había explicado cuánto le molestaba que lo hiciera.

Quizá había empeorado las cosas.

Pero cuando sentí aquella pequeña presión en su mano...

Entendí que, al menos por unos segundos, ella había confiado en mí para sacarlos de allí no sabía si eso era suficiente para reparar lo que había hecho.

Probablemente no.

Pero era un comienzo.

Miré por la ventana mientras Madrid aparecía nuevamente frente a nosotros.

El viaje había terminado.




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