Un Solo Momento//james S. Potter

2. Dos hechizos y un reencuentro

Abrí los ojos con pesadez cuando alguien tocó mi hombro unas dos veces.

Era Louis Weasley.

Rubio, Ravenclaw, ojos azules grandes, muy guapo e hijo de héroes de guerra... el chico ideal para la mayoría incluyendo a Elaia en su momento, un reverendo idiota para mí, aún más que James Sirius Potter, me atrevería a decir.

¿Qué quería esta vez?

—Babeas al dormir, Gryffin —sonrió burlesco, le di una mirada de pocos amigos.

—¿Qué rayos...

—Antes de que te creas especial, no vine por decisión propia a verte, tienes reunión en el último vagón y el profesor Longbottom me mandó a buscarte —se paseó por el lugar con curiosidad —, para mi mala suerte.

—Y lo hiciste, vete —dije fríamente, era de esperarse mi reacción ya que no quería estar a solas con él, no después de que Elaia me contara que todas las vacaciones se burló de James por lo que yo había hecho, al menos eso le dijo Albus (eran amigos cercanos). Y aunque me pareció satisfactorio la parte de mí que no dejó de querer a James se lo reprochaba.

—Es fascinante lo bien que la pasamos en vacaciones —comentó de repente —gracias a ti, el estúpido de mi primo se la pasó muy lejos de nosotros, en especial de mí que ya no aguantaba verle la asquerosa cara.

—¿Por qué no haces algo útil? Tal vez podríamos buscar a Elaia juntos, oh espera, terminó contigo y no quiere verte —arrugó el entrecejo y deteniéndose en seco.

—Volveremos —afirmó con seguridad —eso no puedes decir de James, aunque lo extrañes.

Apreté los dientes.

—Deja de decir tonterías Weasley, si no quieres que te haga un maleficio —cogí mi varita lentamente debajo de mi túnica.

—No eres capaz y tampoco sé por qué lo defiendes tanto, además dudo mucho que tus hechizos sean mejores que los míos siendo yo parte veela y tú una simple...

Al instante le empezaron a salir mocos verdes por la nariz, digno hechizo "mocomurciélago".

—¿Hija de muggles? ¿Eso querías decir? Pues mira que te ha hecho esta simple hija de muggles —grité —. Tal vez deberías mejorar tu defensa en vez de mirarte al espejo.

Cerré la puerta ignorando sus quejidos molestos desde adentro. Vaya forma de despertar de una siesta, detestaba a ese chico y según sus balbuceos era mutuo.

[...]

De camino al compartimento de reunión busqué con la mirada a Elaia, sentía extraño al no verla por el corredor. Tal vez la encuentre en el colegio más tarde, y eso era raro pues no había sucedido jamás.

—¿Qué tal Diana? Te estábamos esperando. Aunque los nuevos prefectos ya se fueron, llegas a tiempo para la charla con los premios anuales —dijo mi jefe de casa, el profesor Neville de herbología.

—Esperaba no llegar tarde, tuve algunos asuntos pendientes en el camino —pronuncié un tanto apenada y tomando asiento.

Pero el destino es cruel, en especial conmigo y allí estaba él, con su túnica intacta y semblante inexpresivo, a su lado la rubia con la que se besó hace meses observando con interés.

Me pregunto por qué estará él aquí si esta reunión es solo para premios anuales... oh oh.

—Llegas justo a tiempo para repartir las funciones de tu respectivo cargo —anunció el profesor.

—Disculpe, pero tengo una duda ¿Dónde está mi compañero Daniel Harris? —ambos éramos los elegidos como premios anuales de Gryffindor este año según la lechuza que recibí. Lo busqué con la mirada por el resto del vagón.

—Ocurrió un asunto familiar y se cambió a Durmstrang, su compañero James Sirius lo reemplazará —comentó inocente al asunto real que me tenía así, abrí mucho los ojos.

—Claro que si a Gryffin no le molesta mi presencia —pronunció el chico con tono frío.

—No veo porqué —añadí con falsa indiferencia —, lo dices como si fuera muy relevante, ni que te odiara.

Bien Diana, deja que los nervios te traicionen de nuevo.

—Es imposible que alguien odie a Jamie, es tan asombroso. Solo una verdadera idiota lo puede haber rechazado —mi detestada compañera, Jacqueline Murray, la rubia de Ravenclaw, me barrió con la mirada.

Apreté mi varita tomando una fuerte bocanada de aire para calmarme.

—Señorita Jacqueline, mantenga la compostura. Cambiando el tema, tengo los horarios que controlarán aquí mismo, las rondas nocturnas en pareja como cada año empezarán en noviembre y los nuevos de quinto que se integran a la prefectura en octubre, así que no veo un inconveniente —El profesor Longbottom repartió a los demás estudiantes de otras casas pergaminos —. Con la directora a diferencia de años anteriores decidimos elegir a dos compañeros por casa para cumplir el rol mayor, premios anuales. Su función está en guiar a los prefectos y ser un ejemplo para otros estudiantes como los mejores de Hogwarts.

—¿Qué significa HTC, profesor? —pregunté con el pergamino en mano.

—Habitación en la torre compartida, señorita —respondió pacientemente.

—Eso quiere decir...




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