Un Nuevo Mundo

Capítulo 1: "Un suceso extraño"

Al fondo de un pasillo, en una vieja biblioteca, llena de libros un tanto rotos y algo empolvados, carpetas viejas y luz muy, muy tenue, una joven de lentes y cabello negro sujeto en dos trenzas a los costados, estaba sentada leyendo de manera muy concentrada un libro.

Es extraño, me da temor, pero no puedo dejar de leer, necesito saber en que termina todo, pensaba la joven mientras miraba una de las páginas del libro que llevaba por nombre “Enigma”, al tiempo que sentía un terrible frio empezaba a invadir su cuerpo.

La joven se froto los brazos, para generar algo de calor a su cuerpo, pero sin dejar de despegar su vista de su lectura.

 

—Lizy, ¿te quedas? — escucho la joven.

—Sí, necesito terminarla, el señor me dijo que esta obra no sale para casa y tengo que presentar un análisis de ella mañana — respondió la jovencita, mientras se acomodaba sus lentes, para continuar con su lectura.

—Bien, hasta mañana entonces — dijeron unas voces, mientras la joven de lentes seguía concentrada en su lectura.

—Eres la única que se quedó, en 30 minutos cerramos — pronunció una mujer regordeta uniforme y aspecto temerario.

—Sí, señora, no se preocupe, en ese tiempo termino — respondió la joven sin despegar la mirada del libro.

—Bien — dijo la mujer, al tiempo que sus ojos se tornaban oscuros, mientras se retiraba del lugar, dejando en el salón solo a la joven de trenzas.

 

En medio de una oscura tiniebla, una joven vestida con una bata blanca caminaba con la mirada asustadiza, mientras el sonido del viento elevaba sus cabellos, y sentía una inmenso frio inundar su cuerpo, conforme caminaba la tiniebla iba aclarándose más y más mientras ella se perdía en medio de la oscuridad ……

 

Leía la joven, al tiempo que un fuerte sonido interrumpió su concentración.

 

Crashhhhhh

 

La joven giro su rostro buscando el lugar del ruido, pero no encontró nada, solo una sensación extraña de frio aterrador empezó a inundar su cuerpo, al tiempo que las viejas cortinas del lugar empezaban a moverse, los vidrios de la ventana a sonar, y la puerta de entrada de la biblioteca se cerró de golpe.

Blammmmm

La jovencita intentaba ponerse de pie, pero había algo que le impedía, hacerlo, era como una fuerza extraña, que la tomaba de los brazos, pero ella no podía ver, ni sentir.

 

—«¡No comprendo! ¿Qué sucede?» — pensaba la joven, mientras forcejeaba para poder librarse del supuesto agarre, cuando otro ruido, hizo que su cuerpo se escarapelara aún más.

 

Tac, tacatac, tac tacatac

 

—¿Hay alguien más aquí? — dijo la joven a pesar del temor que sentía.

 

Tac, tacatac, tac, tacatac

 

—Ya no bromeen, quien más está aquí, decía la jovencita mientras intentaba caminar, pero no podía hacerlo.

 

De repente, las páginas del libro que anteriormente ella había estado mirando empezaron a cambiar, como si alguien las estuviera moviendo. La jovencita miraba aterrada el suceso, mientras las luces del lugar empezaron a parpadear.

 

—«¿Qué está pasando?» — pensó la joven, volviendo su mirada al libro, y quedando impactada al ver que la página que mostraba era de una imagen de una joven muy parecida a ella que estaba al borde de un hoyo. «Debo estar soñando, si esto debe ser un sueño o más bien una pesadilla» — pensó.

 

Clan, clang, se escuchó.

 

—«Que sea un sueño, que sea un sueño» — pensaba la jovencita, que tenía el cuerpo tan rígido como piedra.

—No, no es un sueño — se escuchó en el lugar, haciendo que la joven sienta una ola de frio recorrer su cuerpo.

—Esto no puede ser real — pronunció la joven.

—¿Por qué no? — le contesto una voz gruesa.

—Me estoy volviendo loca — agregó la joven tomándose la cabeza.

—Vine por ti, es todo — dijo la voz.

—¿Qué? — respondió intrigada la joven.

—Tenemos que cumplir la promesa — decía la voz en tono nostálgico.

—¿Qué? — contesto la joven confundida, al tiempo que sintió un viento resoplar a su alrededor.

 

Sssssssss ssssssssss ssssssss

 

—No, no, esto es un sueño — dijo Lizy, al tiempo que sintió unas manos tomar las suyas.

—Nos vamos — escucho la joven.

—Suéltame, suéltame — decía la joven, forcejeando con alguien a quien no podía ver.




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