Un susurro al corazón

El comienzo

La vida es algo simple, pero que siempre llevamos la misma rutina, desde que me mude de la casa de mis 
padres todo a cambiado, pago renta con unas amigas, nos hemos mudado a Japón, ya tiene un par de meses, 
pero al contrario de mis amigas todavía no me acostumbro, o eso creo, en fin los cuarto no son muy 
grande las paredes, son de un color blanco con los bordes de color café claro, pero no me quejo con la renta que pagamos creo que es lo justo, mis amigas son dos pero una como si no estuviera se la pasa mayor mente afuera, es por eso que casi no la contamos en todo, su nombre es sandi la otra con la que estoy se llama molí las dos son algo desesperantes, cada una a su manera, sandi es una chica a la que le gusta salir todas las noches eso siempre y cuando no tenga que ir al trabajar al siguiente, tiene el pelo negro es lacio y me encantan sus ojos de color gris, molí es una chica muy 
organizada que le gusta que todo este perfecto cada detalle, ella tiene el pelo de color rubio aveces nos preguntamos si es rubio natural, y de sus ojos son azules, pero aceptémoslo nadie es perfecto en esta vida, así que yo solo soy yo, algo divertida no alocada ni seria soy feliz tal y como soy, a por cierto si se lo preguntan soy de de pelo quebrado castaño oscuro pero tengo la odiosa idea de pintarme las puntas de murado y mis ojos son un tipo de violeta es raro no,

- violeta ya baja a desayunar no soy tu mama para decírtelo dos veces - me dice con voz de mando.

- ok, ya bajo - me levanto no me gusta cambiarme si no hasta la hora de ir a la escuela mi ropa que uso para dormir, es un secreto, bajo unas escaleras no son muchas son aproximadamente unas trece, veo a molí sentada en la mesa esperando a verme, 

- vaya hasta que despertaste - se ve que esta enojada.

- si ya, bueno vamos prepararnos para la escuela a por cierto ¿como esta sandi?

Se queda viendo la mesa suelta un pequeña risa antes de volver a ver.

- pues ya sabes, se quedo toda la noche en una fiesta, no creo que se 
levante hasta al rato - le da un sorbo a su taza 

- eso que ni que pero ¿tiene que 
ir a la escuela?

Ve su celular.

- si pero eso es mas tarde, por eso no 
me preocupa, que me cuentas tu, ¿vas a ver a ese chico de la otra ves? - me ruborizó de solo pensar lo que dijo.

- ¿que es lo que dices? no se de que me estés hablando - volteo al otro lado -

- ahora te haces la desentendida, el chico de los helados, siempre vas por 
uno cuando el esta, ya sabes los días que trabaja - se me queda viendo raro 

- pero es solo por los helados, no 
malinterpretes las cosas oíste - creo que mi voz disminuye cada que miento.

- da igual, bueno, se que eres algo torpe para decir las cosas - le vuelve a dar un sorbo a su taza 

- no es cierto, bien que lo sabes - me paro en frente de ella.

- a ver dime cuantas veces se 
te a propuesto un chico - lo dice mientras se levanta.

- son bastantes hasta eso no 
voy mal - lo digo contando los dedos.

- si pero que pasa cuando te toca decir las cosas te quedas congelada, pareces paleta.

- bueno eso es distinto - se lo digo algo enojada.

- sabes que ya no estamos en la época de estar esperando si quieres 
algo hay que ir por eso y francamente amiga te falta valor - en eso tiene razón además de que no he encontrado al chico indicado.

- bueno tal vez tengas razón - Vemos que alguien va bajando las escaleras.

- por que tanto ruido, no se pueden callar solo un momento por favor - valla la bella durmiente se levanta.

- bueno solo por que vienes algo desvelada, que tal te fue en la fiesta sandi - esta hecha un desastre ni el maquillaje se quito.

- pues no me quejo el sonido 
estuvo muy emocionante pero lo demás fatal - daba un bostezo el decirlo también me dieron ganas de bostezar jeje.

- ni tanto sandi por que otras veces regresas temprano - Sierra los ojos mientras ve hacia el otro lado con los brazos cruzados.

- es verdad molí tiene razón esta vez casi llegaste amaneciendo casi a las 5:00 de la mañana - es raro que ella llegue tarde pero bueno es algo que no me sorprende viniendo de ella.

- bueno dejen de criticar que hay 
de comer - se sienta en la meza a lado de moli, a otra cosa no hay silla por falta de presupuesto, tenemos las almohadas de nuestras camas pero decimos que es para sentirnos en Japón jeje.

- no soy tu mama para hacerte el 
desayuno oíste sandi - se lo queda viendo Milo algo enojada.

- por que eres así conmigo, me siento mal apiádate de mi, por una ves en la vida - siempre empieza a molestar a molí, abrazandola de una forma muy rara, de verdad eso da miedo.

- ya sandi hazte para haya no me molestes - se trata de separar de ella pero para serles franca dudo que lo logre.

- solo si me preparas mi comida por 
favor, es todo lo que te pido molí por cierto, que talla de brasier usas - moli se sonroja tras escuchar a Sandy decir eso, a veces me molesta ver eso lo bueno es que tengo papel cerca para la ocasión.

- esta bien, ya te voy a preparar pero dejame si, con respecto a mi brasier, estas mal si piensas que te lo voy a decir - estaba alterada es normal siempre sede ante lo que dice sandi -

- gracias molí eres un amor - le manda un pequeño beso antes de levantarse.

- Si lo que digas - se retira a la cocina.



Dom

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En el texto hay: un susurró al corazón

Editado: 04.01.2019

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