Desde su niñez nunca fue bastante querida, nunca tuvo en ningún lugar donde refugiarse, ni a nadie. Sus familiares siempre parecían detestarla con lo más profundo de su alma, tratandola horriblemente y como un error, que a aquella palabra la escucho por el resto de su infancia.
En la escuela no tenía ningún amigo, en aquel lugar sufría acoso constantemente tanto de compañeros y compañeras, no hubo ni un segundo de paz, ni un trato amable. Para su mala suerte eso no terminaba ahí, los profesores siempre la trataban como si no existiese, cada cosa que pasaba era por su culpa y sus notas eran totalmente en vano, ya que ellos ponían la calificación que quisieran. Solo hacían ese tipo de cosas con ella.
Y como si no bastara, hasta cualquier desconocido del pueblo la criticaba o la maltrataba sin importar que fuese una niña. Nunca ninguno de ellos sintió empatía y lastima por la pequeña.
Creyo que el mundo no tenía sentido, que no era para ella. En su adolescencia, varias veces quiso quitarse la vida, pero siempre era un intento fallido y eso era lo que odiaba, no sentía tener razón para seguir viviendo.
Varios años la consumían de dolor y tristeza, tenía el pensamiento que todo lo malo por lo que pasaba era por su físico, con el tiempo fue convenciendose con eso.
El odio en su vida siguió, entre burlas y maltratos, humillaciones y desprecio. Haber querido intentar una vez más de no seguir en este mundo ya era una opción inútil, sabía que iba a fracasar.
Ya en unos años, cerca de su adolescencia, toda la tristeza que sentía se había convertido en irá y odio, tal como los otros tenían con ella, sentía rencor. No iba a permitir que esto siguiera así, crearía un plan para que todas las personas del pueblo sufran sin importar quienes sean. Lograría que todos sientan intimidación al verla, tendría todo fríamente calculado.
Lo había logrado, tal y como lo quería, tenía todo a sus manos. Desde que inició el plan que le llevo vario tiempo, las personas vivían encerradas en sus casas y temiendo salir al pueblo, ya que ahí circulaban criaturas feroces y violentas. Quienes se atrevían a salir eran asesinados brutalmente por una de esas entidades y pocos llegaban con vida a sus hogares. Todo había empeorado para la vida de ellos.