Un nombre escrito en cada verso

Rendido al Tiempo Contigo

Eres el tiempo que no quiero dejar pasar,
el instante que se aferra a mi pecho
y me exige quedarme.

Contigo las horas pierden sentido,
los minutos se rinden
y el futuro deja de ser amenaza.

Eres ese lugar seguro
que no quiero abandonar,
el refugio que no se construyó con palabras
sino con la forma en que existes.

Ahí donde el mundo no pesa tanto,
donde mis miedos aprenden a callar
cuando estás cerca.

Tus labios son mucho más
que la causa de mi felicidad.
Son el origen de mi debilidad,
el punto exacto donde mi voluntad se quiebra
y no me importa.

En ellos encuentro promesas sin decir
y una calma que solo aparece
cuando me olvido de resistirme.

Tus ojos son mi guía,
pero también mi perdición.
Me enseñan el camino
y al mismo tiempo me hacen perderlo.
Porque una vez que me miran,
ya no sé volver a ser el mismo,
ya no quiero regresar

a un lugar donde tú no estás.

Y tú…
tú eres el tesoro que quiero encontrar,
aunque tenga que perderme por completo.
Aunque el mapa se borre,
aunque el miedo aparezca,
aunque amar signifique arriesgarlo todo.

No te busco por lo que prometes,
te elijo por lo que eres.

Por la forma en que mi mundo se desarma
y se vuelve a construir
cada vez que pienso en ti.

Si este es el precio de sentir así,
lo pago sin discutir.

Porque perderme en ti
no es un error,
es el único lugar
donde quiero quedarme.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.