Noah
Liam aceptó ser el conductor, Eloise de ofreció de copiloto, yo me senté en el asiento de atrás del conductor, y Jenn se sentó detrás de Eloise.
Vaya que usas tu libertad de expresión, amigo.
—¿Cómo terminamos en esta carretera, amigo?, ¿Eres un fugitivo ahora?
—No seas idiota.
—Te dije que oler los marcadores de Jenn no te iba a dejar nada bueno.. —Agrega Liam con sarcasmo.
—Ya me hartaron. Se perdió Annie.
—¿¡Que Annie se qué!?
—¿Y cómo lo sabes?
—Un señor me lo dijo.
—Mierda, Noah. ¿Estamos aquí por un señor apestoso?
En mi defensa, se veía de fiar, pero no se los diré porque no merecen saberlo.
—¿Ya la llamaste?
—No se me ocurrió..
—Mierda, Noah —repite Liam.
—Pues llámala.
Traté de llamarla cuatro veces, pero me mandó a buzón de voz.
—Bien, te creo.
—Estaremos más de una hora y media en este carro, ¿Ideas?
—Verdad o reto.
—Bien, ¿Verdad o reto, Noah?
—Verdad.
—¿Cómo pudiste ser tan idiota como para creerle a un estúpido señor y llevarnos contigo a otra ciudad?
—Ya no juego.
—Pues hay que hablar de cosas simples, ¿Les digo qué pasó con Na?
Daré un poco de contexto, Na es un coreano tonto que se mudó a Gainesville hace un semestre. Pero Jenn es una transtornada que ama a los coreanos, así que le ayudó a perfeccionar su inglés durante un tiempo. Se "enamoraron" en dos meses y se hicieron novios. ¿Acaso tienen el cerebro en las patas o por qué creen que en dos meses se pueden enamorar de alguien?
En mi larga vida de 17 años y medio, solo me he enamorado una vez. Y no me di cuenta en unos diminutos dos meses, o sea, ubícate, Na.
—¿Qué pasó con Na? —Pregunto con curiosidad.
—Tenía una novia en Busan el muy idiota.
—¿Pero él no es de Seúl?
—No, es de Busan.
—Bueno, es la misma mierda. Todos son unos infieles en Corea del sur.
—Qué prejuicioso, Noah.
—Me hice amiga de Ji-woo.
—¿Así se llama?
—Sí, tuve que aprender coreano en dos meses.
—¿Y qué pasó?
—Terminaron, ahora ella tiene otro novio.
—Júralo.
—Se los juro, soy impresionante.
—Más bien eres una metiche.
—Una increíble metiche.
—Noah, a todo esto, ¿Qué mierda hace tu hermana en Palatka?
—Irá a Nueva York.
—¿Y cómo sabes?
—Es el camino que siempre tomamos para ver a mi mamá.
—¿Y por qué iría?
—Porque volvimos a pelear con mi papá.
—Qué mierda.
—Sí, qué mierda.
—¿Qué harían ustedes si les dijeran que mañana desaparecerá el mundo?
—Escaparía de casa —No es ninguna sorpresa cuando viene de la boca de Jen, pues no se lleva bien con sus padres.
—Yo probaría cosas no comestibles, como el jabón o la crema corporal.
—Besaría a todos los chicos que me han gustado.
—Yo exploraría lugares a los que nunca he ido.
—Qué buena idea, Eloise. Me encantaría ir besando gente por ahí.
—Cochinas.
—Tú eres el cochino, ¿cómo te vas a ir por ahí probando sabe qué tantas cosas?
—Prueba popó de perro también.
—Y tú visita alguna biblioteca, ya que nunca has ido a una. Pedazo de analfabeto.
—Y tú ya deja de escaparte por las noches, que si alguien te ve a oscuras, de seguro se muere de un susto.
Terminamos soltando muchas risas tontas, y la muy confianzuda de Jen subió sus cortos pies a mi regazo y usó mi sudadera como almohada. Para colmo, la muy cochina se quitó los tenis.
—¿No quieres una pijama y un antifaz de una vez, princesa?
—Mejor un vaso de agua.
—Menuda idiota.
Aún así, no me disgusta.
—¿Si saben que llevamos ventiocho minutos de camino apenas?
—Veintiocho minutos y Jen ya se va a dormir.
—No me voy a dormir, nana.
—Eso, trátame bien.
—¿Cómo voy a tratar bien a mi esclavo?
—Ya quisieras.
—¿Ya decidiste cómo nos iremos?
—En el carro de Liam, obviamente.
—¿¡Que qué!?
—Liam abre los ojos de par en par al oír eso.
—Eso me parece bien, menos gasto.
—Pues manejas tú, Noah.
—Yo solo tengo diecisiete años y medio, es ilegal.
—¡Pues yo acabo de cumplir los dieciocho el mes pasado!
—Eso suena legal.
—Tranquilos, yo igual tengo dieciocho —aclara Jen, seguro notó la tensión de Liam.
—Genial.
—Pues apenas llevamos treinta y un minutos de camino, actualizaré el mapa para ver en cuánto llegaremos.
—Ojalá sean solo ocho horas..
—Pues casi, solo serán veintiún horas.
—¿¡Veintiún horas!?
Pobre Liam, le haremos perder la cabeza.
—Juguemos a algo —propone Jen—. Cada uno dirá un secreto, CON DETALLES.
—Bien, empiezo yo —declara Louise—, me caía mal Liam hasta hace un año.
Me esperaba algo mucho más fuerte, aunque sí es algo relevante porque los 4 tenemos siete años como grupo de amigos.
—¿Por qué?, soy el más divertido de los cuatro.
—¿Y por qué te empezó a caer bien?
—Porque es medio divertido, aunque antes era un idiota.
—La verdad es que sí, tuvo hasta 2 novias al mismo tiempo.
Aunque creo que ni Louise ni Jen lo notaron, Liam se tensó.
—Quizá tuvo sus razones —lo defiendo, porque yo sé que sí las tuvo.
—Bien, sé que todo fue por algo, pero no me gustaría un novio así —argumenta Loise, y fue una tremenda patada en el ego de Liam, pues Louise le ha gustado desde que la conoció en la secundaria.
Y, de pronto, el ambiente estaba lleno de tensión.
—Me toca decir mi secreto —estoy seguro de que solo lo dijo para quitar la tensión.
—¿Te has besado con todos los que te encuentras? —digo con sarcasmo.
—No, nunca me besaría contigo, aunque quizá con Eloise sí. —Auch, cada vez las patadas al ego son más fuertes, aunque no me guste Jen, siempre he notado cierto tipo de tensión. Pero ahora creo que solo es mi imaginación, pues ha tenido 3 novios en toda su vida, y ninguno de ellos soy yo.
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en el habra una trama de tragedias, en el libro hay romance, tiene un final agridulce
Editado: 21.08.2026