—Les agradezco a todos por venir tan rápido; les quiero notificar qué será lo que haremos durante la expedición. —aclaro golpeando el piso con uno de sus pies—. Espera... falta gente, ¿cierto?
—No te preocupes, Lance, yo después los pongo al día. —contestó Kai, señalando con el rostro hacia los habitáculos.
—Esos dos parecen niños. —dijo suponiendo quiénes eran—. En fin, hoy todos los integrantes buscaremos la baliza, pero nos mantendremos juntos, ya que debemos continuar con un rumbo claro. —exigió—. Tenemos que saber qué gases atmosféricos hay en exacta cantidad; mientras tanto, se investigarán y analizarán otros estudios de índole científica. —concluyó.
—¿No sería mejor dividirnos y recorrer mayor terreno? —consultó Darcelle.
—No, no podemos seguir arriesgándonos tontamente; ayer casi perdemos a alguien. —mencionó mirando al joven de reojo—. Además, ya encontramos un rastro del dispositivo, por lo que no daremos vueltas como gallinas sin cabeza. —ejemplifico riendo—. Quiero que estén listos en una hora; no quiero perder más tiempo del día...
Todos se dispersaron en diferentes caminos y algunos comenzaron a ponerse su traje térmico. Cuando Asher se dirigió hacia los habitáculos, se encontró con Aixa, que parecía algo apurada cargando con dispositivos y carpetas de todos los tamaños.
—¡Ash! Por favor, ayúdame a cargar estas cosas. —suplicó mientras emitía ruidos de dolor.
—¿Por qué estás cargando con tantas cosas tú sola?
—Los demás están ocupados poniéndose sus trajes y realmente quiero preparar esto para después relajarme un poco. —suspiró exhausta abrazando los objetos para que no se caigan.
—¿Relajarte? ¿Te sientes mal?
—Si te soy sincera, no te lo sabría decir, no solo dormí horrible, sino que también me estuve muriendo de frío... Era tan fuerte la sensación que sentía cómo inundaba y sometía mi mente sin misericordia alguna; encima, como si no fuera suficiente, el sueño me dio una mala espina terrible. —explicó resoplando profusamente.
Llegaron a la puerta de salida y acomodaron todos los dispositivos sobre el rover de un metro cincuenta; este era de color blanco con rastros negros sobre la carrocería. Este se conducía automáticamente y estaba diseñado de forma única para cargar con instrumentos médicos, objetos de investigación, y si era necesario, armas de fuego. Una vez que finalizaron, Aixa se tiró en las sillas cercanas y se durmió de repente... El joven la dejó descansar tranquila y volvió a las habitaciones para prepararse nuevamente; en ello escuchó unos pasos entrar lentamente a la habitación... Los pasos se convirtieron en ecos de gotas cayendo en una caverna vacía; se escuchó cómo patean en dirección al piso una maleta y el joven con curiosidad se giró.
—Por fin te agarro solo, asesino. —agregó Kryon despectivamente, peinándose su pelo negro liso.
—Suspiró cansado—. Kryon, con todo el respeto del mundo, preferiría no lidiar con esto, ¿no puedes irte? —dijo despectivamente y continué—, por favor. —agregó para que no tuviera excusa para adiestrarlo.
—Ah, veo que has aprendido a hablarme con más respeto. —dijo sarcásticamente—. Aunque hables con ironía, puedo adiestrarte; pero por ahora lo voy a dejar pasar. —mencionó señalando a su cintura, la cual no poseía la porra ASP—. El estúpido de Lance se cree que porque es el líder puede quitarme mi armamento; ya hablaré con padre para aclararle un par de cositas. —añadió irritado chasqueando su paladar.
Lo miró con desprecio y continuó desempacando sin interés alguno en seguir escuchando las idioteces que tanto le cansaban.
—Bueno, de todas formas solo te quería decir que tengas cuidado... —soltó de forma macabra.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó un poco asustado, después que un escalofrío recorriera su espalda.
—Nada, solo que tengas cuidado y mires a tu espalda de vez en cuando. —confesó sonriendo extrañamente.
Solo lo miró y en cuestión de segundos se retiró marcha atrás, mirándolo fijamente con sus ojos de un color verde aberrante, lo cual le perturbó aún más. Aunque estaba algo alterado por las palabras de Kryon, consiguió alistar sus pertenencias para su uso a lo largo de los siguientes días... Después de finalizar aquello, se puso el traje sin ayuda alguna. Al terminar todo, sintió una mezcla de orgullo y autovaloración al lograrlo, pero cayó en cuenta de que no sabía el código para finalizar con el equipamiento de la mochila.
—¡Asher!... —mencionó Kendrick emocionado, mientras se acercaba—. ¿Quieres que te preste mi apoyo? —preguntó entrando al cuarto con su traje ya puesto.
Aunque al principio dudó en aceptar su ayuda, terminó accediendo al notar que no había nadie más cerca de él; lo único que le preocupaba eran sus bromas y la posibilidad de que accediera con un trasfondo.
—Perfecto. —dijo contento, sonriendo con sospecha.
Se apoyó en la pared y comenzó a tocar unos botones con la mochila en mano, la cual parecía no pesar nada en sus brazos...
—Oxígeno activado, código aprobado. —parloteó la IA.
—¿Qué? ¿Cómo sabes hacer eso? —indagó anonadado.
—Me subestimas, Ash, es obvio que mi inteligencia es tan formidable como mi cuerpo. —mencionó en lo que alzaba la cabeza orgulloso.
—Sí, claro, según vos... —comentó incrédulo, revoleando los ojos.
Kendrick se puso detrás del joven, le equipó el arnés y posicionó el tanque de oxígeno sobre la ranura de la mochila. Mientras hacía aquello, comenzó a hacerle cosquillas en los oblicuos y el cuello, produciendo risas fortuitas.
—¡Jajajajaja, para Thor! —rió a carcajadas—. ¡Jajajaja, déjame en paz!
—¿Cuál es la palabra mágica? —expresó de forma amenazante.
—Por favor, jajajaja. —continuó riendo—. Haré lo que sea, te lo suplico.
—Perfecto, así me gusta. —dijo satisfecho en lo que se alejaba—. Quiero que me digas la verdad y solo la verdad. —aclaró entusiasmado—. ¿Tú y Cecilia están juntos?
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Editado: 01.09.2026