Un viaje al fin del mundo

Capítulo 1, "¿Conoces a Annie Shellstrop?"

Noah

—Tuuuururutú, Tuuuururutú —tarareo mi canción favorita en voz baja mientras recorro la avenida de Matheson.

—Hola, jovencito.

—¿Me está hablando a mí?—pregunto dudoso.

—Sí, ¿Conoces a una joven llamada Annie Shellstrop?

—Sí, la conozco. ¿Por qué?

—¿Ves ese autobús de ahí? —suelta aquél señor misterioso—. Pues una jovencita con ese nombre me dijo que si te podía pedir que fueras a buscarla.

—¿No es una estafa?

—¿Cómo va a ser una estafa?

—Bieeen, iré.

Gainesville es un pueblo medio grande con vibras universitarias. Hay muchos árboles y los barrios residenciales acostumbran a estar casi vacíos. En cambio, el centro y la zona donde está el campus de la UF están llenos de gente casi todo el tiempo, y, desafortunadamente, ahora estoy demasiado cerca del autobús de la ruta quince. Por lo que, ahora mismo, estoy rodeado de muchos universitarios.

Annie nunca necesitó mi ayuda en público, simplemente hacía todo sola. Por lo que me resulta demasiado raro el hecho de que me pida ayuda, y más porque fue a través de un extraño.

Caminé durante unos 3 largos minutos y por fin llegué al autobús, aunque estaba tan lleno que tuve que ir casi pegado a la puerta. Al lado de mi estaba una mujer de mediana edad, así que le hablé.

—Disculpa, ¿No ha visto a una niña de unos 13 años por aquí?

—¿Eres Noah Shellstrop?, tu hermana me habló y luego se fue. Me dijo que iba a ir en un tren a Nueva York.

—¿¡Nueva York!? —le reclamo, aunque sé que ella no tiene la culpa—. ¿Me podría decir cómo llegar a la estación de Palatka?

—Llegas a la última estación, tomas un taxi hacia la estación de Jacksonville y te subes a un tren con dirección a Palatka.

—Muchas gracias —Quedé aún más confundido, pero suena fácil, así que no me quejo.

El autobús tardó 15 minutos en llegar a la última estación, cada vez estaba más vacío, así que al final me tocó ir sentado cerca de la puerta. Esa estación se llama Rosa Parks y es una estación de autobuses urbana al aire libre de tamaño mediano. hay varias plataformas largas cubiertas por techos de metal azul, muchos autobuses del RTS con tonalidades naranjas y azules, bancas de metal, botes de basura, pantallas digitales y mapas grandes que muestran los horarios y rutas.

Me giro a la derecha y veo el edificio de ladrillos rojos. Es un pequeño edificio de un piso, tiene ventanales grandes y es la oficina de información del RTS, recuerdo que mi abuela me dijo que antes era una estación de trenes, pero la restauraron en 2007 y se convirtió en la estación de autobuses de Rosa Parks.

Para no interferir con los andenes donde entran y salen los autobuses del RTS, los taxis acostumbran a recoger a sus pasajeros en la acera de la entrada principal, que está a unos pasos de aquel edificio histórico.

Pero los taxis tradicionales tardan tanto que si pido uno, llegará cuando Annie sea una anciana con verrugas en los pies. Así que saqué mi teléfono y pedí un transporte exprés.

☺☻

—¿Por qué me pediste que viniéramos? —me reclama Liam.

—Necesito un favor.

—¿Qué quieres?

—Llévame a Jacksonville.

—¿¡Te volviste loco!?

—Es que necesito ir a Palatka.

—Me confundes, ¿Quieres ir a Palatka o a Jacksonville?

—A Palatka.

—¿Y por qué me pides que te lleve a Jacksonville?

—Porque tomaré un tren a Palatka, ¿Olvidas que aquí no hay trenes?

—Pero hay una carretera directa a Palatka. Y queda más cerca de aquí.

—Entonces llévame a Palatka, amigo —le suplico, y creo que notó la urgencia en mi voz, porque asintió después de unos segundos.

—Me debes una, Noah.

—Te debo 1000, pero corre.

—Pero antes.. tomaremos una parada.

—¿A dónde?

—A duckpond.

Jennifer

Leo el cartel de fondo negro y letras blancas que dice -NE 1st ST- y confirmo que ya casi llego a mi destino. He visitado la biblioteca de Winnie's todos los días desde que tengo memoria, incluso puedo llegar con los ojos cerrados, solo que no lo hago porque me da miedo caerme. La librería de mi amiga está al final de la calle, por lo que empiezo a ver sus ladrillos rojo oscuro y sonrío. En realidad, la biblioteca es de sus padres, pero le pusieron ese nombre cuando Winnifred nació, incluso la pondrán a su nombre cuando ella sea mayor de edad, qué suerte.

El vecindario de Duckpond es histórico, incluso los carteles de las calles son de color negro, o sea, está en un rango muy alto. Tiene unas vibras muy de película de terror. Las residencias aquí son amplias y con un estilo muy único. la acera está cubierta de robles que hacen una clase de "techo" arqueado, y siempre está vacío. Me sorprende que Winnie tenga buenas ventas en esta zona, quizá la gente lee mucho.

Hoy olvidé mis audífonos, así que tengo que conformarme con oír el ruido de los pájaros y de las hojas de los árboles moviéndose por el aire. Creo que de tanto silencio estoy empezando a imaginarme la voz de Noah, se escucha como si me estuviera susurrando al oído.

—¿Por qué no me haces caso, idiota? —Me giro para comprobar que, en realidad, Noah sí me estaba susurrando al oído.

—¿Qué mierda haces aquí? —le reclamo en el mismo tono, intentando ocultar que me asustó. Pero creo que no me salió muy bien, pues soltó una carcajada ronca. Odio lo bien que se ve cuando ríe, me dan ganas de patearle el osico a ese perro.

—Necesito un favor muy, muy grande. Te deberé toda la vida si quieres.

—¿Qué quieres? —Pues bien, logró despertar mi curiosidad.

—Que nos acompañes a Palatka.

—¿¡Te volviste loco!?

—¿Por qué todos preguntan lo mismo?

—Está bien —Acepto luego de soltar un suspiro tan grande que estoy segura de que exhalé todo el dióxido de carbono que tenía en mis preciados pulmones.




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