Un plan casi perfecto

Salir con vida, gracias Beyonce.

Si me ves sonriendo sola no es algún problema mental... es que me acordé de ti, mi problema mental.—

No hice la tarea, otra vez.—

Lía Corgan.

______________________________________

Si tan solo supieras que cada palabra tuya la guardé como canción favorita .—

Me encanta cuando sonríes sin razon, me haces sentir que algo mío te hizo feliz.—

Mark Rider.

______________________________________

...

---

—¿Quién diablos no cambia su contraseña cuando ya sabe que su ex la sabe? —exclamó Stephen, apoyando una mano en la paleta de mi pupitre.

—Pues Lía —respondió sin titubear Jane, mirándome con cara de obviedad.

—A ver, a ver, dejemos de funar a Lía. Todos cometemos errores y ella cometió una estupidez, pero pues... —añadió Zefir, aunque en vez de hacerme sentir mejor me hacía sentir más culpable por no haber detenido a Carlo ni explicado todo a Mark.

—No es necesario que me ayuden a sentirme peor, gracias —les contesté, levantando la cara que tenía contra la paleta del pupitre.

—Lía, yo creo que sí fue una mala bienvenida para Mark. Cuando me lo contaste pensé que Carlo te había convencido y estaba a punto de pegarte. Entiendo perfectamente que se haya enfadado —dijo Zefir con calma.

—Sí, o sea, yo creí que andabas de migajera de nuevo —mencionó Stephen.

Lo decidía como si alguna vez yo hubiese arrastrado por algún tipo.

—No digas nada, Stephen, que aprendió de ti —aclaró Jane.

—Sí, pero por lo menos sigo con mi novia —replicó él.

—Ay sí, porque le diste lástima, incluso yo te hubiera hecho caso —le contestó Jane.

—Factos a la factoría —rió Zefir, dándole una palmada en el hombro a Jane.

—¡Ay, ya basta! Ni siquiera me están ayudando —grité, frustrada. Me levanté rápidamente de mi pupitre.
Me mirarán un poco asustados, tal vez solo tal vez por qué les grite tan repentinamente.

—Bueno, ¿qué quieres que te digamos? Luego si te digo algo no me haces caso —aclaró Jane, sentándose en un pupitre a mi lado y sacando su almuerzo. E ignorandone de nuevo.

Suspiré.
—Es que Mark miró esto... — Saque mi celular de mi bolsillo y la prendí y les enseñé el fondo de pantalla.

Stephen se acercó a mirarlo de cerca, quedando con una expresión de disgusto en el rostro, lo entiendo perfectamente, yo puse esa misma cara al ver qué no estaba Loid.

—¿Qué hace ese cara de prepucio de toro allí? —comentó Zefir con incredulidad al verlo.

—Eso quería mostrarles, pero ustedes no se ponen serios.

—Bueno, ahora sí entiendo por qué se molestó —dijo Jane.

Mientras tanto guarde mi celular de nuevo y sentando de nuevo.

—Deberías hablar con él y aclarar las cosas con calma. No creo que sea difícil, son amigos desde siempre y te creerá... eso espero. No creo que esté enojado para siempre —añadió, masticando un pedazo de hot cake mientras Stephen le robaba otro de la lonchera, se veía muy esponjoso que también me dio hambre, pero no era momento de eso.

—El vino a verme y yo lo sorprendo con eso... —susurré, dejando salir mi frustración, e volviendo a pegar mis rostro en la paleta de mi pupitre pero está vez con fuerza que me dolió.

—Además, no es tan serio. No te sientas tan agobiada, lo resolverás —dijo Zefir con una tranquilidad que me hizo sentir mejor.

—Es un problema de amigos, no de pareja. No es grave. Nosotros hemos peleado muchas veces y lo resolvimos —añadió Stephen. Por lo que nosotras volteamos a verlo y luego mirándonos entre nosotros con complicidad.

—Dilo por ti, Stephen. Nosotras nunca nos hemos ignorado —replicó Jane.

—¿No? Claro que sí, siempre me ignoran cuando me ven en la calle.
Se quejó, cruzándose de brazos.

—¡Idiota! Tú mismo dijiste que no te habláramos porque dijiste que te damos mamarracha y te dábamos cringe —le reprochó Jane.

—¿En serio nos dice mamarrachas? —preguntó con incredulidad la chica de ojos azules y cabello largo rubio, con el uniforme más planchado y arreglado que jamás podría ver en otra parte, Scarlett, que acababa de llegar con un chico de cabello oscuro y ojos oscuros, con cara de jochis, Nico.
Lastimosamente también son mis amigos.

—Sí —respondió Jane.

—Qué horrible, Stephen. Ay no... ¿y qué significa eso? —preguntó Scarlett, mientras Nico ponía los ojos en blanco.

—Ay no, no podías salir más sonza — contesto Nico, haciéndola a un lado.

—Bueno, Stephen, espero que de todas tus amigas no seamos nosotras a las que llamas así —aclaró Jane volviendo al tema.

—Sí hablaba de ustedes, son las únicas mejores amigas que tengo —respondió Stephen tomando del hombro a Scarlett y poniendo su carita de inocencia.—Verdad Scarlett?.

—Eso es menos creíble que cuando Aimpe3 culpó a su bebé de echarse un peo —dijo Nico, riendo.

Nos quedamos desconcertados sin entender a qué se refería. En fin, es mexicano.
Solo referencias que entendería el y Zefir que se la pasa mucho tiempo en internet que entiende todos los memes que le mencionen.
Tantos que ya me gustaría que le quitarán el internet ya.

—Ya dejando los chistes de lado, chicos, ¿de qué estaban hablando? —preguntó Scarlett.
Nico quien también ya estaba quitándole un pedazo de hot cakes a Jane volteo ver, curioso también por saber nuestro tema anterior.

Justo cuando iba a responder, sonó la campana.

Y todos poniendo su cara de desagrado, entiendo, nos toca clase de matemáticas.

—Gracias, Beyoncé —dijo Zefir, levantándose para ir a su pupitre. Los demás también se dispersaron.

Al menos alguien estaba feliz de que empezarán las clases, pero fue más por qué no soportaba nuestra conversación sin sentido, porque lo creo?,
Zefir nunca entra a clases de matemáticas.

- - -
La campana sonó nuevamente y todos empezamos a movernos hacia la cafetería. Yo iba con mi grupo, como siempre, aunque todavía sentía el peso de lo que había pasado con Mark.



#5217 en Novela romántica
#1719 en Otros
#556 en Humor

En el texto hay: humor, romancejuvenil, #friendstolovers

Editado: 13.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.