Un viaje al fin del mundo

Capítulo 4, "¿Qué rayos, Jen?"

Noah

Nos paramos en un tramo comercial y pavimentado de 4 carriles rodeado de tiendas, gasolineras, restaurantes de comida rápida y algunos locales vacíos.

Durante los 40 minutos anteriores, yo iba de copiloto y Jen estaba manejando mientras que Liam y Eloise estaban atrás.

—Te toca manejar, Liam —festeja Jen en un tono divertido.

—Está bien, yo manejo..

Solo Liam y Jen intercambiaron sus lugares, así que yo seguía de copiloto.

Jennifer

Desde que tengo memoria me he restringido la comida chatarra, apenas al sentir su olor me dan ganas de vomitar. Ni siquiera Noah me da tanto asco como las papas fritas.

—Prepárate, Jen. En cuarenta minutos te tocará manejar.

Me asomé por la ventana y recargué la cabeza. Era un día nublado y hacía un poco de frío, lo que no me sorprendió ya que en las noticias de las 7:00 dijeron que hoy iba llover.

Con la intención de distraerme un poco, tomé el empaque de galletas y lo examiné: Eran unas galletas con chispas de chocolate de la marca Chips Ahoy!, seguido de la bolsa de papas fritas: Unas papas fritas naturales Lay's. Continué con la botella de agua: Una botella de un litro de agua natural de la marca Zephyrhills, es la marca de agua embotellada más famosa en Florida. Con razón el precio tan elevado.

Y terminé con los chicles: En el empaque decía Extra, mint-flavored gum, básicamente chicles de menta de la marca Extra. De estos sí que tomé uno. Para mal o para bien, es lo único que he comido en 7 horas. u 8.

—¿Quieren escuchar música?

—Sííí, ¡pero yo la quiero elegir! —nos sentencia Eloise.

Eloise conectó su teléfono al bluetooth de la camioneta de Liam y empezó a sonar la canción I trought I saw your face today. Seguida de Enchanted. Después me dio su teléfono y elegí Wait a minute! y Every breath you take. Se lo pasé a Liam y escogió Cheerleader. Noah terminó nuestra sesión de karaoke improvisado con I Gotta Feeling.

Después de eso me quedé dormida de nuevo, esta vez con la cabeza en el regazo de Eloise. Perdí la cuenta del tiempo y cuando abrí los ojos, vi desde mi ángulo por la ventana y ya se veía el atardecer. ¿Pero cuánto tiempo me dormí?

Me levanté de golpe y vi a Liam manejando mientras discutía con Noah.

—...una estúpida idea!? —le reprochaba Noah a Liam, no quedaba ni un solo rastro de la felicidad que acostumbraba a tener su cara. Se detuvo y cambió su expresión al verme, pero esta vez me era imposible descifrarla.

—Perdón, no quería interrumpirlos..

—No pasa nada —me dice Noah, mirando a su ventana. Se notaba muy tenso.

—¿Me dormí mucho tiempo?

—Cinco horas.

—Oigan, ¿Pasa algo? —nos pregunta Eloise mientras se quita sus audífonos inalámbricos.

—No, nada —espeta Liam igual de tenso que el que está a su lado.

—Oigan, yo quiero manejar. ¿Puedo?

—Si quieres..

Así fue como Eloise se fue al asiento del piloto y Liam de copiloto mientras que Noah y yo estábamos atrás.

Los primeros 2 empezaron a hablarse ahí adelante, así que decidí hacer lo mismo con Noah. Bueno, antes de que el me mirara preocupado antes de darme oportunidad de hablar.

—No has comido nada, ¿Verdad?

—¿Yo? —pregunto torpemente.

—Ten, come. —me suplica Noah, pasándome el paquete de galletas— Sé que no te gustan, pero no has comido nada desde que salimos de la escuela.

Me obligué a comer 1 galleta solo porque Noah me estaba mirando y me ponía de nervios.

—¿Tienes frío?

Me dieron vergüenza los 3 minutos y la mirada que me tuve que echar al espejo para poder entender su preocupación. Y entendí rapidísimo lo que me estaba pasando: Piél más pálida de lo normal, sudor, labios morados, estaba temblando.. era obvio mi episodio de Presíncope.

—Bien —fue lo único que pudo salir de mi boca antes de empezar a ver todo negro. Sabía perfectamente qué hacer en estos casos porque me pasaba muy seguido, pero nunca me había pasado con mis amigos viéndome. Eso solo empeoró la situación.

—¿Qué mierda está pasando, Jen? —me gritó Noah, pero yo lo escuchaba como un susurro porque los oídos me timbraban.

—Eloise, detente —dice aguien, no puedo reconocer quién es.

En ese momento para mí fue imposible moverme, así que solo me quedé sentada.

Noah

Estaba empezando a entrar en pánico, Jen no se movía, ni decía nada. Cada vez agachaba más la cabeza y pestañeaba más lento.

No me di cuenta de en qué momento se bajaron Liam y Eloise del carro, abrieron la puerta de Jen y la jalaron de los brazos para bajarla del carro.

Logramos que Jen se parara al lado del carro y ella abrió la boca, como si le costara respirar.

—¿Qué mierda está pasando, Jen?

Jen no nos respondía, ni siquiera sé si nos estaba escuchando.

—¿Qué rayos, Jen?

Y, sin que nos diera tiempo de reaccionar, se desplomó en mis brazos.




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