Con el tiempo, aprendí que quedamos con historias incompletas, pero con el poder de crear un nuevo final. No como lo deseábamos, sino como la realidad nos lo permitió, también puede convertirse en un bonito comienzo.
Cuidar tus fortalezas y reforzar tus debilidades, se convierte en una nueva meta.
Mientras recorría ese camino, descubrí que había estado buscando en otros aquello que primero debía construir dentro de mí.
Convertimos a alguien más en nuestro lugar seguro, pero ¿qué es lo que hace que una persona se convierta en él? Llamamos lugar seguro a ese espacio donde podemos ser nosotros mismos, libres; donde podemos hacer lo que nos gusta sin sentirnos observados ni señalados.
Y es aquí donde olvidamos que nosotros mismos somos nuestro primer lugar seguro. Cuando llevo ese lugar dentro de mí, caminar ya no es tan difícil.
Los demás solo se convierten en refugios temporales, porque compartimos ciertas cosas naturales.
Entonces mi cuerda se enredó tanto con personas que solo quisieron cortarla, mientras yo buscaba la manera de desenredarla.
Y, poco a poco, aquel nudo lo he ido soltando. Es complicado, porque duele y hace que la cabeza dé mil vueltas; pero cuando logras recuperar parte de tu cuerda, el corazón se llena de una felicidad que creías haber perdido.
Porque, cuando comienzas a reconstruirte, también descubres que muchas de las respuestas que buscabas afuera siempre habían estado dentro de ti.
𝒵𝒽𝒶 𝐵𝓁𝑜𝑜𝓂
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reflexiones, un nuevo comienzo, crecimiento personal / superación
Editado: 13.10.2026