Un reino de luz y sombras

Capítulo 16

Busco a Helena entre los corredores del palacio, con la esperanza de encontrarla antes de que se vaya a algún entrenamiento o reunión. Necesito contarle lo que he descubierto, que me haga entender el por qué Magnus oculta esa información, cuáles son los motivos que tiene. Cada uno de mis pasos resuena contra las paredes de piedra, y siento un nudo en el estómago.

Sin saber muy bien donde buscar, me dirijo a los jardines. Allí, sentada sola, inclinada sobre un pergamino encuentro a Ayla

—Ayla —la llamo —. ¿Has visto a Helena?

Se gira ligeramente, con una sonrisa que no le llega a los ojos. Siempre me ha parecido que tiene algo en su mirada que intimida, aunque sea de forma sutil.

—Oh, Elora… —dice, dejando el pergamino a un lado—. Iba a ir a entrenar con ella. Si quieres, puedes acompañarme —Su tono es ligero, casi cordial, pero hay una tensión en su voz que no logro descifrar.

Me sorprende, Ayla no se muestra nunca muy amistosa conmigo.

—¿Me llevarás con ella? —pregunto, queriendo creerle.

Ayla asiente, como si fuera lo más natural del mundo.
—Sí, Helena confía en mí. Vamos, será rápido.

Confío en ella y dejo que me guíe. Mis pasos la siguen mientras nos alejamos. El jardín da paso a un sendero menos iluminado, y la sombra de los árboles hace que el aire se sienta más denso.

Empiezo a sentir algo extraño en mi pecho.

—Ayla… ¿a dónde vamos exactamente? —mi voz es más firme, intentando ocultar la inquietud que crece dentro de mí.

Ayla no me contesta. Llegamos a un pequeño portón, escondido entre la maleza. Detrás, un carruaje discreto con dos caballos.

—Ayla… —mi voz tiembla, y trato de moverme, pero ella sujeta mi brazo con firmeza, aunque sin violencia—. ¿Qué es esto?

—Shhh —susurra—. No te preocupes. Todo está bajo control.

Me hace entrar en el carruaje y cierra la puerta. Trato de abrirla, no encuentro ninguna forma de poder hacerlo desde el interior.

Mi respiración se acelera. Escucho pasos fuera, luego, Ayla habla con alguien desconocido:

—Todo ha salido como esperabamos. Elora está a salvo en el carruaje.

— Bien—. Con solo esa palabra, se que la voz pertenece a Kael — Yo me quedaré aquí un par de días, fingiré no saber nada, no puedo perder la confianza del Rey. Eso lo haría husmear en nuestro hogar, y no nos lo podemos permitir.

Tras eso, una cabeza de pelo oscuro y ojos azules asoma a través de las rendijas del carruaje en el que estoy atrapada.

— Ah, lectora curiosa— dice con desdén — Pensé que tendrías más cuidado.

Incluso en esta situación de peligro me irrita su tono, pero también me intriga. Sus ojos claros me atraviesan, evaluando, midiendo.

—Solo busco entender — digo, intentando excusarme.

Kael arquea una ceja, divertido y un poco cruel:

— Entender es peligroso. Muy peligroso.

Y sin más, desaparece de mi campo de visión, intercambia algunas palabras más de despedida con Ayla y se marcha.

Ayla monta en el carruaje, coge las riendas y nos empezamos a mover.

¡Menudo giro inesperado! Las cosas se van a poner muy intensas a partir de aquí. 🔥 ¿Cuál creen que es el verdadero plan de Kael y Ayla? ¡Dejen su comentario y no olviden votar (⭐) si el capítulo los dejó con ganas de más! 📖✨



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En el texto hay: enemytolover, slowburn, romantasy

Editado: 08.04.2026

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