Un sueño para Madeleine

9. ¡SIN EDITAR!

Capítulo nueve; la muñeca de porcelana.

LA PURIFICADORA MADELEINE.

Desde que nací y mi nombre me eligió he estado intentando ser quien se supone debo ser, pero yo no sé quién soy en realidad y lo que encuentro cada vez me miro al espejo me asusta.

Quiero ser buena.

Quiero ayudar.

Quiero ser eso que ellos llaman bendición.

Quiero, pero no seré nada de eso, incluso si... No.

Ayudo a las personas de Tellehit es el Reino donde nací, aquí pertenezco y haré lo posible por hacer cosas buenas porque eso es la razón de mi vida.

Hoy tengo que purificar la barrera que impide que otros Reinos nos conquisten, si, purificar no reforzar porque eso lo hace la barrera se encarga de consumir todas las energías malignas por decirlo así y si no se hace el proceso de purificación esa energía contenida acabará con nosotros.

Extiendo mis manos y toca la barrera me conecto con ella y pido permiso para entrar, sí, la barrera es algo conciente, al estar dentro de ella me sorprende la cantidad de energía oscura que hay, ésta se diferencia de la luz brillante de la barrera.

Me siento en el aire, esto aquí dentro es un vacío y aunque aquí se ve infinito por fuera no es más que una línea de energía sobre una gran extensión de tierras.

Que interesante, ¿Eh?

Nunca me cansaré de esto, es lo más divertido que hay y lo más peligroso.

Cruzo mis piernas y suspiro.

Me concentro en la energía negativa y empiezo de a poco a unirla con la energía positiva, si lo hiciera de golpe simplemente la barrera terminaría explotando, pero de a poco la energía negativa se vuelve positiva ya que al haber más de una la otra sede para no estar en constante batalla.

Es algo pesado, duro horas y horas.

Me duele estar sentada así, pero no puedo pensar más que en patrones de energía y aún así es difícil de ignorar todo lo que esa energía oscura me hace a mí, pero a nadie le importa eso ya que si muero me reemplazara otra chica con el mismo nombre.

Al terminar la conversión de energía la barrera está más fuerte que antes ya que toda energía convertida termina fortaleciendo la barrera.

Fue astuto quien hizo esto aunque a la vez un desgraciado de mierda.

Nosotros los que convertimos esa energía se nos pega aunque sea algo de ella.

Según lo que he observado es como los grupos de personas: Si en el grupo eres la única persona a la que no le gusta hacer fechorías como a los demás, pero aún así lo haces porque no quieres quedarte atrás y así es siempre, al final lo terminarás haciendo porque quieres ya que al pasar tanto tiempo con ellos algo aprendes. Aunque así es también para los casos contrarios. Criaturas fascinantes y espeluznantes.

Tan fáciles de influenciar.

Los daños son pequeños pero al pasar el tiempo habrá más y más, lo que al final obtendré es una cantidad de daño irreversible, me destruirá y si no tengo cuidado al Reino conmigo.

En conclusión yo me marchitare, en algún momento perderé mi razón de ser.

Suspiro y me levanto, dirijo mis pasos para salir y para hacerlo repito el procedimiento de entrada.

Al salir observo desde donde estoy la energía de la barrera.

Estoy en lo alto del monte Sendero al paraíso.

Me siento y lloro porque me estoy desesperando ya que estoy empezando a sentir los cambios.

Al terminar de descargar mis frustraciones me levanto y tomo el sendero que me llevará abajo y de ahí devuelta al Reino, pero yo no voy ahí a menos que sea necesario.

Las cosas han cambiado porque siento que ya he cumplido con lo que quería mi corazón. Los ayude, hice que se ayudarán, nada más, pero aún así a ellos les gusta ponernos en un pedestal.

Tengo una cabaña a los pies del Sendero del paraíso y pasó todo el tiempo ahí, no me gusta estar rodeada de tantas personas y con el pasar del tiempo eso solo empeora.

Me gusta caminar y aunque puedo hacer la purificación en otra parte, a mí me gusta venir aquí y está más cerca.

Soy una muñeca de porcelana que ya tiene muchas fisuras, así que supongo que no falta mucho para que la siguiente Madeleine nazca, ella crecerá felizmente hasta que ya sea hora de ir a buscarla y llevarla conmigo a la purificación, te preguntaras si no hay entrenamientos previos o cualquier otro conocimiento, la verdad es que no.

Una Madeleine al tocar la barrera por instinto sabrá que hacer y solo cuando yo la vaya a buscar y le de el nombre ella despertará realmente.

Al llevarla a la purificación yo la ayudaré y al final ella convertirá mi energía que para ese tiempo ya será oscura, sí, la muñeca se terminara de romper.

Al llegar a lo que llamo casa, procuro llegar hasta el dormitorio para descansar.

¿Qué tanto tendré que esperar?

¿Seré capaz de morir? Yo espero que sí.

Suspiro y alejo todas esas preguntas que no me gustan y cierro los ojos.



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En el texto hay: romance, dimensiones, fantasia épica

Editado: 06.08.2026

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