Una carta de amor a la vida

Capítulo 4

Octubre 11, 2022

Camino a la estación de autobuses, fueron varios kilómetros que con el dolor de la pierna se sintieron mucho, pero tampoco llevo prisa

Me acerco al mostrador, una señora mayor y un poco adormilada trata de darme una sonrisa— Me puede dar un boleto, por favor

Me mira curiosa— ¿A donde?

Alzó los hombros— Realmente no importa

Me mira de abajo hacia arriba, toma una pluma y luego me entrega una nota— Esos son los autobuses que salen mañana a primera hora, sientate y piensalo bien— le sonrio y le agradezco, creo que tiene razón

Camino a los asientos, pero estos están ocupados por un señor que se ha quedado dormido sobre estos, no quiero molestarlo así que camino a otro lado viendo la nota y analizandolos, creo que debería investigar un poco sobre estos lugares

Me recargo en una columna, siento una mirada y me asusto un poco, pero al buscar la mirada me doy cuenta que es una mujer, viste de negro y una gran chamarra, me mira seria y yo le doy una sonrisa, tarda pero me la devuelve, yo regreso a lo mio

— Oye— me llama, se acerca a mi

— Hola

Se mantiene seria— Estar sola a estas horas puede ser muy peligroso, niña

— Nunca dije que estuviera sola— le respondo

Me da una sonrisa, ve mi mochila— ¿Viajas de mochilero, no? — No le respondo— Ven, te invito a desayunar

Se sube a su motocicleta y la prende, miro a mi alrededor, nunca he confiado en las personas, pero al verla se que no tengo porque temerle— No me secuestraras o algo parecido, ¿Verdad?

Ella ríe— No, niña, claro que no— asiento y subo con ella. Se perfectamente que si fuera una persona con malas intenciones no me lo hubiera dicho, pero aun así quise preguntar, condujo por un par de minutos, nos detenemos enfrente de un bar muy grande “Lilith's Hell Ride”, la mujer me invita a pasar, al entrar todas saludan a la mujer

Me invitan a sentarme—Ahora te traen el desayuno— Le agradezco, sin levantarme observó el lugar, lleno de mujeres de todas las edades, con ropa negra o de cuero, muchas llenas de tatuajes, con una sonrisa, se sienten seguras — Es muy peligroso que estés sola por ahí, niña

—Llevo gas pimienta en la bolsa— ella se carcajea, le estiro la mano—Soy Kathleen

Me da la mano de regreso—Un gusto, soy Carmen, pero ahora dime lo importante, ¿Que es lo que haces, o lo que buscas?

Una chica me estira el desayuno, le agradezco, regreso con Carmen— No busco nada en específico, y tampoco se que hago, solo sé que salí de casa y no quiero regresar

Ella suspira—Tus motivos tendras, te puedes quedar aquí unos días, alla arriba hay suficientes camas pero tienes que ayudar con los deberes— No lo pienso demasiado, acepto

—¿Puedo preguntar qué hacen aquí? No se ve como un simple bar

Ella me da una sonrisa cálida, le habla a otra de las mujeres y juntas me explican que empezaron siendo unas amigas que compartían el gusto de viajar por todo el país en motocicleta y luego se fueron uniendo más mujeres en situación de violencia, de vez en cuando hacen actividades para recaudar más dinero, así sea para mantener a las docenas de mujeres que como yo van de mochilazo; para comprar más motocicletas para sus nuevas reclutas y para otras cosas como la comida

Termino de comer—Es muy lindo lo que hacen, no debe ser nada fácil, por favor, dime cuánto te debo por el hospedaje y la comida

Ella niega—Quedate tu dinero, niña, mejor preparate que tendremos una semana ocupada, por la tarde haremos un lavado de autos, mañana iremos a hacer servicio social a una cárcel de mujeres, el jueves bañaremos animalitos

Me quedo pensando en todo eso, jamás había hecho tantas cosas en una semana, pienso en decirle que no me importa dar el dinero, pero algo me dice que seguirá en su posición y también creo que me vendrá bien tener a donde llegar el resto de la semana, le sonrío y asiento—Ashley— grita, rápidamente llega una chica como de mi edad—Llevala a una cama y enseñale donde está el baño, por favor— ella prende un cigarro

Ashley sonríe y me pide que la siga, se presenta conmigo, parece ser muy amable

Me enseña todo el piso, hay muchas camas ocupadas y otras libres, me enseña el baño, me siento en una cama—¿Tu también duermes aquí?— ella asiente

Me señala la cama en la que duerme— Si, hace un par de meses que Carmen me rescato de un albergue

—Lo siento— le digo

Alza los hombros restando importancia—No, no pasa nada, me ha ido muy bien después de salirme de mi casa— la veo irse a su cama—Necesitarás un pans para el lavado de auto, ¿Quieres que te preste uno?

Le digo que si y me avienta uno, decido ponerlo de una vez, de todos modos ya es hora de que me cambie el vendaje, me quito mi falda, me quito las vendas

—Diablos chica, ¿Que te ocurrió?— pregunta al ver el hematoma que cubre toda mi pierna—Se ve como si te hubiera pasado un camión encima

—Y duele igual— reímos— es solo un gaje de mi deporte— le quitó importancia

Octubre 12, 2022

Ashley me despierta, me cambio y bajamos a desayunar, me siento junto a ella y se nos une Carmen—Lo hiciste muy bien, niña, pero hoy te ves completamente muerta, se ve que no sueles hacer mucho

Sonrio timida—No, me veo más como una blanca privilegiada e inutil— ellas ríen— Me veo así pues es la verdad, jamás había hecho algo parecido, pero me esforzare para no ser un ancla

Ellas me sonríen y me explican que hoy iremos a una cárcel estatal a hacerles de comer, no soy capaz de entender porque haríamos eso por personas que cometieron crímenes, pero me quedo con mis propias preguntas y no digo nada

Nos catean al llegar, jamás había venido aquí, ni relativamente cerca, vamos a la cocina y empezamos a preparar la comida

Terminamos y empezamos a servir a las reclusas, unas son groseras, otras nos dan una sonrisa como agradecimiento, en especial una reclusa que se ve como 10 veces más grande que yo empieza a discutir con Carmen y con otra de las mujeres, las policías intervienen




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