Kryon se giró esbozando una sonrisa aterradora y me observó con molestia, casi como si supiera que lo estuve observando todo este tiempo… Inmediatamente, comenzó a correr hacia mí, asustada, traté de huir, pero tropecé, cayendo tontamente. —giré y lo vi parado enfrente de mí mirándome fijamente. Kend-. —me interrumpí.
Levantó su mano y con el dedo índice señaló que me callara; después, de su espalda sacó un arma extraña con el cañón interior de un color rojo intenso apuntando directamente a mi casco. Puso su dedo por el gatillo y amagó a disparar, acojonada, me quedé paralizada; cerré los ojos… Pasaron segundos sin que disparara, entreabrí los ojos con terror y lo vi aún vigilando con desdén… Escondió el arma detrás de su cintura y se marchó dejando consigo un aura oscura. Parpadeé para recobrar algo de la compostura perdida sin creer que un homicidio había sucedido enfrente de mí, una voz cálida y grave hizo que despertara del horror vivido.
—Darcelle, ¿ya están viniendo?
Quise abrir la boca, pero las palabras se esfumaron de mi mente y quedé en silencio durante algunos minutos, tratando de darle forma a lo que iba a decir. Dejando un vacío en el que solo podía ver dos cosas: el homicidio y la imagen de Kryon apuntándome con un arma capaz de quitarme la vida en el acto.
—¡DARCELLE! —chilló aquella insistente voz.
—No. —respondí instintivamente.
—¿Cómo que no? ¡¿A qué mierda te refieres?! —vociferó Kendrick, enfurecido.
—¡No sé dónde está, no lo encuentro! —mentí por miedo a lo que me haría Kryon.
—¡Quédate en la colina, ni se te ocurra moverte de la zona! —ordenó y comenzó a gritar por el intercomunicador—. ¡Asher, responde, dónde estás, grita, haz algo!
En cuestión de segundos lo vi corriendo hacia aquí tan rápido que pareciera que no tuviera traje… Entonces, al llegar a la cima de la colina, se puso a buscar por la zona cualquier rastro que indicara el paradero de Asher. Yo, acobardada, no hice más que seguirlo con la mirada mientras daba vueltas por todas partes.
—¡Darcelle, ayúdame a buscar! —berreó irritado y ansioso.
Obedientemente, accedí y comencé a dar vueltas evitando la zona en la que Kryon asesinó a Asher empujándolo abruptamente por el acantilado. En una de las ocasiones me acerqué disimuladamente al borde… Era tan profundo que ni su estrella era capaz de iluminarlo y, por mucho que lo pensara, nadie podría haber sobrevivido a semejante caída. Volví a recorrer la colina para simular que lo buscaba cuando Kendrick vino hacia mí con una expresión de enojo que nunca imaginé en él…
Me agarró del cuello del traje, levantándome en el aire, y me exigió que le dijese todo. —¡DARCELLE! ¡DIME QUÉ FUE LO ÚLTIMO QUE HICISTE! —rugió tan fuerte que sentí como mis tímpanos gritaban de dolor.
—¡K-Kendrick p-para! ¡Yo no le hice n-nada, no sé dónde está! —estaba tan enojado que las venas se le dibujaban en su rostro rectangular—. B-basta, Kendrick, me está doliendo… —explique con quejidos de dolor, mirándole a los ojos oscurecidos.
Kendrick, que estaba en medio de un ataque de ira, al darse cuenta del daño que me estaba produciendo, inmediatamente me bajó de golpe y el color de sus ojos pareció relajarse. ¡No soy como él! —gritó agarrándose el casco y se arrodilló arrepentido—. ¡No quiero ser como él, jamás! —bramó enfurecido.
—preocupada me acerqué a él—. Kendrick, estás bi-.
—¡No te me acerques, necesito pensar! —clamó empujándome lejos—. Tranquilízate, no debes alterar a todos… solo llama a Lance y dile. —se repitió, exhalando e inhalando para relajarse.
—Chicos, ¿todo bien? —preguntó Lancé uniéndose al grupo. La IA me dijo que no se mueven de la zona…
—¡LANCE, NO ENCUENTRO A ASHER POR NINGUNA PARTE! —disparó sin pensarlo demasiado.
—¡¿Qué?! —exclamó alterado—. ¿Cómo que no lo encuentras?
—¡No sé dónde está, no lo veo por ningún lado! —agregó con la voz rota.
—¡Usa el localizador GPS, Kendrick, ahora!
—S-sí, claro. —encendió su pantalla táctil y con las manos temblorosas comenzó a apretar varios lugares, incluso en ocasiones equivocándose. Listo, creo que ya lo está localizando.
—No funciona, me dice que no hay alcance necesario… —anexo golpeando su panel.
—¡IA, entrelaza las antenas de Kendrick y Darcelle! —ordenó Lance con molestia.
—Buscando, buscando, buscando… error… la persona que intenta localizar tiene apagada su antena.
—¡¿Qué?! —cuestiono molesto—. Es imposible, esto no puede estar pasando. —adiciono con rabia.
Probó dos, cuatro, siete veces, los intentos aumentaban cada vez más, pero siempre la respuesta era igual… Durante estos intentos, Lance se trataba de comunicar con Kendrick, pero él, al estar tan centrado en eso, no parecía entender que Ash era ilocalizable, incluso a veces golpeaba su antena pensando que era problema suyo.
—Llamaré a una emergencia… —comentó Lance, marchándose del grupo.
Mi casco inmediatamente mostró una señal en rojo, impidiendo mi visión casi por completo; esta decía: “Evacuación de urgencia: se les suplica a todos los constituyentes que retornen en este momento al transbordador seleccionado, cualquier sujeto que no se halle pasados los diez minutos del abordaje del líder será supuesto extraviado y se procederá según la ley marcial espacial”. La alerta estuvo mostrándose durante algunos segundos más y de repente Kendrick me habló.
—Darcelle, tienes que irte, yo lo seguiré buscando —manifestó, volteándose; lo vi temblar, pero no sabía si era de enojo o tristeza, por lo que, con miedo a que perdiera el control, le hablé desde lejos.
—Pero… la alerta, si no vienes, te considerarán desaparecido. —explique tratando de convencerlo.
—No importa, solo diles que lo buscaré mientras ellos deciden qué hacer… Yo era el líder, no debí sacarle los ojos de encima. —apretó los puños con fuerza y siguió buscando en los alrededores.
Tenía que volver y explicarles todo lo sucedido, no me podía quedar y mucho menos, buscar a alguien muerto. —pensé suspirando, tratando de relajarme, y comencé a correr de vuelta al transbordador.
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Editado: 28.01.2026