Un juego demasiado peligroso para ser jugado

Belleza

( Haldo).
- Estoy esperando su respuesta.
- ¿ Cómo se qué
puedo confiar en usted ?.
- ¿ Por qué usted cree que mentiría? . Soy una buena persona , quiero ayudarle .
- ¿ Ayudarme a mi ?.
- Si a usted.
- ¿ Y para qué necesitaría su ayuda?.
- Para salvar 14 vidas.
- Que usted puso en peligro.
- Corrección capitán, usted los puso en peligro en el instante en que decidió confiar en esa llamada anónima.
- Así que ¿ Acepta o no ?.
- Antes demuestreme que están vivos .
- Faltaba más, por ello preparé pastelillos, venga.
Ah y suelte el arma, está descargada , no creo que le sirva.
Bajé la maldita arma, siguiéndola como un perro faldero. Al llegar a la sala, se acomodó en aquel gran sillón rojo que dominaba toda la decoración.
- Siéntate.
Me senté lejos de ella. Esperando que hiciera cualquier cosa.
- ¿ Gustas ?.
- No , gracias.
- Venga ya tío, los hice con mucho amor, son tus favoritos.
- Eh dicho no .
- Pues esta bien, no tienes que ponerte de mal humor.
Encendió la tele, mientras se acomodaba, como si fuera una película. Era una grabación en vivo .
Lo primero en salir fue un joven alto , blanco , de cabellos oscuros, una gran cicatriz cruzando su ojo, mirando fijamente la cámara, analizando fijamente si estaba colocada en el punto correcto. Al convencerse de ello , se alejó mostrando a todo mi equipo, colgados de cabeza.
- Todo listo, jefa.
Junto a ellos había varios encapuchados que azotaban a mi equipo sin parar.
- Diles que paren .
- No.
- Se lo estoy ordenando.
- No está en posición de ordenar nada, así que acepta o cada día le llegará no solo una grabación como esta, sino la cabeza de su compañero y el video de como murió.
- ¿ Por qué hace esto?
- Porque eso hacemos los monstruos , lastimar.
- Pero.
- No le voy a dejar ir capitán, esta conmigo o todos las personas que le importen están muertas.
No lo volví a pensar
- Acepto .
- ¿ Cómo fue?.Repitalo otra vez que no lo escuché bien .
- Acepto trabajar con usted.
- Bien así me gusta, dócil y obediente. Durante estas 14 noches debe comportarse.
- ¿A qué se refiere?.
- Me refiero a que debe mantener un bajo perfil, nada de policía.
- ¿ Se refiere a no ir al trabajo?.
- Exacto, va comprendiendo, ahora, necesitamos descansar. Llevo un buen tiempo sin dormir, así que le aconsejo que se vaya a su casa.
Frunci el ceño, mirándola directamente.
- Ah verdad , se me había olvidado.
Se levantó del sofá, tomando uno de los pasteles , introduciéndolo en mi boca violentamente, como si quisiera silenciarme .
- Para que al menos pruebes uno .
Aquel dulce sabor invadió mi paladar gustativo , disfrutándolo, más de lo que me gustaría aceptarlo.
Cuando la volví a mirar ella traía unos pantalones negros con ositos rosas y un abrigo igual al pantalón.
- No me pondré eso.
- Es lo mejor que tengo, así que te lo pones o te vas semidesnudo.
- Maldita sea .
- Usted tiene mal vocabulario, capitán.
- ¿Alguna otra característica negativa de mi ?.
- ¿Aparte de su escasa inteligencia?, no.
La volví a mirar.
- Mejor no diga nada y vistase, el chófer lo llevará.
Al ponerme aquella ropa me sentí extraño, me miré en el gran espejo que había en la sala, el cual me devolvió la versión más ridícula de mi mismo que había visto en mi vida.
- Que sexy se ve capitán.
- No se pase.
- Solo le estoy dando un cumplido .
- Pues no lo haga, reserveselo..
- Esta bien. Por aquella puerta se va a la calle , espere mi llamada.
En aquel momento se giró dándome la espalda, mientras metía las manos en los bolsillos de su abrigo
