Un Marido ideal

Capítulo 14

 

Capítulo 14

MILNA

Sólo tuve que mirarlo para saber que me quería perder. Supongo que es a lo que llaman amor a primera vista, en mi caso, fue paz a primera vista.

—No te voy a perdonar jamás que se hayan casado sin mí. ─Un enojado Lenon me abraza de lado, es su forma de felicitarme y regañarme a la vez.

—Asunto complicado —Le devuelvo el abrazo.

La verdad, es que ni siquiera quiero volver a mencionar el tema.

Suspira dramáticamente —: La vida es complicada, Mike adora lo complicado —Nos detenemos a mirarlo, él está hablando con uno de los chicos  —. Cuídalo Milna, yo te lo estoy entregando medianamente entero, espero que me lo devuelvas igual o mejor.

—Lo intentaré.

—No lo intentes, hazlo —Las caricas en mi hombro desmiente la dureza de sus palabras, es como si me consolará.

—Lo haré —le prometo.

No entiendo lo bueno que hice para ser consolada de esta manera.

Ahora sin embargo tengo que mentalizarme para los hechos finales, bufo por dentro, es como si viera en el mapa el final del trayecto que apenas estoy comenzando. Lenon se va a supervisar a los demás chicos, mientras que yo me muevo por el gym hasta detenerme frente a la puerta de la oficina de Mike, esta tapizada con cientos de fotos como si fuera un mural.

—Piensas demasiado —Brazos suaves me envuelven, besos que se depositan en mi mejilla derecha y su voz que se cuela entre mis pensamientos.

—Pienso menos de lo que debiera últimamente —murmuro entre dientes. Poso mis manos sobre las de él.

—Ya lo he dejado todo casi arreglado —Me abraza por los hombros y camina conmigo a rastras hasta su oficina —, Lenon se va a quedar unos días a cargo del gym y nosotros podremos disfrutar de unos días para nosotros. —La sonrisa en su rostro podría convencerme de que esta todo bien, pero lo conozco, sé que le cuesta dejar que otra persona este a cargo.

—Lamento ser tan impulsiva —me disculpo. Supongo que hay más cosas que arreglar para una boda que solo presentarse ante un altar y decir “acepto”.

—Sólo uno de nosotros es bueno tomando las decisiones difíciles, y no soy yo —Su consuelo viene acompañado de besos por todo mi rostro. —De ahora en adelante todo será más fácil porque yo estoy aquí para lo que necesites y estoy seguro de que vas a estar para cuando te necesite.

¿De verdad?, ¿qué bien he hecho para merecerlo?

—Eres la mejor decisión que he tomado —Tengo que decirlo en voz alta. Mi corazón se enaltece, de pronto no hay miedo, ni suspenso, ni ansiedad por lo que pasará en unos meses o mañana.

—Lo sé —Sonríe, me besa, suspiro, lo beso, me abraza —, tú eres la mejor decisión que he aceptado.

» Estaba pensando que no firmamos nada antes de casarnos. Un prenupcial o separación de bienes o un algo —Me acaricia el pelo, su oficina ahora me parece más grande que la otra vez que estuve aquí —. Ahora lo mío es tuyo.

—Y lo mío es tuyo.

— ¿Sabes que significa eso? —Niego con la cabeza, puedo pensar en muchas opciones, pero es Mike de quien estamos hablando. Seguro que él está pensando en respuestas que yo no —Que eres dueña de un Gym —Por ejemplo, esta opción —, tenemos un Gym.

Se me está derritiendo el corazón.

—Entonces…—Me separo de él —, ¿puedo hacer cambios?

—Puedes hacer lo que quieras, siempre que siga siendo un Gym y no cambie la filosofía de lo que ya tengo. —Acaricia mi nariz con la suya.

—Eres un sol. Vamos a casa.

 

 

MIKE

El impacto de su golpe contra mi pecho no se siente tan fuerte a como creí que sería, vuelve a hacer lo mismo, no me resisto, sé que me merezco todos los puñetazos que él me lance. Aunque en mi defensa yo no supe hasta que tuve que decir sí.

—Al menos intenta defenderte para yo no sentirme estúpido —Lenon tiene esa fea muesca en su cara que solo pone cuando está enojado y sorprendido.

—No me voy a defender —Levanto las manos al lado de mi cabeza. Aunque no fue mi culpa aceptaré el castigo.

— ¿Uso un vestido blanco? —Le niego con la cabeza —, ¿un vestido? —Le vuelvo a negar con la cabeza —, ¿con qué se casó?

—Un pijama —Su cara de impacto es casi poética —de Bambi.

—No te creo.

—Créeme —, yo se lo quite unos minutos después. Sonrió al pensar lo último.

—Esperaba que se casará con un vestido pomposo —Niega con la cabeza —. ¿Entonces que van a hacer?

—No lo sé —Me encojo de hombros —, disfrutar el momento.

»Vine para preguntarte si podrías quedarte unos días a cargo. —No me gusta la idea de poner mis cargas en Lenon, pero supongo que estoy viviendo una oportunidad entre un millón.

—Sabes que sí —Me abraza, que sea un poco más grande que yo, me da alivio. Por unos segundos me apoyo en él.

—Tengo miedo Lenon —le confieso —. Tengo miedo de no disfrutar y que el tiempo se pase, pero luego tengo miedo de disfrutarlo y no poder recuperarme.

» Tengo mucho miedo.

Hay silencio, él me cobija como si fuera mi hermano mayor.

—El miedo es normal, vivimos con miedo, sobrevivimos gracias al miedo, sin embargo, en este caso lo único que puedes hacer es ir a abrazarla cada vez que tengas miedo.

» Este momento vale lo suficiente como para poner en duda el resto de tú vida. Solo piénsalo de esta manera; tu vida está construida sobre roca, el viento vendrá, te azotará, pero no te moverá de tu sitio. Tal vez te debilite un poco, pero cada vez que mires sobre tu hombro, es probable, que sonrías. Milna es solo un viento con la fuerza de un huracán.

—Cada vez que tenga miedo la abrazaré —Me parece la mejor solución.

—Yo cuidaré del fuerte mientras disfrutas de tus días de Luna de miel, no te preocupes por nada.

—Cada día te amo un poquito un más —Beso su mejilla.

Hablamos un rato más, anoto lo más urgente y voy en busca de Milna que parece muy entretenida mirando a los chicos jugar con el saco de boxeo.




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