Una chica en sus 20s

CAPÌTULO 02: Flor

¿Te gustan las flores?

Si te gustan… piensa rápido en cinco favoritas.

Hazlo antes de seguir leyendo.

Te hago una apuesta:
seguro que una de ellas es una rosa.
Tal vez un tulipán.
Quizá una orquídea.

Y está bien.
Son hermosas.
Son conocidas.
Sabemos cómo se ven.
Sabemos qué esperar de ellas.

Las rosas tienen más de 150 especies.
Sabemos que tienen espinas.
Sabemos que florecen con sol.
No nos sorprenden.
Son un clásico.

Pero déjame preguntarte algo…

¿Has escuchado hablar de la flor de jade?

Es turquesa.
Sí.. , turquesa.
Un color tan poco común en flores que parece editado, no real.
Cuelga en racimos que pueden medir hasta tres metros.
No crece en cualquier lugar.
Necesita condiciones muy específicas.

O la orquídea fantasma.
No tiene hojas visibles.
Parece flotar en el aire.
Es tan rara que encontrarla es casi un privilegio.
Depende de un equilibrio perfecto para sobrevivir.

O la Kadupul.
Florece solo de noche.
Y vive apenas unas horas.
Hay quienes nunca la ven abierta.
Existe sin necesidad de aplausos.

Y el loto…
que nace en el lodo.
Pero emerge limpio.
Se abre con el sol.
Y se cierra cuando oscurece.

Entonces ahora dime…

¿Por qué casi siempre queremos ser rosas, cuando existe más variedad?

Tal vez porque las rosas son lo que aprendimos a admirar primero.
Son las que vemos en los ramos más vendidos.
Las que aparecen en películas.
Las que todos reconocen sin dudar.

Porque son lo conocido.
Lo popular.
Lo que todos eligen.
Lo que ya tiene aprobación.

Y aquí es donde empieza la comparación.

Porque en la vida también hacemos eso.

Miramos lo que todos conocen.
Lo que todos aplauden.
Lo que parece seguro.
Y queremos ser eso.

Queremos florecer al mismo tiempo.
Tener el mismo color.
La misma forma.
La misma validación.

Pero…

¿Y si tú no eres una rosa?

¿Y si eres una flor que necesita otro clima?
¿Otro ritmo?
¿Otra hora para florecer?

Compararte no es el problema.
El problema es usar la comparación para minimizarte.

Porque mirar otras flores puede inspirarte.
Puede impulsarte.
Puede mostrarte posibilidades.

Pero no puede definir tu diseño.

Las rosas tienen espinas.
La Kadupul florece cuando nadie la ve.
La orquídea fantasma parece suspendida en el aire.
El loto crece en el lodo.
La flor de jade parece irreal.

Todas son flores.
Todas son válidas.
Ninguna compite por ser la otra.
Ninguna compite por ser mejor que la otra.

Entonces…

¿Por qué tú sí compites contigo misma?

¿Por qué te asusta tanto no ser lo conocido?
¿Por qué te da miedo no saber qué tipo de flor eres todavía?

Tal vez no viniste a ser lo que todos entienden.
Tal vez viniste a ser algo que pocos han visto.

Y aunque hoy no lo comprendas,
aunque aún estés echando raíces,
aunque todavía no florezcas como esperas…

eso no significa que estés atrás.

Significa que estás creciendo a tu manera.

Ahora déjame preguntarte algo…

Si fueras una flor que el mundo aún no conoce,
¿Te esconderías por no ser una rosa…
o aprenderías a florecer como solo tú sabes hacerlo?

Pero no para demostrarle al jardín que eres mejor.
No para competir por atención.
No para que te aplaudan.

Sino para algo más íntimo.

Para mirarte y decir:
hoy soy un poco más fuerte que ayer.
Un poco más consciente que hace unas semanas.
Un poco más valiente que antes.

Porque crecer no es superar a otras flores.
Es superar la versión tuya que tenía miedo de abrirse.

Todos los días cambiamos.
Todos los días aprendemos algo, aunque sea pequeño.
A veces no se nota desde afuera.
Pero por dentro, algo se acomoda.

Y eso también es florecer.

No necesitas ser la más grande del jardín.
Solo necesitas ser tú.

Entonces vuelvo a preguntarte…

¿Quieres florecer para que el mundo te mire…
o para poder mirarte tú con orgullo?



#1011 en Otros
#160 en Relatos cortos
#3103 en Novela romántica
#1014 en Chick lit

En el texto hay: poemas, amor, mensajes

Editado: 16.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.