- Espere .
- ¿ Qué?
- Sólo quería decirle que aún esta a tiempo de hacer lo correcto.
-¿ Y decir lo correcto se refiere a entregarme ? .
Mejor le contaré un secreto.
Se acercó a mi , inclinándose ligeramente hacia mi oreja, intenté apartarme pero solo conseguí que nuestra bocas se juntarán, me aparté de ella lo más rápido que pude.
- Capitán si eso es lo quería hacer desde el principio, lo hubiera hecho.
- Ya le dije que no me gustan las...
Me volvió a besar.
- ¿ Acaso soy algún tipo de pared para que me besen sin mi permiso ?.Apartese de mí .
La aleje con tanta fuerza que perdió el equilibrio, casi cae , pero logré sujetarla de la cintura.
- No necesito a ningún hombre que me salvé.
- No quería empujarla .
- Pero lo hizo, así que no se disculpe.
- Nunca le pediría perdón a usted .
- ¿Entonces por qué no me suelta?.
- Porque si lo hago se caerá y se puede lastimar.
- ¿Le preocupa lo que me puede pasar?.
- No .
- Entonces suéltame .
La solté, mientras me ofendía internamente.
- Para ser capitán es usted muy débil. En este mundo ser débil es el peor de los castigos. Ahora fuera de aquí.
Salí por la puerta que ella me indicó, al salir la puerta se cerró tras de mi.
Comencé a decender las escaleras azules, encontrando un precioso jardín de rosas rojas, tulipanes, nomeolvides , margaritas , narcisos y bacalulo.
- Si que le gusta la jardinería.
Al seguir caminando, me encontré con un hombre que doblaba mi altura, afroamericano, llevaba puesto un esmoquin, un sombrero de chófer y gafas que le hacían imposible de reconocer.
- Sígueme.
Fue la única palabra que dijo en todo el trayecto, al llegar al auto subimos , el iba de piloto y yo en la parte trasera , apenas subí supe que había alguien más ahí, pero mis sospechas se confirmaron cuando sentí el frío e inconfundible metal sobre mi cuello.
- Ponte la venda.
Hice lo que me mandaron colocandome aquel trozo de tela. Fue un largo trayecto , en ningún momento el cuchillo se despegó de mi cuello.
Al llegar, quitaron la venda de mis ojos y el propio chófer me abrió la puerta. Al salir me llevé una grata sorpresa Frark estaba sentado en el recibidor de mi casa.
Apenas lo vi lo abracé con todas mis fuerzas, estaba vivo y de mi dependía que el resto regresará con vida.
- Capitán, lo siento, era una trampa, nos superaban en números , intentamos luchar pero.
- No te disculpes , fue mi culpa, yo debí de sospechar , pero no fui un estúpido que no lo pensó dos veces.
- Apenas despertamos, nos torturaban hasta que perdíamos el conocimiento, para luego volver a despertarnos , siguiendo el mismo patrón una y otra vez .
- Maldita sea .
El timbre del teléfono nos sobresaltó a ambos.
- ¿Es tú teléfono Frark?.
- No capitán.
Seguí el ruido del teléfono hasta encontrarlo pegado con cinta bajo la mesa de dormir, era un móvil desechable. Al mirar la pantalla apareció un mensaje.
"8: 00Pm, calle Oskal ".
No llegues tarde..
- ¿Todo bien capitán ?
- Si Frark, todo bien.
Mentira, nada está bien
Leí y releí el mensaje mirando a todos lados, hasta encontrar sobre la cama un esmoquin blanco con pantalones de igual color.
- ¿ Tal vez quiere que sea camarero ?.
Oh mierda.
Guardé el móvil y el esmoquin en el armario.
- Frark ¿ por qué no te das un baño en lo que preparo algo de comer?.
- ¿ Todo bien, capitán?
- Todo bien teniente , retírese.
- Verá que los rescataremos a todos.
- Si Frark prometo que todos volverán a sus hogares, lo prometo.




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