Un Lugar Mejor

SIGUIENTE

 

         Estaba claro, de que por más que pudiera rogar a ese brabucón, si este no daba su consentimiento, probablemente no tendríamos que hacer otra cosa más que retirarnos o asumir las consecuencias.

               --Entonces, ¿me pides que confié en un pillo, como este?— es exactamente lo que te estoy pidiendo, comento Marcos.

           El lugar estaba algo tenso, según sabia sobre la teoría de estos tipos de personas, cada uno actuaba para no bajar a ser el último de la pirámide, pues cada tipo de personas tiene su meta, caer o subir. Pero sabía que la gente, no optaba siempre por caer.

              Aris volteo bruscamente y fijo su atención en mí. —oye muchacho, dime ¿qué sabes a cerca de la organización que desea acabarnos? Mire a Marcos, pues nunca oí de ninguna organización, pero sabía lo que muchas personadas serían capaces de hacer por sobrevivir en este mundo de caos,-- Aris el muchacho…-- comento Marcos, ¡!tu cállate!! Interrumpió Aris sin dejar que Marcos completara su mensaje.        

          Señor yo…— ¡tú que!—me congele por unos minutos, pues el grito que pego Aris había pasado por mi sangre como una carga de un buen par de volteos. El silencio se apodero de la situación, como si el león hubiese acorralado a su presa.

              De pronto, una voz de un señor, rompió el silencio,-- veo que están en una discusión de poderes, ¿no? Mire más allá del hombro derecho de mi agresor, un hombre con barba blanca y con un sombreo color negro, apareció mirando a Aris fijamente,-- volví la mirada a mi agresor, su rostro de furia cambio a una emoción de miedo y nerviosismo. —veo que, sabes por qué les dirigí la palabra, ¿no Aris?, el ahora pequeño agresor, asintió con la cabeza.

 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.