Noah
—Tururú, tutú, turururú, tutú—tarareo mi canción favorita del mundo.
—Jovencito-se dirige a mi un señor tan elegante como desconocido—. ¿Conoces a una niña llamada Annie Shellstrop?
—¿Me dice a mí?
—¿La conoces o no?
—Sí.
—Unos chicos la están molestando, se subió a ese tren y dice que está perdida.
—¿No es una estafa?
—¿Cómo va a ser una estafa, pequeño idiota?
—Bueno, bueno. Ya vooooy—le respondo, irritado.
Hace unos años me estafaron unos niños mientras bailaban canciones inventadas, desde ahora nada me sorprendería. Eso fue en la escuela.
Pero bueno, al final decidí correr al tren para que no se fuera sin mí, aunque fue un poco difícil, pues la avenida principal está llena de gente ansiosa por subirse. Te empujan y te rascan solamente por conseguir un asiento vacío, por eso no lo uso. Pero tengo que buscar a mi hermanita.
Jennifer
El camino a la biblioteca de Winnie's es muy bonito, la calle siempre está vacía, el suelo es de rocas lisas, iluminan con tiras de mini focos, hay puestos que llevan mucho tiempo, y no hay tanto ruido. Por eso acostumbro a escuchar música en mis audífonos, pero hoy es la excepción porque los olvidé en casa.
—Disculpa—se dirige hacia mí una mujer de mediana edad que no logro reconocer—. ¿Conoces a Annie Shellstrop?
—¿Me preguntas a mí?
—¿La conoces o no?
—Sí, la conozco.
—Dice que está perdida, está arriba de ese tren.
—Aah, pues que se baje y ya se despierde.
—¿Se qué?
—Se despierde, verbo desperder. O sea, deja de estar perdida—agrego torpemente.
—Es que unos chicos la están molestando, tienes que ir.
—¿Es una broma?—contraataco—. ¿Es una estafa?
—¡Que noooo!—grita irritada—. ¡La están golpeando!
—Bieeeeeen—digo finalmente—. Tendré que ir..
Me fastidió mucho que me distrajeran de mi agradable camino a la biblioteca, pero quizás estaba en peligro ya que es muy tonta.
Subí al primer vagón y no había nadie, todo fue una tonta broma. —eso pensé, pero empecé a escuchar ruido en el vagón de al lado, eran gritos de una chica. Tuve que acercarme a la pared del vagón para distinguir que decía:"¿Annie, eres tú?". No era la voz de una chica, era la muy distinguible voz de Noah.
Abrí las puertas que separaban a los 2 vagones y vi a Noah, y por alguna razón, este dio un salto al verme.
—¿¡Qué haces aquí!?—preguntamos los 2 al mismo tiempo.
—Me dijeron que mi hermana estaba aquí.
—A mí me dijeron que tu hermana estaba aquí.
—¿Será cierto?
—Obvio no, todo esto es una tonta broma, vámonos ya.
—Solo hay un problema.
—¿Cuál es el estúpido problema?
—Desaparecieron las puertas—suelta Noah mientras señala las paredes donde antes habían puertas.
¿Capítulo 2?
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en el habra una trama de tragedias, en el libro hay romance, tiene un final agridulce
Editado: 01.08.2026