Pequeño pajarito primaveral,
con alas rotas que con todo intenta volar.
Mi pequeño pajarito, qué bonito estás,
y aunque sé que te cuesta hablar,
sé que el dolor aún está.
Y aunque con todas tus ganas intentes despegar,
por ahora no es el momento de volar.
Porque primero tienes que sanar.
Pequeño pajarito, qué bonito estás.
Y aunque no se note, y sientas que no puedes más,
tu fuerza no te hará parar.
Pequeño pajarito, qué bonito estás...
Ahora sí, intenta volar.
Vuela tan alto que el viento sea tu hogar,
para que, por fin, sientas la libertad.
#1039 en Otros
#165 en Relatos cortos
#3397 en Novela romántica
#1048 en Chick lit
Editado: 02.04.2026