AKANE HARPER'S
Estaba contando mentalmente.
Uno.
Dos.
Tres.
Cuatro.
Cinco.
Porque si dejaba de contar...
Iba a matar a Cameron y después a Ethan.
No necesariamente en ese orden, los dos estaban frente a mí sentados en el sofá de la casa de Liam, demasiado tranquilos para dos personas que acababan de cometer un grave error.
Yo tenía los brazos cruzados.
Mi pie golpeaba repetidamente el suelo y Liam, que estaba sentado a unos metros de nosotros, había decidido guardar silencio.
Una decisión inteligente.
Muy inteligente.
-Akane...
-Ocho.
Cameron cerró la boca, ethan miró a Cameron.
Cameron miró a Ethan y ambos parecieron llegar a la misma conclusión.
No era el momento de hablar.
-¿Dónde está Serkan?.-pregunté finalmente.
Ethan levantó lentamente una mano.
-Con Ryoga.
-Eso ya lo sé.
-Entonces...
-¡ETHAN!.
-Está bien, está bien.-respiró profundamente.-En mi defensa, sí fuimos por el helado.
Lo miré.-¿Perdón?.
-Técnicamente no te mentimos.
Entrecerré los ojos.-¿Técnicamente?.
-Fuimos por el helado.
-¿Y después?.
Ethan miró a Cameron.
-¿Por qué me miras a mí?.-protestó Cameron.-¡Tú estás dando la explicación!
-Porque tú eres el que siempre termina metiéndonos en problemas.
-¡Esta vez fue idea tuya!.
-¡Pero tú aceptaste!.
-¡Porque pensé que era buena idea!.-los miré y ambos guardaron silencio.
-Sigan.-ordené.
Ethan carraspeó.-Fuimos por el helado.
-Eso ya lo dijiste.
-Sí.
-Ethan.
-Nos encontramos con Ryoga.
Parpadeé.-¿Dónde?.
-Cerca de la casa de sus padres.
-¿La casa de sus padres?.
-Sí.
-¿Y por qué estaban cerca de la casa de los padres de Ryoga..?.
Cameron levantó un dedo.
-Esa parte tiene una explicación.
Lo miré.-No te pregunté a ti.
Bajó lentamente el dedo.
-Entendido.
Ethan continuó.-Ryoga dijo que él cuidaría de Serkan.
-¿Y ustedes simplemente se lo entregaron?.
-Bueno...
-Ethan.
-Sí.
Cerré los ojos.
Uno.
Dos.
Tres.
-Y Ryoga dijo que él mismo te avisaría.
Abrí los ojos.
-¿Ryoga dijo eso?.
-Sí.
-¿Y dónde está mi mensaje?.
Ethan sacó su teléfono.-Yo también pensé eso.
Lo miré.-¿Qué?.
-Que Ryoga iba a avisarte.
-Pero no lo hizo.
-Todavía puede hacerlo.
Miré la hora.-Ethan.
-Sí.
-Serkan lleva más de dos horas fuera.
Su expresión cambió.
-Ah.
-AH.
Cameron se acomodó en el sofá.-Bueno, cuando lo dices así...
-Cameron.
-Me callo.
Volví a mirar a Ethan.
-¿Sabes qué es lo que más me molesta?.
-Que llevamos a Serkan con Ryoga sin avisarte.
-Eso también.
-¿También?.
-¡QUE ME DIJERON QUE SOLO IBAN POR UN HELADO!.
-Y fuimos por el helado.
-¡SERKAN DEBERÍA ESTAR DESCANSANDO!.-Ethan se quedó callado.-¡Y TOMANDO SUS MEDICAMENTOS!.
El silencio se instaló en la sala, liam levantó ligeramente la cabeza.
-Akane...
-No.
Él volvió a guardar silencio y Ethan levantó una mano.
-Puedo defenderme.
-No sé si quieres hacer eso.
-Sí quiero.-respiró profundamente.-Primero Ryoga tiene la nota.
Fruncí el ceño.-¿Qué nota?.
-La que hiciste.
La nota.
Claro.
Había dejado una lista.
08:00 - medicamento.
13:00 - medicamento.
18:00 - medicamento.
22:00 - medicamento.
Con indicaciones, con cantidades, con advertencias, bueno prácticamente todo lo necesario.
-Ryoga tiene la nota.-repitió Ethan.-Sabe exactamente a qué hora debe darle cada medicamento a Serkan.
-¿Y si se equivoca?.
-No se ha equivocado.
Lo miré.-¿Cómo sabes?.
Ethan sonrió ligeramente.
-Porque llamé a Ryoga.
-¿Cuándo?.
-Hace veinte minutos.
-¿Y si lo llamaste porque no me avisó?.
-Serkan ya tomó el medicamento de la tarde.-ignoro mi pregunta.
Pero aún así mi cuerpo se relajó un poco.
Solo un poco.
Cameron lo notó inmediatamente.
-¿Ves?.-lo miré.
-No te emociones.
-Nunca dije nada.
-Pero lo pensaste.
-Sí.
Ethan continuó rápidamente antes de que pudiera volver a enfadarme.
-Segundo Serkan está bien.
-Eso espero.
-Ryoga está con él.
-Eso no siempre me tranquiliza.
Cameron soltó una risa.-Qué bonito.
-¿Qué?.
-Nada. Solo me parece curioso que el campeón mundial de boxeo sea la segunda opción menos confiable para cuidar a Serkan.
-No dije eso.
-Lo pensaste.-lo miré cameron levantó ambas manos.
-Lo siento.
Ethan se aclaró la garganta.
-Y tercero...
-¿Todavía hay un tercero?.-levanté una ceja.
-Sí.-me señaló directamente.-Tú necesitas descansar.
Me quedé mirándolo.
-¿Qué?
-Akane.-su tono cambió.
Ya no estaba bromeando.
-Necesitas descansar.
-Estoy perfectamente.
-No.
-Sí.
-Llevas días prácticamente sin dormir.
-He dormido.
-Dos horas.
-Dos horas cuentan como dormir.
-No, cuentan como cerrar los ojos por accidente.
Liam soltó una pequeña risa desde el otro lado de la sala, lo miré y el levantó las manos.
-No dije nada.
-Pero estás de acuerdo.
-Un poco.
Volví mi mirada hacia Ethan.
-Tengo cosas que hacer.
-Sí.
-Muchas.
-Lo sabemos.
-Estoy buscando personas que puedan ser compatibles con Serkan.
-Lo sabemos.
-Entonces comprenderás por qué no puedo descansar.-ethan negó lentamente.
-Precisamente por eso.
Fruncí el ceño.-¿Qué significa eso?
Se levantó del sofá.
-Akane, estás buscando posibles donantes como si fueras la única persona que puede ayudar a Serkan.