"Mi suk"
—¡¿Qué acabas de decir?! —Sun Hee gritó desde el otro lado.
Hice una mueca de dolor mientras que, el aparato se alejaba de mi oído. El tono de voz que estaba utilizando dejó que mi cuerpo se estremeciera debido al repentino susto.
—¡Sun Hee! —dije enfadada. —Casi me revientas el tímpano, ya sabes que no puedo gritar porque mi madre está dormida.
—Lo siento. —Una pequeña risa sonó. Luego, escuché a mi amiga moverse sobre las sabanas de su cama. —Es que... yo pensé que este tipo de cosas solo sucedían en las novelas que mi mamá suele ver, si lo ves de otra manera, es como si un ser superior te mandara esta gran oportunidad. Quizás, para el próximo semestre puedas entrar a la universidad.
Mi corazón latió rápido cuando escuché la última palabra, en la época en la que mi padre aún vivía me recalcó que a pesar de las adversidades que se presentasen era importante que por ningún motivo abandonara mis estudios, mientras yo lo tuviera a él, mi educación no se vería afectada en ningún momento. Sin embargo, tras su fallecimiento, la idea de continuar con mi preparación y ser un profesional fue despareciendo poco a poco cuando la exigencia de mantener una casa era más importante que mi propia felicidad.
—No lo sé, aún no me convence la idea de actuar como la pareja de alguien que ni siquiera conozco, ¿qué tal si se trata de algún loco? No puedo permitir que me haga daño y mucho menos sería capaz de dejar a mi madre sola.
—Es bien conocido por el medio coreano, los periodistas han sacado información de su vida privada por simple entretenimiento. Todos saben que es un hombre soltero y que muchas mujeres están interesadas en su persona, ¿cómo podría ser un psicópata si en todo momento tiene las cámaras sobre él?
Solté un suspiró pesado y miré la ventana de mi habitación. Las cortinas se movían delicadamente gracias al suave viento de la noche. —Pero, yo me pongo nerviosa cuando hay mucha gente, ¿te imaginas cuando se trate de personas de una alta clase social? Sun Hee, me van a comer viva.
—Young Soo te dijo que te iba a dar más detalles antes de que aceptaras su propuesta, podrías aprovechar ese espacio para soltar lo que te molesta. Solo... dale una pequeña oportunidad, nadie sabrá si de aquí a tres meses empieces a sentir algo por él.
—¿Qué? —Solté sorprendida. —¿Qué cosas estás diciendo?
Volví a escuchar su risa. —O podría ser al revés.
—¡Sun Hee!
—Ya, ya, es broma, pero aun así tengo una ligera esperanza.
—Ni siquiera sabe cómo me llamo.
—Solo por ahora, ya sabes lo que dicen por ahí, para el amor hay que tener paciencia, así que no te desesperes. Luego de algunas semanas no dejara de repetir tu nombre.
Cansada de la situación puse los ojos en blanco. —Debería irme, es tarde y mañana tengo que trabajar. Una vez más, perdón por haber cancelado nuestra reunión, pero ya sabes que tenía que recuperar mi bicicleta.
—No te preocupes, comprendo tu situación. Cuídate.
Me despedí y colgué, mi vista apuntó nuevamente a la ventana y permanecí en esa posición por algunos minutos, pensé y analicé la propuesta más de dos veces para ver qué puntos positivos o negativos me traía en caso de aceptar. A pesar de que Young Soo me dio plazo de una semana para tomar una decisión, desde el fondo de mi pecho rezaba para que el día definitivo no llegase, tenía miedo de lo que ocurriese, pero también sentía nervios al imaginar diferentes escenarios en donde me veía como la típica "novia perfecta" sin que nadie se enterara sobre el dinero que estaba de por medio.
Desconocía de cuanto se trataba, pero al tratarse de un hombre con bastante poder económico algo dentro de mí me decía que no se basaría en una miseria, o bueno, eso era lo que esperaba. Sin querer atormentarme más y tras definir que ya era momento de irse a dormir, dejé el celular enseguida de la almohada y me acomodé rápidamente bajo las sabanas.
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Los días pasaron rápido y el momento definitivo por fin había llegado. Desde que puse un pie fuera de la casa mi sistema simpático ha estado alterado durante todo el día, mis ojos optaban por mirar a mis alrededores con nerviosismo sin permitir que mi nivel de concentración estuviera en su punto más alto. Los regaños por parte de mi jefa eran el tema principal entre los empleados de la tienda de calzado, yo como vendedora, mis habilidades para convencer al público sobre las nuevas ofertas del mes habían desaparecido por arte de magia debido a la ansiedad del momento.
Desde la última vez que lo vi, aún seguía debatiendo cómo es que se había enterado de que yo me encontraba en el depósito de chatarra a esa hora en específico, quizás, mi cabeza pensó que después de mi partida él se dirigió a dicho lugar para esperarme, pero luego descarté la idea en cuanto me di cuenta que alguien tan ocupado como él no se mantendría en un mismo lugar durante mucho tiempo, al final de todo, debido a su puesto el trabajo en la compañía debía ser agotador. No obstante, por temas como la falta de organización aún desconocía el lugar de encuentro, desde la última vez que lo vi no supe nada mas de él y la incertidumbre de que llegase a mi lugar de trabajo me dejaba intranquila.
Antes de bajarme del vehículo (porque luego de que me propuso ser su novia me llevo a mi casa) me entregó una tarjeta de presentación en donde venia escrito claramente su número personal, y a pesar que aún conservaba el papel en algún lugar de mi habitación no he sido capaz de llamarlo. Y él, obviamente no sabía mi número telefónico, por lo tanto, dejé que la suerte se ocupara de mi futuro.