CAPITULO 48
LEONARDO
Sigo contemplando a la mujer que tengo a mi lado es tan hermosa como un ángel, percibo un ligero movimiento de su parte así que me vuelvo a acomodar a su lado y pongo mi brazo sobre su cuerpo para ver cual es su reacción y me hago el dormido.
Lentamente siento como trata de moverse para salir de mi agarre así que lo afirmo aun más, escucho como resopla y se queda quieta, lo cual me da risa y soy descubierto en mi mentira.
¿Desde hace cuanto estas despierto?- me pregunta
No mucho, la verdad lo suficiente para verte dormir- le digo y sus mejillas se sonrojan, y me rio con una carcajada
No es chisto-dice y se pone seria- debemos de hablar de algo importante-dice y el ambiente cambia.
Claro lo que usted diga- le contesto y me aparto de ella recordando mi posición
Me levantó de la cama y ella hace lo mismo, me mira por unos segundos y después me habla.
Te espero en el despacho en 30 minutos, tengo algo realmente importante que decirte- me dice y eso hace que mi corazón de un vuelco.
La veo salir de mi habitación, y una inquietud oprime mi pecho, el solo pensar en que me diga que encontró a su pareja y que ya no me necesita a su lado hace que la opresión crezca mas.
Busco ropa limpia y me dirijo a la ducha con una paciencia que me sorprende, pero es que realmente no quiero imaginármela con alguien a su lado...o que tenga el gran privilegio de verla dormir a como lo tuve yo esta mañana.
Salgo de la ducha me visto con la misma paciencia como queriendo alargar lo inevitable, me arreglo y salgo con dirección la despacho, al llegar a la gran puerta negra de caoba toco y espero la autorización para ingresar.
Adelante-dice esa voz tan familiar y abro con el pecho latiendo me a todo lo que da.
KIRA.
Salgo de su habitación como si vida dependiera de ello, aun no se como decirle que es mi pareja ni se tampoco como lo vaya a tomar pero soy una leona, y ademas mis padres no me criaron para tener ,miedo de lo que pueda pasar, soy fuerte y sin importar que pase eso no cambiara.
Llego a mi habitación para darme una ducha y poder decirle a Leonardo que es mi pareja y una sonrisa aparece en mi rostro y un ronroneo de mi leona me dice lo feliz que estamos de que sea él.