Un Pequeño Paso Hacia Una Nueva Vida

El entorno gana más veces de las que crees

CAPITULO 8
La batalla que intentas ganar quizá está mal planteada

Muchas personas empiezan un cambio pensando que el problema está dentro de ellas.

"Necesito más disciplina."

"Necesito más autocontrol."

"Necesito ser más fuerte."

Pero hay una pregunta que pocas personas se hacen:

¿Y si mi entorno está diseñado para que falle?

Imagina una persona que quiere comer mejor, pero cada noche tiene comida poco saludable al alcance de la mano.

Una persona que quiere leer más, pero mantiene el libro escondido mientras el teléfono está sobre la mesa.

Una persona que quiere concentrarse, pero trabaja rodeada de interrupciones constantes.

En esos casos, la persona no está luchando solamente contra un hábito.

Está luchando contra un sistema completo.

Tu cerebro responde a lo que tiene delante

El cerebro humano está diseñado para responder a señales.

No analiza cada situación desde cero.

Busca patrones.

Cuando ves una cafetería donde siempre compras algo, tu mente recuerda la experiencia.

Cuando te sientas en un lugar donde siempre ves televisión, tu cerebro anticipa esa actividad.

Cuando abres una aplicación, tu mente ya sabe qué esperar.

El entorno funciona como una serie de instrucciones silenciosas.

Sin decir una palabra, te está sugiriendo:

"Esto es lo que hacemos aquí."

La arquitectura invisible de tus decisiones

Cada espacio tiene una arquitectura.

No solamente hablamos de paredes y muebles.

También hablamos de:

  • objetos;
  • accesos;
  • distracciones;
  • personas;
  • información;
  • reglas.

Tu habitación tiene una arquitectura.

Tu teléfono tiene una arquitectura.

Tu agenda tiene una arquitectura.

Tus relaciones tienen una arquitectura.

Y cada una de ellas influye en tus elecciones.

La regla de la menor resistencia

Cuando tienes varias opciones, normalmente eliges la que requiere menos esfuerzo.

Esto no es un defecto.

Es una característica humana.

Si una opción está disponible, visible y sencilla, tiene más probabilidades de ocurrir.

Por eso pequeñas modificaciones pueden producir grandes cambios.

Ejemplos:

Si quieres beber más agua:

No depende solamente de recordar hacerlo.

Depende de tener agua disponible.

Si quieres escribir:

No depende solamente de querer hacerlo.

Depende de tener un espacio preparado.

Si quieres reducir una distracción:

No depende solamente de resistir.

Depende de aumentar la dificultad para acceder a ella.

Haz visibles las acciones que quieres repetir

Una de las formas más poderosas de modificar un hábito es aumentar su presencia.

Lo que ves recuerda a tu cerebro lo que importa.

Ejemplos:

Quieres leer:

Deja el libro donde lo veas.

Quieres practicar un instrumento:

Déjalo preparado.

Quieres planificar tu día:

Ten una herramienta visible para hacerlo.

No estás intentando obligarte.

Estás creando recordatorios externos.

Haz invisibles las acciones que quieres reducir

El mismo principio funciona al contrario.

Si algo no quieres repetir, aumenta la distancia.

Ejemplos:

Elimina accesos rápidos.

Guarda objetos que te distraen.

Reduce notificaciones.

Cambia la ubicación de aquello que interrumpe.

La idea no es demostrar que puedes resistir cualquier tentación.

La idea es no necesitar luchar constantemente.

Tu entorno digital también es un entorno

Durante mucho tiempo pensamos en el entorno como un espacio físico.

Pero hoy existe otro lugar donde pasamos muchas horas:

el entorno digital.

Tu teléfono puede ser una herramienta extraordinaria.

Pero también puede convertirse en un sistema diseñado para capturar tu atención.

Pregúntate:

¿Qué aparece primero cuando desbloqueo mi teléfono?

¿Qué aplicaciones tienen más facilidad para entrar en mi día?

¿Qué contenido consumo automáticamente?

¿Mi entorno digital está diseñado para ayudarme o para distraerme?

La regla de los cinco minutos

Un cambio de entorno no tiene que ser enorme.

Muchas veces basta con cinco minutos de diseño.

Cinco minutos pueden ser:

  • preparar el espacio de mañana;
  • ordenar una zona importante;
  • eliminar una distracción;
  • dejar listo un material;
  • establecer una señal.

Pequeños ajustes repetidos crean grandes diferencias.

El entorno social: las personas también son sistemas

No solamente te influye lo que tienes alrededor.

También te influye quién tienes alrededor.

Las personas transmiten normas.

Transmiten expectativas.

Transmiten formas de ver la vida.

Si estás rodeado constantemente de personas que consideran imposible mejorar, esa visión puede convertirse en parte de tu ambiente.

Si estás cerca de personas que valoran crecer, aprender y construir, esa energía también puede influirte.

Esto no significa alejarte de todo el mundo que piensa diferente.

Significa ser consciente de qué influencias estás permitiendo que formen tu identidad.

No diseñes una vida perfecta, diseña una vida favorable

Existe una trampa común:

Intentar crear un entorno perfecto.

Pero ningún entorno será perfecto.

Habrá días de caos.

Habrá interrupciones.

Habrá cambios.

El objetivo no es controlar todo.

El objetivo es inclinar la balanza.

Hacer que las decisiones que te acercan a tus objetivos tengan un poco menos de dificultad.

Y que las decisiones que te alejan tengan un poco más de fricción.

Ejercicio: Auditoría de entorno

Elige un objetivo actual.

Mi objetivo:

Elementos de mi entorno que me ayudan:




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