Un Huracán para el lobo

CAPITULO XXVII

KATHRYN

No he descansado desde que llegué, estas semanas he estado de un lugar a otro visitando posibles sitios no solo del proyecto del hotel sino también terrenos o propiedades potenciales para mi cartera de clientes, pasar el dia de un sitio a otro para luego dedicar gran parte de mis noches en redactar y hacer informes hace que termine verdaderamente exhausta y lo positivo de todo es que aunque lo pienso mi propio cansancio hace que el impacto de su recuerdo sea mínimo, mi mente está tan agotada para ese momento que la fatiga hace que no logre procesar nada.

Llevo semanas trabajando arduamente sin parar, he hecho una rutina estas tres últimas semanas en las cuales me levanto muy temprano alrededor de las 6 de la mañana ya estoy fuera de la cama y bajo a desayunar para estar lista a las 7 y empezar el recorrido y llego pasadas las 6 de la tarde, por lo que hoy me permiti darle un pequeño descanso a mi rutina excesiva de trabajo y decidí darme el permiso de aceptar la invitación que por vigésima novena vez me han extendido el equipo que hemos conformado para salir a divertirnos y para sorpresa de todos y la mía propia les dije que si.

El lugar por lo que dijeron es una bar abierto a orillas de la playa por lo que he decido ponerme una falda larga estampada con una abertura de vuelos en mi pierna derecha y un top de corte en V, me calzo con unas sandalias bajas y coloco algunos accesorios acordé a mi vestimenta y al lugar donde vamos.

Ricardo a quedado en recogerme, es un asesor independiente como yo que llevo conociendo desde hace 8 meses y con el que de vez en cuando he intercambiado información sobre terrenos o propiedades que necesitamos, vino a pasar sus vacaciones aqui y nos conseguimos por casualidad y se a convertido en mi acompañarme para para visitar muchos posibles prospectos, es un hombre guapo físicamente no tanto como Maximiliano pero tiene un encanto sureño que lo hace verse irresistible y con lo cual logra que mas de una mujer voltee a mirarlo cuando pasa.

Trato de relajarme cuando toma mi mano al salir del coche y luego posa su otra mano en mi cintura para guiarme al sitio, nunca he sido timida ante el contacto masculino pero aún estoy como decidí denominarlo "de duelo por mi fallida y caótica no relación" por lo que trato de forzar mi mejor y encantadora sonrisa para que no se de cuenta lo tensa que me encuentro con ese contacto, no puedo evitar pensar en Maximiliano y en lo diferente que hubiera sido si esa fuera su mano, se que es enfermizo y masoquista pero asi somos las mujeres cuando nos enganchamos con alguien por lo que inhibo ese pensamiento, sali a divertirme y despejarme me recuerdo.

El lugar es tal como lo describieron, sencillo y adaptado a sus habitantes sus bebidas no son de lujo ni nada costosas y las mesas aunque simples son muy cómodas, nos unimos al grupo y empezamos a hablar de muchas cosas mientras en el fondo un grupo de música movida suena y después de un par de copas me dejo llevar por la musica.

  • Ven - Ricardo toma mi mano levantándome de mi asiento y me lleva a la pista y como buen latino se mueve muy bien al ritmo de la música, con esa soltura innata que se lleva en la sangre que cada movimiento hace que sea fluido y natural y yo le sigo el paso lo mejor que puedo.

Es un hombre realmente encantador es algo que no puedo negar, facil de llevar y de tratar, con una conversación bastante fluida y de verdad estoy disfrutando de esta salida mucho mas de lo que imaginé, él esta haciendo que todo parezca y se sienta natural.

Me dedicó a bailar gran parte de la noche con él como pareja y ya entrada la noche me parece una buena idea el acercarme a la playa y dejar que las olas del mar jueguen con mis pies un rato, la conversación con Ricardo es bastante animada y no puedo evitar reirme ante un comentario que hace haciendo que coloco mi mano en su brazo y le arrastre a la orilla de la playa, él no pone resistencia a mi deseo.

Justo antes de llegar suelto su mano y me acerco mas a la orilla y no he dado dos pasos cuando tropiezo y pierdo el equilibrio, él me toma por cintura para evitar que caiga, trato de estabilizarme y para mi sorpresa antes que pueda hacerlo siento que soy tirada con fuerzas en dirección contraria golpeando con algo fuerte que me envuelve sujetandome a su lado.

  • ¡QUITA LAS MANOS DE MI MUJER! ¡NO VUELVAS A PONERLE UN DEDO ENCIMA! - Escuchó una voz fuera de sique contiene un muy elevado grado de furia.

Trato de identificarla por lo familiar que esa voz me parece y cuando levanto la cara para mi sorpresa descubro que mis sospechas iniciales se vuelven realidad, el hombre que tengo al lado fuera de control efectivamente es Maximiliano, quien me sujeta con fuerzas y mira a Ricardo con una furia que me asusta.

  • ¡Maximiliano! - es lo único que logro articular porque las demás palabras no logran salir ante el impacto que me causa tenerlo frente a mi.

Y antes que logre reaccionar soy arrastrada por Maximiliano que se a convertido en un neardental que no escucha ni tiene la mas mínima intención de hacerlo, puedo ver la cara de sorpresa de Ricardo y para cuando reacciona el auto está arrancando.

  • ¿SE PUEDE SABER QUE PASA CONTIGO KATHRYN? ¿QUIEN ES ESE TIPEJO PARA QUE PERMITAS QUE TE TOQUE? - un Maximiliano fuera de si me grita, nunca lo había visto reaccionar asi, el hombre controlado parece haberse esfumado.
  • ¿QUE DEMONIOS TE PASA? ¿TE HAZ VUELTO LOCO? - Explotó - Para el carro no me interesa ni quiero ir a ningún lado contigo - bajo mi tono porque mi corazón galopea de manera salvaje y no se si es por la manera en que fui sacada o por el hombre que tengo enfrente.
  • ¿ESA ES LA RAZÓN POR LA QUE TE FUISTE? ¿PARA ESTAR CON ESE TIPEJO? - me grita un Maximiliano evidentemente furioso y descontrolado.
  • Ese no es tu problema - le respondo con una tranquilidad que estoy lejos de sentir - Escúchame bien Maximiliano tu y yo no tenemos nada, no somos nada y jamás seremos nada asi que deja tus mal teatro de hombre posesivo para quien ya lo sea - le digo recordando que no tiene una sino DOS a su disposición.
  • NO TE PREGUNTÉ ESO, RESPONDEME - vuelve a gritar.
  • No es tu asunto - le respondo con una calma que estoy lejos de sentir.
  • ¿COMO QUE NO? ERES MÍA, MI MUJER Y TE DEJASTE MANOSEAR TODA LA NOCHE - Grita nuevamente.




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