El Ultimátum de la Pizarra
Tras la épica victoria en San Siro, el entrenador nos citó en Valdebebas. El mensaje fue directo: "Tenemos diez partidos de Liga antes de volver a la Champions. Si queremos ser campeones y llegar a Europa con autoridad, quiero los 30 puntos. Es un todo o nada". Aceptamos el reto. Nuestra casa se convirtió en un monasterio de entrenamiento y recuperación.
El Camino de los Diez Pasos
• Partido 1 (vs. Valencia): Un duelo rocoso. La defensa rival nos cerró los caminos, pero al minuto 78, filtré un pase para Lucas, quien asistió a Héctor para el 1-0 definitivo. Tres puntos sufridos.
• Partido 2 (vs. Real Sociedad): Exhibición de Lucas. El genio marcó un gol de antología eludiendo a cuatro defensas. Ganamos 2-0 con un remate final de Héctor tras un rebote.
• Partido 3 (vs. Betis): Mi primer gran partido como goleador en Liga. Marqué de tiro libre al ángulo y luego asistí a Héctor para el 2-1. La Trinidad empezaba a dar miedo.
• Partido 4 (vs. Getafe): Un partido "sucio" y físico. Recibimos muchas faltas, pero la disciplina nos mantuvo a salvo. Héctor marcó de penal y ganamos 1-0.
• Partido 5 (vs. Villarreal): El "Submarino Amarillo" nos complicó. Íbamos perdiendo, pero en el segundo tiempo, Lucas y yo dominamos el mediocampo. Empaté yo y Héctor puso el 2-1 al minuto 90.
• Partido 6 (vs. Athletic Club): En el hostil San Mamés, la Trinidad Blanca dio un recital. Ganamos 3-0. Goles de Lucas, Héctor y un remate mío desde fuera del área. El liderato ya estaba a tiro.
• Partido 7 (vs. Osasuna): Bajo una lluvia incesante, el barro nos recordó al campo de tierra de Colombia. Nos sentimos en casa. Ganamos 4-0 con un "hat-trick" de Héctor 'El Cóndor' Valdés.
• Partido 8 (vs. Celta de Vigo): El cansancio empezó a notarse. Fue un partido de ida y vuelta. Lucas inventó una jugada imposible y asistió dos veces. Ganamos 3-1.
• Partido 9 (vs. Espanyol): Estábamos agotados, pero el honor nos mantenía en pie. Marqué el primer gol y Héctor selló el 2-0. Nueve de nueve. La prensa española ya nos llamaba "La Dictadura Blanca".
• Partido 10 (vs. Mallorca): La gran final de la maratón. El equipo rival se encerró con cinco defensores. La fatiga era extrema, pero la conexión de nuestra vivienda compartida brilló. Triangulación entre los tres y gol de Lucas. Al final, un centro mío permitió que Héctor volara para el 2-1.
Misión Cumplida
Al sonar el silbato tras vencer al Mallorca, caímos al suelo exhaustos. Habíamos logrado lo imposible: 10 partidos, 10 victorias, 30 puntos. El Real Madrid era ahora el líder solitario de la Liga y la "Trinidad Blanca" era la dueña absoluta del fútbol español.
—Lo hicimos —dijo Lucas, con las piernas temblando de fatiga—. Treinta puntos. No fallamos ni una vez.
—Ahora —respondí yo, mientras el técnico nos abrazaba con lágrimas de alivio en los ojos—, que venga la Champions. Ya no somos los novatos que perdieron 5-0 en Múnich. Ahora somos los dueños de la Liga y el equipo a vencer en Europa.
Habíamos limpiado nuestro nombre en España. El siguiente paso era la revancha continental. El destino nos ponía de nuevo frente al Bayern Múnich, pero esta vez, ellos vendrían a nuestra casa, al Santiago Bernabéu.