Un valle sin fin

CAPÍTULO 12 - Pequeños momentos

Realmente es complicado saber qué queremos, y más cuando aún no estamos cómodos con las cosas que nos rodean.
Es normal que siempre queramos tener lo mejor, pero ¿te has detenido a pensar en qué cosas realmente no le tomamos importancia?.

Hay muchas cosas que omitimos solo por el simple hecho de querer tener lo mejor; vivimos enfocados y disfrutando algo que aún no tenemos, y le quitamos la importancia a las cosas simples de la vida.
Las cosas simples de la vida... ¿a qué me refiero con esto? Realmente no valoramos el tiempo que pasamos descansando, mirando un atardecer, o una plática con nuestros amigos.

Pero es normal hacer esto, ya que creemos —o mejor dicho, estamos seguros— de que al día siguiente volveremos a realizar lo mismo.

Realmente vives en un bucle sin fin, y así será tu vida si no prestas atención y valoras los pequeños momentos. Esa pequeña plática con tu familia, ese pequeño abrazo de feliz cumpleaños, ese pequeño momento que tuviste con tu pareja o algún familiar que lastimosamente ya no está.

Realmente no puedes seguir creyendo que todo es eterno. Sé que sabes que nadie es eterno, pero tus acciones demuestran y te hacen creer que así es la vida.
Pero caes en un choque de realidad cuando pierdes ese pequeño momento de manera permanente, y ahí es cuando te das cuenta de que no valoraste ni le diste la importancia correcta a esa persona o ser vivo. Muertos valemos más, al parecer; o es que la vida es tan simple y momentánea que ya no le tomas importancia.

No le tomas importancia porque sabes que así será por un buen tiempo, y ese pensamiento te hará caer una y otra y otra vez en ese bache de decepciones.

Es normal que decepciones a los demás, pero decepcionarte a ti mismo o misma es algo que no te puedes permitir.

Pero él no valorar los pequeños momentos te hará caer en esos baches. La culpa y el arrepentimiento surgirán en ti, pero ya de nada servirá. Solo te queda vivir con el recuerdo positivo o negativo de esa situación.

El tiempo no puede retroceder y no lo hará solo por ti, ya que, al final de todo, nosotros solo somos un "clic" en un mundo de máquinas de escribir. Un clic que es efímero, un clic que no se nota; solo se nota cuando te das cuenta de que esa tecla no era la que querías pulsar, pero te das cuenta de ese error cuando ya es demasiado tarde.

Y tocará empezar de cero, pero eso nos hará valorar poco a poco esos momentos y esos detalles tan diminutos que no tomamos en cuenta.

La vida es efímera y muy linda.

Crea pequeños momentos con personas gigantes o contigo misma o mismo, tú también eres relevante.

"No esperes a que el silencio te enseñe el valor de una palabra, ni que la ausencia te
explique la importancia de un instante; la vida se escribe sin borrador, y cada pequeño clic es nuestra única oportunidad de dejar huella."




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