Capítulo veintiocho; ¿Verdadera forma del ser?
Lanne Novrha.
Cuando regresé de la dimensión sobrenatural me encontré con todos exaltados y preocupados pero nunca imaginé que...
Suspiro y dejo ese pensamiento sin terminar porque no estoy de ánimos para eso.
Se supone que me vería con ella cuando todo acabará y no unas horas después de que la teletransporté aquí pero los planes no siempre salen según lo planeado y parece es lo más recurrente en mi vida.
Dejando de lado eso ahora estamos aquí de nuevo y ahora todo es diferente, se siente todo tan vivo, pero no solo eso sino que ahora todos han regresado y eso incluye la familia de Derivan y la... Mía. A este le emociona saber quiénes son y lo entiendo de cierta manera, ahora, yo no es que esté muy contento y no porque hayan sido malos padres o algo por el estilo sino que de cierta manera estaban encerrandome y sin ser capaz de ser yo libremente. Me gusta quién soy ahora y aunque los amo, después de todo son mi familia tengo que admitir un poco avergonzado por ello que no pensé mucho en ellos en todo este tiempo, pero creo que cuando estás buscando y probando quien eres realmente no le dedicas muchos pensamientos a quienes mantenían una reja delante de tí.
Aunque supongo que ver a la familia es bueno, el efecto que tuvo en Madeleine fue algo hermoso de ver y ahora noto que antes solo estaba por estar y que toda esa calidez que sentía de ella en parte la imaginé y la otra es que a pesar de todo ella nos entregó un poco de si misma a pesar de casi no quedaba nada. No entiendo cómo es que lo hizo porque ella perdió los diferentes amores que tenía rápidamente. Eso es para dejar a alguien sin moverse y morir sin siquiera sentirlo. Vacío.
Al parecer las personas a pesar de lo vacías que a veces están aún pueden ofrecer algo. Impresionante.
— ¿Dónde están?
Esa maldita pregunta la hemos estado escuchando desde que aparecimos de pronto donde sea que estamos y aunque sé a quienes se refieren yo no sé y aunque lo supiera no se lo diría y eso va para los demás.
No tengo idea de quiénes son estos seres y los demás sé que estamos iguales por sus expresiones, incluso Zared el amigo de Madeleine al que creíamos muerto y no era así tiene una expresión bastante confundida que no oculta ni un poco. Puede que esté mintiendo sobre no saber dónde están y no saber quiénes son estos seres, pero resulta que dichos seres pueden leer nuestros pensamientos así que me sigo preguntando porque simplemente no dejar de hacer esa estúpida pregunta que saben que no tiene respuesta por parte de nosotros.
Habemos seis personas aquí; Zared, Derivan, Taeyang, Johan, Made y por último yo.
Tenemos tiempo de estar aquí y solo estamos unos lejos de los otros en este espacio blanco sin salida y que además de nosotros se encuentran esas figuras humanoides hechas de energía pura, pero no se me hace conocida.
Frunzo el seño porque eso no deja de ser vueltas en mi mente y quiero una respuesta.
— Ah, ustedes son los dichosos Mak —murmura de pronto Zared en forma sería, pero al mirarlo me doy cuenta de que tiene una sonrisa bastante canalla—, su aspecto es un poco diferente de lo que me han dicho —su sonrisa de zorro se ensancha y se levanta para acercarse a esas figuras de las que todos nos habíamos alejados en direcciones diferentes, se mete las manos en los bolsillos delanteros de su sudadera azul—. Y su fuerza es solo cuentesillo para estar hechos de energía pura —esas figuras se levantan de lo que sean donde estaban sentados y se acercan a él rodeandolo y nosotros por instinto estamos haciendo lo mismo. No podemos morir aquí—. Pero «pura» es la palabra clave, ¿no? —termina diciendo con una sonrisita que pretende ser inocente pero al ver sus ojos sabes que no hay un solo rastro de eso.
— ¿Cómo es qué no vimos en tu mente que sabías quiénes somos? —preguntan a la vez y ahora yo también quiero saber eso.
Carcajadas es lo que sale de él y no puedo creer que se esté riendo y además de eso tratando a los estos Mak como los llamó él como unos cervatillos. Está demente.
— Aún cuando ustedes tres tratarán de meterse a mi mente no podrían a menos que yo lo permita, pero al hacerlo son míos —su sonrisa de demente nos hace saber que todo lo que dice es bastante cierto—, ¿Ven esto? —pregunta haciendo un puño flojo con unas de sus manos—, ustedes estarían ahí dentro y solo tendrían que hacer esto —apreta el puño fuertemente— para que sus patéticas existencias dejen de existir.
La sed de sangre que antes se sentía solo hace más que aumentar hasta llegar a un punto que es sofocante.
— ¿Quién eres?
Me pregunto cómo es que no están diciendo cosas como "te mataremos para que dejes de ser tan presumido", pero lo entiendo cuando Zared de pronto deja desbordar su maná que es abrumador y es ahí cuando noto que él es mucho más fuertes que estos seres pero solo estuvo ahí tranquilamente hasta que... Me percato enseguida de que algo debió pasar.
— Zared Hardy —es su respuesta y de una vez su energía vuelve a casi no sentirse.
— Un nombre no nos dice nada —es lo único que dicen.
Esto parece más una maldita prueba de algo que un interrogatorio.
Toca su barbilla como si estuviera pensando seriamente.