Un juego mortal

CAPÍTULO 30

 

CAPÍTULO 30

POV CONNOR – LIDER DEL REINO PARAÍSO

 

Me levanto de mi silla y voy hacia la habitación de Kamila, desde que los guardias la llevaron inconsciente no pude verla en dos días, me preguntaba como estaba o si no estaba tan molesta después de venir en plena... ¡diablos! ¿cómo le voy a explicar lo que estaba haciendo con esa chica?

Soy un asesino, no hay cura en ello. Mi tierra me defendía, incluso mis guardias me respetaban, ¿por qué ella no? Matar a Kamila era fácil, era un juego mortal que tenía que hacer, no era mi culpa. Soy un asesino y líder después de matar a mi padre.

Me detengo en medio camino al ver a Harry salir de su habitación, un sentimiento que ya conozco bien gracias al lazo se apodera de mi y me dan ganas de acercarme y partirle la cara de una buena vez, pero respiro profundamente y mantengo la calma. Vuelvo a caminar hasta quedarme a su lado.

—¿Qué hacías en la habitación de Kamila? —digo tragando saliva, tengo que mantener la calma.

—Le di comida —dijo mirando a la puerta, —Pensé que no quería cenar contigo.

—No tenías que hacer eso —dije mirando al suelo, —Era mi única forma...

—¿Eh?

—¿Qué?

—Nada, me voy... —dice caminando hacia las escaleras. Bufo, que feo es tener celos.

Entro a la habitación y veo a Kamila tocándose su cuerpo, frunzo el ceño y me acerco, ¿la habrá tocado? Maldito idiota.

—¿Estás bien? —digo acercándome a ella, le toco de los hombros y la veo perfecta. Está muy hermosa.

—Mmm... si —dice sentándose en la cama y agarrando un pedazo de comida de la bandeja.

—¿Podemos hablar?

—No hay nada que hablar —dice masticando otro pedazo de comida.

—Pues yo necesito decirte que lo siento, matarte fue un error

Ella ríe sarcástica. Se levanta y va hacia la ventana mientras se toca el cabello. ¿Me está coqueteando? ¿Qué está haciendo?

—Por favor, vete, no quiero verte

—K... —digo acercándome a ella, la abrazo por detrás y me quedo al oler su aroma, —Te necesito conmigo.

—¿Esto es un juego? —dice.

—No es un juego —soy sincero.

—Pues... no te creo.

Comienzo a sonreír. Le doy la vuelta hasta quedar los dos mirándonos a los ojos.

Aún no me olvido de las noches que pasamos juntos, es un bucle en mi mente. Te quiero.

Me acerco un poco más, pero no siento su respuesta en mi mente por lo que le agarro del cuello y la beso. Es inesperado, pero necesito que sienta el amor que le tengo, una parte viene del lazo que me hace traerme hacia a ella.

Kamila me empuja hacia atrás, termino cayendo al suelo y la observo confuso como ella se limpia la boca con asco, una parte de mí se sintió herido y otra sólo exigía seguir besándola.

—Es sólo un beso

—Es asqueroso, no lo vuelvas a hacer —dice ella limpiándose la boca, trague saliva, —Vete, no te quiero aquí ¿no lo entiendes?

—Como quieras —digo levantándome del suelo, camino hacia la puerta decepcionado de mi mismo, cada vez la estoy perdiendo.... Y la única razón puede ser el maldito de Daniel.

Voy hacia las escaleras, busco su habitación y la abro molesto, pero algo me queda más confundido.

—¿Harry? —digo al ver que le agarra de los hombros a un Daniel coqueto.

 

 

 

 

 




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