Un papá para mi bebé.

Mañana de arrepentimiento.

Había sido un gran error. Ahora estoy dándome cuenta del terrible lio en el que estoy metida.

¿Qué va a pasar conmigo de ahora en adelante? ¿Qué va a pasar con mi carrera? No puede estarme pasando esto justo ahora, no cuando mi vida se centra básicamente en estudiar y pasar exámenes en la universidad. ¿En qué momento había tomado la mala decisión de estar con Esteban? Realmente estoy en un gran aprieto.

Me encuentro sola en mi cuarto, con la prueba de embarazo que recién me acabo de hacer. A mis veintiún años no puedo estar embarazada, esto no debió haber pasado.

Decido mandarles un texto a mis dos amigas, a lo que después de veinte largos minutos, llegaron al cuarto que compartimos en la pensión.

-Maga. -Escucho a Marianela desde la puerta.

-¿Qué haces aquí? -pregunta Patricia cerrando la puesta tras ella- ¿No fuiste a cursar?

-¿Qué haces con esto en la mano? -pregunta Marianela antes de que pudiera contestar, arrebatándome la prueba de las manos cuando llega frente a mi.

-Yo... -Intento decir, pero ella me corta.

-Vamos... Patri y yo... Vamos a ser tías. -Dice Mari en estado de shock observando la prueba junto a Patri.

-Eso parece. -Digo llevando mis manos a mi rostro para luego pasarlas por mis cabellos.

-¿Cómo rayos paso? -preguntó Patri.

-Creo que las tres ya sabemos como pasó. -Objetivizo encontrando por fin mi voz.

-¿Qué piensas hacer con él? -pregunta Marianela.

-Tenerlo naturalmente. Quizás lo dé en adopción, no sé, pero que va a nacer, de eso pueden estar seguras.

-¿Ya se lo has dicho a alguien, mínimamente al padre? -pregunta Patricia sentándose a mi lado seguida por Marianela del otro.

-No aún no y no sé que es lo que voy a hacer.

-Tranquila Maga. -Me consuela Patri- Nosotras te apoyamos incondicionalmente, pero debes decirle, Esteban es responsable del otro cincuenta por ciento. Él debe responder a esto tanto como tú.

-No sé chicas, ustedes saben lo complicado de la situación. -Respondo al recordar la charla de hace tres semana atrás, con el padre del bebé que llevo dentro mío. La noche en que pasó todo.

-Igual así debes decírselo. -Declara Marianela.

-Cuando tenga valor, prometo hacerlo, por lo pronto y primero que nada, debo asimilar todo esto.

-Tú madre te matará, ¿Lo sabes no? -Dice Patri.

-Si, lo sé. -Respondo viendo la foto en mi mesa de noche- Ni me lo recuerdes.

Mi madre odia a los hombres desde que, según ella ya que yo era muy chica y casi no recuerdo nada, mi papá nos abandonó por su secretaria, cabe destacar que ambos trabajaban juntos en un bufet de abogados y a partir de eso, renunció y abrió su propio estudio.

-Como sea, pase lo que pase, nosotras dos estaremos ahí para ti y esa criatura.

-Voy a tener que buscar un empleo. -Digo mientas me acaricio inconsciente el vientre.
 
-Tu no te preocupes Maga, para eso nos tienes a nosotras.

Luego de una mañana shockeante, preparé mis cosas para ir a las clases que tendría por la tarde.

Después de salir del dormitorio, partí rumbo a la facultad.

Mientras conducía, y frenaba en cada semáforo iba planeando que iba a decirle a Esteban, Patri tenía razón, debía contarle lo del embarazo. Sin duda debía darme una mano en esto por más que estuviera de novio, el bebé que crece dentro de mí es tanto mío como suyo. 
 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.