Una carta de amor a la vida

Capítulo 3

Octubre 10, 2022

Estuve mucho tiempo pensándolo, dándole vueltas al asunto, comentandolo a la almohada, supongo que una parte de mi siempre quiso huir de aquí

Me levanto, me niego a pensarlo más, tomo la maleta que usaba antes para el gimnasio, tomó algunas blusas y faldas, poca ropa interior y por si acaso el cargador de mi telefono, pongo tan pocas cosas que incluso le queda espació a mi maleta, supongo que así es, mi vida se resume a esto, que patetica

Voy al banco y saco todo mi dinero, regreso a casa directo a comer con mis padres

Nos sirven la comida, agradezco y empezamos a comer— Linda, hemos estado viendo los lugares para el tratamiento y — mi padre comienza a hablarme sobre todo eso, esta bien, creo, supongo que es lo que la gente hace cuando se enferma, busca estar sano de nuevo

Pero yo no, con esto no— Yo no quiero recibir el tratamiento… no quiero más estudios, cirugías, mucho menos quimio

Madre escupe su agua, padre me mira con la boca abierta, supongo que no es para menos, no podía esperar que lo aceptaran con una sonrisa y ya, ellos no lo entienden— Pero hija, tienes que luchar— me dice mi padre

—¿Y para qué?— ellos no entienden mi pregunta, siento que incluso piensan que soy estúpida

— Pues para vivir, cariño

Eso no es una buena respuesta, no para mi, no es suficiente — ¿Para qué hacerlo? Si ya no puedo patinar y eso era mi vida

Les abro mi corazón, les expreso como me siento; Madre se levanta enojada— No seas tonta, Kathleen, hay mucho más en la vida que solo ese deporte

No, no para mi, así que ahora no entiendo porque debería aferrarme a la vida— ¿Como que?— pregunto, un poco tímida, no quiero pelear

Ella me tuerce los ojos— ¡Qué importa!, te trataras y es una orden, no está a discusión

— ¿Por qué no lo estaría? El cáncer está en mi cuerpo, no en el tuyo, yo no quiero tratarme

Yo tambien me levanto de la mesa, padre trata de tranquilizarnos— Hija, por favor, esta es una desicion dificil

Me molesta que piensen que lo tome a la ligera— Lo sé, lo sé porque quién morirá seré yo

—¡Tú no morirás!— me grita, todos quedamos en silencio, siento como se me eriza la piel. Mi padre se levanta, me toma de los hombros— Kath, hay cosas hermosas en la vida por las cuales luchar

Lágrimas empiezan a caer por mi rostro— Lo único que me importaba en esta vida era mi deporte, ahora que no lo tengo entonces yo no le encuentro sentido, ¡Mírame padre! ¡Cojeo! — sollozo— ¡No sé qué significa la vida! Jamás he ido a un concierto, nunca me he embriagado, no he ido a ninguna fiesta, no he tenido un empleo, aun no me aceptan la tesis, no he amado y no me han amado, ¡Tengo 21 años y no he vivido! — Mi padre me abraza, siento sus lágrimas caer sobre mi hombro, lo separo para que me vea— No he vivido y no se si quiero hacerlo

Con eso lo rompí, me di cuenta pues lo pude ver a través de sus ojos, crecemos sabiendo que enterraremos a nuestros padres y nos sepultaran nuestros hijos, se que ellos no quieren enterrar a su hija menor

Mi madre se acerca más a mi, pienso que me abrazara, pero no es así, se mantiene firme, con esa postura implacable que la caracteriza, jamás baja la guardia — El cojeo desaparecerá, no seas imprudente

Trato de ser igual de fuerte— ¿Y qué cambio haría eso? Si aún así tengo músculos tan frágiles como los vidrios que han sido pegados con cinta, no quiero vivir recordando lo que era e imaginando lo que no puede ser

Madre parece no entender mi dolor, sé que tampoco acepta mis decisiones— ¿Y qué harás? ¿Te dejarás morir siendo una don nadie? Yo no críe una cobarde

Quisiera decir que sus palabras me lastiman, pero para este punto ya no siento nada

Me quedo parada, me muerdo el labio inferior, padre trata de calmarla, yo aprovecho para irme a mi habitación; Me siento en el cuarto y miro todo a mi alrededor, siempre crecí con lujos, con regalos, con sirvientas que me lo hacian todo, con disciplina, pero siempre existió en mi ese vacio, vacio que desapareció en el momento que me enamore del patinaje artístico

Mis pensamientos son interrumpidos por el sonido de mi teléfono, mi hermano me esta marcando, me preparo mentalmente unos segundos y después respondo— Hola Kath

—¿Qué quieres, Matt? — respondo, enojada y abrumada

— ¿Ya no puedo llamar a mi hermana favorita?

Tuerzo los ojos, me enojo y me entristezco— Soy la unica que tienes, idiota y aun así no creo ser tu favorita, llamas dos dias tarde

Él suspira— Sé que debí marcar cuando padre me dijo del cáncer, me preocupe, enserio y no sabía cómo hablarlo contigo

Lo interrumpo— No, Matt, por lo de mi enfermedad no, por mi cumpleaños—Supongo que así será de ahora en adelante, toda mi vida girará sobre el cáncer

—Ay, pero si te mande un obsequio y una nota de felicitaciones

—Wow, una nota, soy tan afortunada, te estas convirtiendo en nuestros padres

Suspira, él odia que lo compare, digo, amamos a nuestros padres, pero aun así no deseamos ser como ellos— Okey, entiendo, lo siento

—Esta bien, se que el tener una esposa embarazada de 8 meses es más importante que una tonta hermana menor

—No digas eso, eres mi pequeña Kath— escucho como se le corta la voz— Estamos planeando ir a verte en unos días, ya sabes, para platicar

Trato de quitar la mano invisible que aprieta mi garganta— Si vienes a tratar de convencerme de que me trate, Matt, entonces no pierdas tu tiempo

Pasamos los siguientes 45 minutos hablando de eso, lloro cuando me implora que acepte tratarme— Hablamos cuando llegues, te esperare— miento

Colgamos

Se que para ellos no tiene sentido el que yo no desee luchar, pero a mi se me hace egoísta que me imploren y me hagan sentir mal por tener mis propios deseos

Tomó una hoja blanca y una pluma negra, mi mano tiembla pero aun así empiezo a escribir

Para mis padres y Matthew:




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