Un juego demasiado peligroso para ser jugado

Cacino

(Haldo)
El antifaz en forma de lobo me estaba dando una picazón horrible, las ganas de apartarlo de mi rostro crecía cada vez más, pero la constante advertencia de " el anonimato es la única regla " se repetía en mi cabeza una y otra vez, impidiéndome ser feliz.
Respiré profundamente mirando alrededor. Estaba en el mejor casino de la ciudad , las fluorescentes luces rojas daban al lugar un aspecto muy llamativo, las mesas de juegos estaban atestada de personas que gastaban dinero como si no hubiera un mañana. Pero el juego principal aún no había comenzado. Me dirigí a la barra de bebidas para depositar las copas vacías, mientras recogía otras ,
un camarero pelirrojo con máscara de zorro se acercó a mi , comenzando hablarme
- Ese uniforme le queda bien capitán.
- No estoy para bromas Farak. Este antifaz pica como un grano en el culo.
- Recuerde su vocabulario.
-Lo tendré en cuenta .¿ Todo listo?
-Si .
Ambos volvimos a nuestro trabajo habitual de camareros, hasta que el reloj marcó las 12:00 Am.
La hora que el casino mostraba su verdadera cara .Un juego demasiado peligroso para ser jugado había comenzado.
Las grandes y doradas puertas se abrieron, mientras una comitiva de doce personas entraban en la gran sala, eran seis hombres , seis mujeres, cada uno llevaba una máscara que impedía ver sus rostros, desde leones hasta cuervos, los hombres iban vestidos de colores oscuros , principalmente rojo y negro, la postura que sostenían eran de los brazos entrelazados a la espalda, mientras las mujeres llevaban vestidos ajustados al cuerpo que resaltaban cada curva , los colores que utilizaban eran blancos, verde y dorado, el cabello suelto les daba un toque clásico, las máscaras dejaban ver sus ojos y labios destacandose por el color rojo .
Todos los antiguos presentes se dividieron en grupos .
Los afortunados ganadore y los desafortunos que no sólo habían perdidò su dinero, sino algo mucho más valioso : La vida.
Cuatro mujeres iban colocando brazaletes a todos los presentes, aquellos que la suerte les habría sonreído, les colocaban un brazalete verde esmeralda.
Mientras a los otros les colocaban un brazalete rojo como el rubí, con tres cruces azules.
Al terminar ese proceso se retiraron dando paso a cuatro hombres, vestidos de negro y rojo .
Los que llevaban los brazaletes verde fueron llevados a la zona VIP, mientras los otros se dirigieron a una sala aparte .
Al terminar de despejar la sala, solo quedábamos el grupo de camareros y camareras .
Las otras dos mujer se nos acercaron, colocandonos brazaletes dorados .Al hacerlo, uno de los hombres nos indicó hacia donde nos teníamos que dirigir, dividiendonos en un grupo de hombres y mujeres.Los hombres
Fuimos llevado hasta una habitación aislada , fría , oscura, el aire estaba impregnada de un olor dulzón, aroma de mujer.
Al entrar, el hombre enmascarados se situó ante nosotros.
- Desvestios.
Cada uno de nosotros lo hicimos, hasta quedar simplemente en bóxer, el frío de la habitación caló cada parte de mi cuerpo,entumesiendolo ligeramente, mientras la máscara me estaba provocando un ataque de picazón insoportable. Cuando cada uno estaba prácticamente desnundo nos hicieron posar frente a un cristal oscuro, dejando ver cada parte del cuerpo.
Al terminar, una puerta se abrió, nuevamente nos hicieron pasar, a pesar de que estaba iluminando se veía oscuro , en esta ocasión tuvimos que pararnos frente a un cristal, cada uno sosteniamos un cartel con algún número, en total éramos 7 hombres, lo más lógico sería que el orden de los números fuera 1,2,3 pero no , los números eran salteados , de 4,7, 67, resaltaba algo ilógico, mi número era 48 .
Pasaron alrededor de seis minutos cuando la luz sobre mi cabeza comenzó a parpadear, cambiando del blanco marfil a un verde jade .
- El número 48 ha sido vendido.
Miré a mi alrededor, mientras sentía los aplausos del locutor. Es usted muy afortunado
Que enfermos están todos , aquel pensamiento no pudo estar más lejos de la realidad.
- Ahora- Grité a todo pulmón.
Pero el micrófono que llevaba solo transmitía estática, todos a mi alrededor me miraron sonriente .
-Oficial Haldo es un placer tenerle aquí.
Aquella voz tan femenina y familiar me daba náuseas de solo escucharla .
- Tranquilo aún tenemos tiempo, el juego apenas comienza.
No tuve tiempo a responder, una figura masculina se acercó hacia mi por la espalda, descargando un relajante muscular en mi cuello.
- Dulces sueños Haldo.
Fue lo último que escuché antes de dormirme.




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