CAPITULO 43
LEONARDO
Hoy me levante como es costumbre a las 4:30 de la madrugada, se preguntaran porqué, pues es muy sencillo desde que uno de los muchachos de seguridad de la señorita me dijo que podía usar el gimnasio se convirtió en mi rutina diaria antes de ir a la empresa y preparar todo para mi jefa.
Llego al gym y veo a varios de los muchachos, los saludo y me dirijo a realizar mi rutina de entrenamiento, alzar unas pesas por aquí, unas lagartijas y abdominales por aya y así hasta que me dan las 5:30 y salgo directo a mi habitación en la mansión, tomo una ducha y me alisto para mi día en la oficina...bajo al comedor desayuno algo ligero y empiezo mi camino a la empresa...luego de un rato llego, prendo la computadora de mi jefa y posteriormente la mía y comienzo con mi trabajo.
A eso de las once de la mañana mi jefa me llama para informarme que cancele sus citas de hoy pues no podrá asistir y es la única información que obtengo de su parte...el resto del día me dedico a cancelar y re-programar citas, salgo a almorzar con varios compañeros y regreso para terminar los pendientes….mi reloj marcan las 7:25pm doy una ultima revisada a unos documentos que dejo en el escritorio de la jefa y reviso mi buzón de correos, me cercioro de no tener ningún pendiente más, apago la computadora y agarro mis cosas para irme; hoy fue un día largo y algo cansado así que mientras camino a la mansión visualizo mi cama y una rica ducha con agua caliente, apresuro un poco mas el paso para que mi tan anhelado descanso llegue pronto y poder dormir a gusto.
NARRADOR
Lo que Leonardo no sabia era que su tan deseado descanso se pospondría un poco, pues desde que Kira despertó esa mañana la mansión se había vuelto un caos, algo que este pobre pelinegro no sabia y que ademas sus días se volverían algo extraños para él a partir de ahora.